Coronavirus. Una suelta de presos K

El editorial de Luis Majul en Mirá lo que te digo, por LN+.

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Luis Majul
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21 de abril de 2020  • 23:44

A continuación, la desgrabación de sus principales conceptos:

  • Tenemos tres ideas para desarrollar: una se denomina suelta de presos K. La segunda: la Anses es un queso gruyere. Y la tercera: para Cristina Kirchner el silencio es salud.
  • Sobre la primera: es evidente que hay gente, dentro del Gobierno, que estuvo pensando e impulsando una suelta de presos K. Mejor dicho, una suelta de presos de la corrupción K. En este contexto, lo del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, sería más serio de lo que parece. Todo indica que Pietragalla era la punta de lanza para lograr el objetivo de liberar a todos los delincuentes del kirchnerismo presos por corrupción. ¿Por qué? Porque la Secretaría de Derechos Humanos no solo pidió pasar de la cárcel de Ezeiza a su casa de Villa Carlos Paz, Córdoba, al corrupto confeso, valijero y recaudador con k, Ricardo Jaime. No solo pidió dejar en libertad al lavador de dinero e hijo de Lázaro Báez, Martín Baéz.
  • Además, hoy se supo que, desde su secretaría, ya habían llamado a una jueza para lograr que Luis D´Elía, condenado por la toma de la Seccional 24 en La Boca, saliera de la cárcel y se volviera a su casa. Quien recibió el llamado fue la secretaria de la jueza del Tribunal Oral Sabrina Namer desde la secretaría de Derechos Humanos. Le recordaron que ellos estaban pidiendo la prisión domiciliaria de D´Elía. La presentación la hicieron antes de la irrupción de la pandemia. El argumento principal: sus problemas de salud. Y D´Elía salió.
  • Quien llamó a la secretaria de Nazer fue el segundo de Pietragalla, el director de Políticas contra la Violencia Institucional, Mariano Pryzbyiski. La magistrada libró un oficio, registró el pedido y lo calificó de "llamado inapropiado". En el lenguaje de los tribunales "llamado inapropiado" significa "apriete". ¿Habrá sido ese apriete, esa gestión exitosa lo que determinó que el antisemita Luis D´Elía saliera del establecimiento penitenciario y se fuera a su casa?
  • Que la Cámara de Casación haya rechazado el pedido de Jaime y de Pietragalla es un signo de que, dentro del sistema judicial, no todo está perdido. Los tres camaristas de la Casación, Liliana Catucci, Eduardo Riggi y Juan Carlos Gemignani, denegaron la solicitud en forma unánime.
  • Pero esta tarde, y quizá como consecuencia de los pedidos de Pietragalla, un grupo de detenidos del penal de Melchor Romero se amotinó, se subió a los techos, y pidió también la domiciliaria. Su lógica fue implacable. ¿Por qué Amado Boudou sí y nosotros no? ¿Por qué D´Elía sí y nosotros no? ¿Por qué Ricardo Jaime sí y nosotros no? ¿Por qué Martín Báez sí y nosotros no? Los presos de Melchor Romero, igual que la mayoría de los presos del país, leen los portales, escuchan la radio. En estos días se han comunicado con nosotros muchos familiares de detenidos que ven LN+ y todos nos hacen la misma pregunta. ¿Por qué ellos sí y nosotros no? ¿Por qué la secretaría de Derechos Humanos no pide por mi marido, por mi mujer, por mi papá, que ni siquiera tiene condena firme y corre el riesgo de morirse, contagiado por el Covid-19? Al Gobierno: presten atención a lo que dicen y a lo que hacen. No puede ser que un secretario de DD.HH. pase por encima de la ministra de Justicia y genere todo esto.
  • La segunda idea a desarrollar. "La Anses es un queso gruyere" está vinculada a la primera idea porque, a mi entender, esto es consecuencia de lo mismo: el loteo de puestos para el gabinete nacional estaría dando, como resultado, un gobierno bastante extraño. De otra manera no se puede explicar por qué Alejandro Vanoli sigue firme al frente de la Anses.
  • Primero: fue corresponsable del viernes en el que miles de jubilados salieron a cobrar, rompiendo la cuarentena. Segundo: la base de datos de la Anses es una especie de queso gruyere. Existían miles de casos de personas a las que les estaban rechazando el pedido de recibir el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) con respuestas desopilantes y sin una lógica aparente.
