Cuestionan la eficacia política de Ruckauf

(0)
28 de marzo de 2000  

El inminente alejamiento de Aldo Rico del Ministerio de Seguridad bonaerense fue evaluado por la Casa Rosada como un traspié político del gobernador Carlos Ruckauf. No por la salida del ex carapintada sino por el modo en el que el sucesor de Eduardo Duhalde lo había designado en el cargo.

"Había que dejar pasar el tiempo para ver la eficacia de esta decisión política de Ruckauf", ironizó ayer el vicepresidente de la Nación, Carlos Alvarez. "Con esa designación se intentó generar un impacto en la superficie de la sociedad ignorando las cualidades y características de Rico", añadió.

En el gobierno nacional estimaron que el efecto mediático y político que el mandatario bonaerense había buscado con la designación del ex carapintada se había vuelto, como un boomerang, en su contra.

Tres integrantes del gabinete nacional coincidieron en señalar que el episodio con el presidente Fernando de la Rúa (Rico dijo que el ex carapintada Carlos "El Indio" Castillo, actualmente detenido en Entre Ríos, integró la custodia presidencial) fue la excusa perfecta que Ruckauf encontró para deshacerse del ex militar.

"Ex golpista"

La designación de Rico, que en su momento sirvió para sustentar el discurso de "mano dura" que Ruckauf había mantenido durante la campaña electoral para diferenciarse del "progresismo aliancista", se volvió ahora "en su contra", según la visión de radicales y frepasistas consultados ayer por La Nación .

Una de las fuentes describió la situación que enfrenta el gobernador bonaerense de la siguiente manera: "Rico es a Ruckauf lo que Castillo a Duhalde".

Las palabras del funcionario nacional cobran sentido luego de que Castillo dijo públicamente que el Modín (partido que fundó Rico) había recibido dinero de parte de Eduardo Duhalde cuando éste era gobernador de Buenos Aires y necesitaba reunir votos para la reforma de la Constitución provincial.

El vicepresidente Alvarez justificó ayer el supuesto pedido de renuncia de Ruckauf a Rico al señalar que el ex militar carapintada es "un autoritario y un hombre sospechado de corrupción, que intentó desafiar las reglas de juego democráticas".

"Nunca entendimos esta designación", dijo Alvarez, para quien Rico es "un ex golpista que expresa los costados más negativos de la Argentina".

Responsabilidad política

En declaraciones a Radio Uno, el vicepresidente apuntó sobre la responsabilidad política de Ruckauf en el nombramiento del ex líder carapintada, ya que el gobernador bonaerense "instaló una figura autoritaria, que generó un efecto superficial sobre la sensibilidad de la sociedad".

Los habituales intérpretes del Presidente prefirieron ayer guardar silencio respecto del recambio bonaerense. "Para nosotros el tema murió cuando se presentó a Beraldi" (el oficial de la Policía Federal que aparecía en la fotografía junto a De la Rúa y que Rico confundió con Castillo), dijeron desde la oficina de Darío Lopérfido, vocero presidencial.

Por el contrario, Alvarez se refirió extensamente al asunto.

El vicepresidente sostuvo que Rico "no era un moralizador de la vida política" y reseñó que "se levantó contra las instituciones de la democracia", en referencia a que encabezó los alzamientos de Semana Santa y Monte Caseros, en 1987 y 1988.

"Es un hombre que está muy sospechado de corrupción, que terminó disolviendo el Modín luego de que su partido habría recibido dinero para votar en la Convención Constituyente bonaerense en favor de la posibilidad de la reelección" de Duhalde, agregó.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.