De la autopsia surgieron datos clave

Los informes preliminares determinaron que las balas en los cuerpos son de 9 mm Son los proyectiles que utiliza la policía Se apartó a las fuerzas de seguridad de la investigación para garantizar transparencia Un fiscal ordenó el secuestro de las armas
Los informes preliminares determinaron que las balas en los cuerpos son de 9 mm Son los proyectiles que utiliza la policía Se apartó a las fuerzas de seguridad de la investigación para garantizar transparencia Un fiscal ordenó el secuestro de las armas
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28 de junio de 2002  

LA PLATA.- Los informes preliminares de las autopsias practicadas sobre los cuerpos de los manifestantes asesinados anteayer en la estación del ex ferrocarril Roca determinaron que los impactos recibidos por las víctimas fueron de proyectiles nueve milímetros.

Así informó anoche el gobierno bonaerense desde donde se detalló que Darío Santillán, de 21 años, y Maximiliano Costequi, de 25, fueron alcanzados por postas de acero de calibre nueve milímetros disparado por escopetas 12.70.

Además, se destacó que los disparos sobre los jóvenes fueron efectuados "a corta distancia".

Según pudo saber LA NACION, los médicos forenses señalaron en sus conclusiones derivadas de la inspección de los cadáveres, que Costequi recibió un impacto "contuso penetrante en el tercio medio del esternón a la altura del corazón", lugar donde la bala -como se dijo de calibre nueve milímetros- quedó alojada. El joven murió en el acto.

En tanto, Santillán fue objeto de un impacto "contuso penetrante en el cóccix", que ingresó por su espalda. El militante del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) falleció, desangrado, camino al hospital. El "profuso sangrado" se produjo porque el disparo afectó una arteria principal de su cuerpo.

Los disparos que acabaron con las vidas de Costequi y Santillán se produjeron en el interior de la estación de trenes de Avellaneda, cerca del andén. En ese momento, Santillán fue arrastrado por el jefe del operativo Alfredo Franchiotti -ayer puesto en disponibilidad junto con el resto de los efectivos intervinientes- y trasladado al hospital Fiorito, de la misma ciudad.

Costequi, que murió en la estación, también fue arrastrado, con lo cual se destruyeron elementos de prueba fundamentales sobre las circunstancias de su muerte, señaló anoche una fuente ligada a la investigación judicial que cuestionó severamente la actitud policial de alterar la escena en que se produjeron los crímenes.

El fiscal de Lomas de Zamora Juan José González ordenó hoy, en tanto, el secuestro de las armas usadas por las fuerzas de seguridad en la represión a piqueteros.

El secretario de Seguridad Interior, Juan José Alvarez, aseguró que, para lograr una "mayor transparencia", la policía bonaerense no participará de la investigación de la causa sino que lo harán sólo los fiscales y la Policía Judicial, dependiente de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, a cargo de Eduardo Matías De La Cruz.

Además, el procurador general de la Nación, Nicolás Becerra, instruyó a tres fiscales para que colaboren con la investigación sobre los graves episodios para determinar si se produjeron hechos ilícitos de carácter federal.

Las organizaciones piqueteras denunciaron que los impactos de bala que provocaron la muerte de los dos manifestantes salieron de las armas que utiliza la policía, lo que es investigado.

"Irreparable"

  • El secretario de Seguridad Interior, Juan José Alvarez, consideró anoche que la muerte de los dos piqueteros en Avellaneda "es mucho más" que un asesinato. "Esto puede generar un perjuicio irreparable a la paz pública", dijo. Según sus cálculos, hay "indicios" para creer que la policía es responsable por la muerte de Darío Santillán, mientras resta saber cómo falleció Maximiliano Costequi.
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