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Correa minimizó el atentado contra la AMIA y desató una fuerte polémica

Antes de reunirse con Cristina Kirchner, defendió a Irán y comparó el ataque con los bombardeos a Libia; quejas de la comunidad judía
Mariana Verón
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5 de diciembre de 2012  

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, defendió ayer al gobierno iraní de Mahmoud Ahmadinejad y comparó el atentado contra la AMIA, el más cruento en la historia argentina, con los bombardeos en Libia.

"Conozco ese caso. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron en el bombardeo de la OTAN a Libia. Comparemos las cosas y veamos dónde están los verdaderos peligros; no debemos manipular", respondió el mandatario, ante una consulta por la responsabilidad iraní en la voladura de la mutual judía en 1994.

Su frase dejó incómoda y sin reacción a la Casa Rosada, justo en momentos en los que la presidenta Cristina Kirchner negocia con Ahmadinejad la entrega de los acusados por el brutal atentado.

Era el final de una entrevista que daba Correa al canal de noticias C5N cuando lanzó la comparación. De visita en la Argentina, se estaba despidiendo y quiso agregar más argumentos en su cerrada defensa del presidente iraní. "Irán es una de las pocas democracias al menos formales", dijo Correa a la periodista Débora Plager. Cuando enseguida fue advertido de que el régimen de Ahmadinejad se negaba a extraditar a los acusados por la justicia argentina por el atentado a la AMIA, dijo sentir dolor por el caso, pero lo comparó con los bombardeos a Libia.

La frase despertó la automática reacción de la comunidad judía en la Argentina. El titular de la AMIA, Guillermo Borger, sostuvo que las palabras del presidente ecuatoriano fueron "una absoluta ironía que está fuera de cualquier contexto".

"Correa se piensa que estamos en una competencia para ver quién tiene más muertos y se está olvidando que es el peor atentado que sufrió la Argentina, un país democrático con todos los plenos derechos que fue atacado por el terrorismo internacional", advirtió. El Centro Simon Wiesenthal también expresó su indignación y dijo que "el desprecio de Correa y su encubrimiento son "un insulto a los familiares de las víctimas y a todos los argentinos".

Lo mismo hizo la DAIA, que repudió las palabras de Correa y en una carta al embajador de Ecuador en la Argentina, Eduardo Wellington Sandoval Cordova, pidió una reunión con el mandatario.

"Formula comparaciones inaceptables, cuestiona lo actuado por la justicia argentina que imputa a anteriores y actuales funcionarios del gobierno iraní y promueve una cerrada defensa del presidente Ahmadinejad, negador de la Shoá e instigador de la destrucción del Estado de Israel", expresó la DAIA a través de un comunicado.

El texto del presidente de la entidad, Julio Schlosser, agregó: "La representación política de la comunidad judía argentina manifiesta su estupor y profundo rechazo a las expresiones públicas" de Correa.

Las palabras del presidente de Ecuador dejaron sin reacción al gobierno argentino, que había invitado a Correa a una visita oficial. Justo después de sus palabras a favor de Ahmadinejad, compartió un almuerzo y reunión con Cristina Kirchner. En sus discursos, ninguno de los dos tocó el tema. Consultados los funcionarios nacionales, nadie supo dar una respuesta, aunque reconocían el "desliz" del ecuatoriano.

En el almuerzo, Correa dijo que la Presidenta había tenido una "gran valentía y coraje" y consideró que era una persona de "armas tomar", lo que despertó la sonrisa de la jefa del Estado. Por la tarde, recibió en La Plata el premio Rodolfo Walsh, que le entregó la Facultad de Periodismo local, y criticó a los medios.

Durante la entrevista con C5N, en el hotel Sheraton, Correa advirtió que "existe una doble moral en Occidente", que cuestiona a la república islámica y no condena a otros países que son gobernados "por monarquías y se pasan el gobierno de unos a otros". Dijo, al respecto, que "hay una manipulación e intereses de ciertos países hegemónicos".

En su defensa de Irán, insistió en que es un país democrático. "En Irán hay elecciones. Hay otros países que son aliados incondicionales de Estados Unidos que ni siquiera tienen democracias, tienen monarquías y ni permiten conducir a las mujeres", lo defendió.

Un duro discurso contra los medios

LA PLATA.– El presidente de Ecuador, Rafael Correa, criticó con dureza a las empresas y entidades periodísticas del continente y propuso que la gestión de los medios pase a ser "una función del Estado y abandone la lógica de mercado".

Correa disertó al recibir el premio Rodolfo Walsh por sus aportes a la comunicación popular en América latina en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, ante unas 1500 personas, entre los que hubo funcionarios, docentes, estudiantes, dirigentes defensores de los derechos humanos y militantes de organizaciones oficialistas.

El mandatario dijo haber preparado una ponencia sobre los medios de comunicación que leyó durante más de una hora. Allí diagnóstico "falta de profesionalismo" y "problemas éticos" vinculados con "la propiedad privada" de los medios. Si bien se concentró en fustigar con ejemplos a medios y periodistas ecuatorianos, no ahorró reproches que alcanzaron hasta la relatoría de medios de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –a la que acusó de estar financiada por Estados Unidos y responder a intereses mediáticos– y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). De la Argentina sólo mencionó a la nacion, al que reprochó por "no corregir mentiras" de medios de su país.

"Nosotros no somos intolerantes con la prensa, somos intolerantes con la mentira en América latina, la prensa miente y confunde información con opinión", disparó Correa. Y enumeró una serie de medidas, entre las que destacó el otorgamiento de rango constitucional del derecho a la comunicación.

En el palco estaban, entre otros, el juez Eugenio Zaffaroni; el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto; el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; la titular de Abuelas, Estela de Carlotto; el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y el líder de Quebracho, Fernando Esteche.

Comparaciones odiosas

El líder ecuatoriano y la voladura de la AMIA

  • Rafael Correa, presidente de Ecuador

    "Conozco ese caso. Es muy doloroso. Pero vea cuántos murieron en el bombardeo de la OTAN a Libia"
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