Confirman la quiebra de la ex Ciccone al rechazar una apelación de Vandenbroele

La justicia comercial consideró que el recurso del supuesto testaferro de Boudou mostraba "endeblez técnica"
Hugo Alconada Mon
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22 de mayo de 2015  

Más de tres años después de haber estallado el escándalo alrededor de la ex Ciccone Calcográfica, la imprenta que imprime los billetes de 100 pesos se mantiene como un dolor de cabeza para la Casa Rosada. Ahora, otra vez, en el fuero comercial.

La Cámara Nacional de Apelaciones de ese fuero confirmó este martes la quiebra de la imprenta que se declaró en noviembre de 2013, tras rechazar el recurso de apelación que presentó Alejandro Vandenbroele como presidente de la compañía.

Con el voto unánime de sus integrantes -Gerardo Vasallo, Pablo Heredia y Juan José Dieuzeide-, la Sala D de la Cámara consideró que la apelación de Vandenbroele mostraba "endeblez técnica y argumentativa", por lo que decidió confirmar el fallo del juez del fuero, Javier Cosentino.

Los camaristas recordaron además que el Congreso aprobó la expropiación de ciertos bienes de la ex Ciccone por cerca de $ 275,7 millones, mientras que la empresa con sus activos remanentes debe afrontar un pasivo estimado en una primera fase en $ 332,6 millones, monto al que restan añadir deudas más recientes.

"Siendo ello así, parece claro que, en un preliminar pero necesario acercamiento -indicaron los camaristas-, la mencionada indemnización no alcanzaría a cubrir lo adeudado por la fallida."

La Cámara recordó además que la situación de la compañía puede complicarse aún más, ya que el juez Cosentino también declaró inconstitucional la expropiación, decisión que también fue apelada.

Cosentino tomó esa decisión tras repasar el modo en que la AFIP pretendía compensar la indemnización a pagar por la expropiación con los impuestos que le adeudaba la ex Ciccone. De ese modo, el ente recaudador podría recuperar el 100% de su acreencia en el concurso, pero otros acreedores se quedarían con un porcentaje ínfimo o incluso sin un centavo, por lo que se violaría el principio constitucional de igualdad ante la ley.

Cosentino determinó entonces que el síndico deberá efectuar "un cálculo matemático" para estimar hasta qué punto será posible esa compensación sin perjudicar al resto de los acreedores. Dicho de otro modo, la AFIP sólo podrá compensar acreencias por el mismo porcentaje de recobro que los restantes reclamantes. Y, llegado el caso, perder dinero.

De ese modo, tanto la declaración de quiebra de la ex Ciccone como la inconstitucionalidad de su expropiación suponen dos contratiempos explícitos para los planes del Gobierno, que al intervenir la imprenta afirmó que no les costaría "ni un peso" a las arcas del Estado nacional.

A esos contratiempos se suma que la familia Ciccone también demandó al Estado por la intervención y expropiación de la imprenta, rebautizada como Compañía de Valores Sudamericana, tras el ingreso de Vandenbroele, al que acusaron en sede penal de actuar como testaferro del vicepresidente Amado Boudou.

Tanto Boudou como Vandenbroele se encuentran ahora en la antesala de afrontar la instancia oral, con sus procesamientos confirmados por la Cámara Federal, al igual que el socio del vicepresidente, José María Núñez Carmona, entre otros.

Dueños en las sombras

Las sospechas que rodean a Vandenbroele también resultan evidentes en el expediente en que se dictó la quiebra de la imprenta. Allí, el ex abogado monotributista se presentó y objetó la declaración de la quiebra como presidente del directorio de la ex Ciccone y de la firma The Old Fund, pero en ningún momento se presentaron sus accionistas, que continúan en las sombras.

La quiebra de la ex Ciccone, sin embargo, terminó por reportarle un beneficio a Vandenbroele, ya que al decretarla el juez Cosentino también dictó la prohibición de salir del país para el presunto testaferro de Boudou.

Esa medida restrictiva le sirvió de protección a Vandenbroele cuando la justicia uruguaya reclamó que se presentara a declarar en Montevideo, acusado de lavar activos como paso previo para girar fondos a Buenos Aires e inyectarlos en la ex Ciccone.

Ajenos a lo que ocurre en la capital uruguaya, los integrantes de la Sala D de la Cámara en lo Comercial optaron por rechazar los reclamos de Vandenbroele en contra de la quiebra. El único rostro visible de The Old Fund se limitó, indicaron, "a expresar su disenso dialéctico sin explicar, concreta y fundadamente, las razones que sostendrían argumental y documentadamente su postura".

A. vandenbroele

Supuesto testaferro del vice

Quiebra y confirmación

Apeló, siendo presidente de Ciccone, la quiebra dictada en noviembre de 2013, pero la Cámara Nacional de Apelaciones del fuero Comercial rechazó su recurso

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