Coronavirus. El Día D de la cuarentena: o sale bien o volvemos para atrás

Luis Majul
Luis Majul LA NACION

Editorial de Luis Majul en La Cornisa, por LN+

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10 de mayo de 2020  • 21:57

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A continuación, sus principales conceptos:

  • No hay nada que nos importe más que la pandemia del coronavirus. Pero que nadie suponga que por el Covid-19 vamos a dejar de denunciar los actos de corrupción, las compras con sobreprecios y las maniobras para evitar la Justicia.
  • Sabemos que mañana será el día más difícil desde que arrancó la cuarentena. Es que a partir de este lunes se empezará a abrir, de verdad, la actividad en el área Metropolitana, la más superpoblada de la Argentina.
  • No queremos meter miedo. Pero todos los que seguimos el tema en detalle lo podemos deducir: el ingreso a esta fase puede salir bien. O muy mal. Muy mal significaría que habría que empezar todo de nuevo. Con una cuarentena muy estricta, como la que tuvimos desde el 12 de marzo pasado. ¿Te lo imaginas? ¿Sería posible? Para completar este bloque del programa tenemos un informe especial. Lo titulamos: "Villa 31, entre el miedo y la necesidad"
  • Nosotros, desde La Cornisa, siempre estuvimos comprometidos en comunicar de manera responsable. Desde el día uno te pedimos que te quedes en casa. Que te cuides para no contagiarte ni contagiar al otro.
  • Pero si alguno supone que estar comprometidos con las decisiones sanitarias es quedarse callado frente a las maniobras subrepticias de quienes usan el coronavirus con la intención de llevar agua para su molino, se equivocó de programa: tiene que ir a las señales oficiales o paraoficiales. Las que les dan todo el tiempo supuestas buenas noticias.
  • Porque acá, desde La Cornisa, en LN+, no vamos a dejar de seguir haciendo periodismo. Queremos advertirte, por ejemplo, sobre la embestida de Cristina Kirchner contra los fiscales y jueces que la tienen que juzgar, aprovechando la pausa de la pandemia para intentar pulverizar las causas.
  • Hicimos un informe que implica un nuevo y triste descubrimiento: la confirmación de que varias de las designaciones del presidente Alberto Fernández, buscan garantizar la impunidad de la vicepresidenta. Para eso, Cristina necesitaba instalar la idea de que casi todos los funcionarios procesados eran y son perseguidos políticos. Presos políticos. ¿Y cómo lo lograría? Designando a esos mismos procesados en puestos claves. Y a sus amigos, en posiciones estratégicas que la blindarían ante nuevas investigaciones.
  • Escuchá estos nombres y estos cargos: Carlos Zannini, actual Procurador del Tesoro de la Nación, procesado en la causa del memorándum de Entendimiento con Irán; Juan Martín Mena, actual secretario de Justicia, procesado por la misma causa; Graciana Peñafort, directora de Asuntos Jurídicos del Senado. abogada de Amado Boudou en Ciccone y abogada de Cristina en la causa Nisman; Ricardo Nissen, actual Director de la Inspección General de Justicia, abogado de la familia Kirchner; y Adriana Alperovich, actual directora nacional de Residuos, fue perito de Cristina en la causa de la cartelización de la Obra Pública. Cada uno de ellos tiene una primera misión original: lograr que la vicepresidenta no pueda ser juzgada ni condenada.
  • Junto a Silvina Martínez, que sabe en detalle para qué fueron nombrados en semejantes puestos, vamos a presentar el bloque Mujeres contra la corrupción. Y decimos mujeres porque Paula Olivetto y también Florencia Arietto tienen algo para decirte.
  • Olivetto conoce de memoria el juego de Cristina. Por eso no se sorprendió con lo que pasó esta semana. Fue ella, entre otros, la que vio, detrás de la denuncia de la vicepresidenta contra el actual fiscal general de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques, la intención de anular el juicio por encubrimento a partir de la firma por el memorándum de Entendimiento con Irán. Fue ella, entre otros, quien sospecha que ahora mismo se está agitando, una reforma judicial que permita al Gobierno nombrar a cientos de fiscales y jueces amigos, y en simultáneo sacarse de encima a los magistrados que mostraron mayor independencia y vocación de investigarlos. ¿Se viene una reforma judicial? ¿En serio son capaces de implementarla mientras los argentinos nos tratamos de defender de la pandemia?
  • Queremos saber cómo va a terminar el intento de mandar a sus casas a miles de presos con la excusa de que se podrían contagiar o ser contagiados con el Covid-19. El viernes Hernán Capiello escribió en La Nación que La Corte bonaerense abrió el camino para que los presos, entre los que hay violadores, abusadores y culpables de otros delitos graves regresen a la cárcel. ¿Regresarán?
  • Florencia Arietto quizá tenga parte la respuesta. Y quizá tenga también parte de la respuesta de porqué, de las siete graves causas de corrupción en las que están involucrados Hugo Moyano, Pablo Moyano y la Federación de Camioneros y la Obras Social, ni una sola, pero ni una, tiene el más mínimo grado de avance. Nosotros te las vamos a recordar. Y vamos a darte los detalles de su tramitación.
  • Te vas a sorprender. Porque, igual que Cristina, los amigos de Moyano quisieron pulverizar a la mayoría de los expedientes antes del coronavirus. Y ahora, ellos están seguros que el Covid-19 va a mandar las causas más sensibles al cajón de la anulación, la prescripción o el olvido.
  • Quiero detenerme en los anuncios del Presidente del viernes pasado. La foto junto a Horacio Rodriguez Larreta y Axel Kicillof nos parece bien. La prepotencia argumentativa con la que Fernández trató a Alfonso Prat Gay nos parece mal. Nos parece peligroso que lo haya colocado en el lugar de alguien que prefiere la apertura de la economía aunque se siga muriendo gente. No nos gusta un Presidente que, en el medio de la pandemia, invente enemigos, mire a la cámara y diga: "a mi no me van a torcer el brazo". Y que agregue, como una acusación a quienes piensan como Prat Gay: "No mientan mas". ¿Acaso no se pueden exponer ideas diferentes?
  • Tampoco nos gustó el discurso de Kicillof. Casi de igual extensión que el de Fernández. Y siempre bajando línea política. Alguien debería avisarle que quienes más presión ejercen para volver a trabajar no son los lobbies sino los changarines.
  • Desde acá nos tomamos el atrevimiento de sugerirles, que, en vez de seguir agitando el discurso amigo-enemigo hagan las cosas como se debe. Que gestionen como hay que gestionar. Ya quedaron advertidos con los sobreprecios de los alimentos. Se los recordamos con el escándalo de la entrega del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Escándalo que todavía no terminó.

Por: Luis Majul
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