Comisiones y personal, en la mira de lo que se viene

En sesenta días se definirá el ajuste
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16 de diciembre de 2001  

El trabajo para alcanzar el objetivo de cambiarle realmente la cara al Senado es arduo, pero la maquinaria ya se ha puesto en marcha con algunas primeras señales que van en el camino de la austeridad que le reclama toda la sociedad argentina a la clase política.

En la sesión del miércoles último, la unanimidad de los 68 senadores presentes aprobó la creación de una comisión que tendrá la misión, en un plazo de sesenta días, de reformular el funcionamiento del cuerpo, tanto en lo administrativo como en lo institucional.

Ese mismo día también se aprobó el primer paso en la búsqueda por adecuar al Senado a los tiempos de austeridad que vive el país. Por iniciativa de la frepasista Vilma Ibarra (Capital) se votó una resolución que autoriza al presidente provisional de la Cámara alta, Ramón Puerta (PJ-Misiones), a reducir a la mitad los diez asesores que pueden nombrar los presidentes de cada una de las 47 comisiones permanentes. Esto implica, de arranque, un ahorro de casi 235 cargos transitorios.

Precisamente, uno de los impulsores de la reforma administrativa del cuerpo es Puerta, que, en diálogo con LA NACION, se mostró sorprendido y dijo desconocer la existencia del instructivo elaborado por la Secretaría Administrativa que recibieron los nuevos senadores antes de asumir sus bancas.

Una de las ideas que maneja el titular del Senado es la reducción del personal transitorio a la mitad (el último registro era de unos 900 empleados). Y se mostró dispuesto a utilizar las facultades que el propio cuerpo le dio con la aprobación de la resolución que permite la eliminación del 50 por ciento de los cargos de asesores que pueden nombrarse en las comisiones de trabajo parlamentario.

"Esta es una decisión del bloque justicialista que ya está tomada, así que se reducirán a la mitad los 10 asesores que puede nombrar cada comisión", afirmó Puerta.

Sin embargo, el perfil definitivo del cambio que la gente espera del Senado sólo estará concluido cuando la comisión reformadora finalice su trabajo, previsto para el 15 de febrero próximo.

A ese cuerpo especial (integrado por 4 senadores del PJ, 2 de la UCR y un provincial) ingresarán todas las propuestas que varios legisladores ya tienen en carpeta para buscar caminos que reduzcan sensiblemente el gasto político de la Cámara alta.

Interesados

La lista de interesados en aportar ideas es amplia. Ibarra ya tiene redactado un trabajo para reducir costos y nombramientos, basado en la experiencia que adquirió en su paso por el área administrativa del cuerpo durante el plazo que Carlos Alvarez condujo el Senado.

También comprometió su aporte a la comisión reformadora la catamarqueña María Colombo (Frente Cívico y Social), quien elaboró una propuesta de varias fojas.

Por su parte, en el bloque radical, su titular, Carlos Maestro (Chubut), ya encomendó a sus asesores reunir las ideas que los miembros de la bancada tengan con relación a la reducción de gastos para presentarlo como la iniciativa que impulsará la UCR.

Por último, vale destacar que uno de los primeros en plantear la necesidad de achicar gastos fue el ex gobernador Eduardo Duhalde (PJ-Buenos Aires), quien reclama la eliminación de por lo menos la mitad de las más de 60 comisiones (entre permanentes y especiales) que funcionan en la Cámara alta.

De hecho, la prédica de Duhalde por "cambiarle la cara al Senado" lo dejó al borde de fracturar el bloque, cuando en las reuniones preliminares de los senadores electos del PJ encontró, junto a su comprovinciana peronista Mabel Müller, resistencia a su negativa a aceptar que José Luis Gioja (San Juan) continuara como presidente de la bancada.

La fractura se evitó luego de que el bloque aceptó llevar adelante una reforma integral del Senado, empezando por la drástica reducción del número de comisiones parlamentarias.

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