  • Hoy, a través de una comunicación oficial, la Anses reconoció de manera implícita que estaban siendo rebotados miles de argentinos que piden el IFE. Lo hizo al anunciar que hoy había empezado a pagar a quienes se anotaron entre el 27 y el 31 de marzo, y que eligieron el CBU como medio de pago para cobrar el beneficio. Ahora, como quien no quiere la cosa, la Anses informó que, a partir de mañana, se abre el plazo para "actualizar datos". Como si las personas no quisieran actualizar sus datos. Encima aclaró que la actualización (fecha de nacimiento, residencia, dirección y estado civil) de los solicitantes cuya solicitud no fue aprobada todavía. La Anses informó que le va a responder a 25.000 personas por día, hasta el 22 de mayo que viene. ¿Sabés que significa esto? Hacé la cuenta.
  • Vanoli, en vez de hacerse cargo, o en vez de responsabilizar a otras bases de datos oficiales, que no cargaron los datos nuevos o correctos, le tira el fardo a cada uno de los solicitantes: "Usted tiene desactualizados los datos", dando por descontado que ellos no hicieron el trámite de actualización.
  • Te repito: abrieron las consultas a razón de 25.000 personas por día, y a lo largo de 22 días hábiles. Hagamos la cuenta juntos: esto significa que dan por descontado que hay por lo menos, insisto, por lo menos, medio millón de argentinos a los que les rebotaron el pedido, aunque, aparentemente, no tenían ninguna razón lógica.
  • Atención, porque hay otro dato muy, pero muy curioso. Hay cientos de personas a las que les rechazaron el pedido de cobro del IFE aduciendo que ya estaban cobrando, hace años, la Asignación Universal por Hijo (AUH). Si la respuesta de la Anses es la correcta, es decir, si alguien está cobrando por una persona que no lo hace de manera efectiva una asignación universal por hijo, ¿significa que alguien se metió en la base de datos para llevarse plata que no le correspondía?
  • La tercera y última idea que queremos desarrollar se titula: "Para Cristina, el silencio es salud". ¿Por qué decimos esto? Por la excelente nota que escribió Nicolás Wiñazki hace horas en Clarín con el título: "Cristina Kirchner blinda información del Gobierno y pone a un funcionario a negar datos públicos sobre sus actividades". ¿Qué datos públicos? Por ejemplo, los datos públicos que Silvina Martínez -abogada especialista en temas de corrupción- pidió sobre el Instituto Patria, que deberían estar en la Inspección General de Justicia (IGJ) y que todos, repito, todos, tenemos el derecho a conocer, según la ley.
  • El poder absoluto que le dio Cristina Kirchner a Juan Martín Mena, secretario de Justicia, y ostentador de otro poder muy peligroso, el de cuidar a los arrepentidos de la corrupción K. Mena, el hombre incondicional de Cristina, debe cuidar, por ejemplo, al excontador de Cristina Víctor Manzanares, que le tiene más miedo a la designación de Mena como su cuidador que a cualquier otra cosa. ¿Entendés lo que te estamos diciendo? Cristina puso a un hombre suyo por debajo de la ministra Marcela Losardo, a ejercer un poder casi omnímodo para negar la información que pida cualquier ciudadano. Es decir: para negar un derecho que el gobierno de Mauricio Macri había garantizado.
  • Mena fue subjefe de la AFI de Parrilli, y junto con Ricardo Nissen, ahora Titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), le negaron a Silvina Martínez información sobre el Instituto Patria. Nissen fue antes abogado de la familia Kirchner. ¿Quién podría dejar de suponer que no la va a proteger?
  • Pero mirá qué paradoja: Mena y Nissen, al negar información sobre el Instituto Patria, en vez de ayudar a la vicepresidenta, la llenan de oscuridad y de sospecha. Y hablando de sospecha, ¿qué pasó con el pedido de informes para saber si Cristina finalmente sigue cobrando o no dos cheques del Estado, uno como vicepresidenta y otro como viuda del expresidente Néstor Kirchner?

Por: Luis Majul
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