Críticas de Uruguay al gobierno de Kirchner

Reacción por una carta al Banco Mundial
Reacción por una carta al Banco Mundial
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30 de septiembre de 2005  

El vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y varios ministros del gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez arremetieron ayer contra la estrategia argentina para expresar el rechazo a la instalación de dos plantas de pasta celulósica en Fray Bentos, frente a la costa entrerriana.

Nin Novoa calificó de "gesto inamistoso" la decisión del presidente Néstor Kirchner de mandar una carta al Banco Mundial para que la Corporación Financiera Internacional (CFI) que depende del organismo suspenda los créditos a las empresas Botnia (Finlandia) y ENCE (España) hasta tanto se cuente con un informe de impacto ambiental acumulado de las plantas.

Antes de partir ayer a la Cumbre Sudamericana en representación de Vázquez, Nin Novoa aseguró según reprodujo la agencia AFP que Uruguay "no esperaba un gesto inamistoso del mandatario argentino", y anunció que intentará conversar con él durante el encuentro en Brasilia.

El vicepresidente uruguayo no dudó en calificar de "impertinente" la carta al BM, mientras que el ministro de Medio Ambiente, Mariano Arana, no ocultó la "sorpresa" que causó en Uruguay la actitud de Kirchner.

El ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, dijo a El Observador: "Siento profundamente que una parte del gobierno argentino -digo una parte porque no está involucrado el Ministerio de Economía-, muestre una conducta lamentable". Para Astori es "realmente preocupante" que algunos integrantes del gobierno de Kirchner "se dejen llevar por pasiones electorales para agredir seriamente los intereses de un país que se supone que para la Argentina es un país hermano".

El clima adverso hacia la postura de nuestro país se incrementó en los últimos días por la presentación que el gobernador y el vicegobernador de Entre Ríos, Jorge Busti y Pedro Guastavino, respectivamente hicieron en Washington ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la ombudsman del BM para cuestionar la instalación de las fábricas sobre el río Uruguay.

Nin Novoa dijo a El País, de Uruguay, que esas denuncias son, "sin dudas, una intromisión" en los asuntos internos del país que le resulta "impertinente". Agregó que Uruguay tiene "fortaleza" para seguir adelante con el proyecto sobre la base de "un cuidado celoso y responsable del medio ambiente". Pronosticó que las demandas argentinas "no van a tener andamiento" y anunció que se le presentará a los organismos de crédito "una batería de argumentos que demuestren inequívocamente que Uruguay es absolutamente responsable".

Además, el martes pasado, alrededor de 20.000 habitantes de Gualeguaychú -en su mayoría, escolares- participaron del Grito Blanco, una marcha en rechazo de las plantas. Hoy llegará a Montevideo la delegación argentina que integra la comisión técnica binacional encargada de evaluar el impacto de las fábricas. Será el quinto encuentro.

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