De la Rúa vaticinó el fin de la recesión

El jefe del Estado anticipó que la Argentina "está en el momento de romper con dos años" de estancamiento económico
(0)
26 de octubre de 2000  

MADRID.- Uno de los empresarios que acompañan al Presidente lo definió de modo gráfico: "Fue un día como de toros. Fuimos varios lo que salimos al ruedo a probar suerte", dijo.

Apoyados por De la Rúa, que dijo que el país "está en el momento de romper con dos años de recesión", y por José Luis Machinea, que se sumó al llamado para invertir en la Argentina, los hombres de negocios iniciaron sus juegos de seducción para atraer lo que el ministro definió como "las inversiones que necesitamos para crecer".

Por lo pronto se firmaron tres convenios bilaterales para facilitar inversiones en tres áreas estratégicas: turismo, comunicaciones y pequeña y mediana empresa. Algo que fue recibido por los empresarios argentinos como un gesto de buena voluntad.

Más allá de eso, el propio Machinea aportó lo suyo al hacer un diagnóstico de la situación económica. Sereno y distendido en su primera intervención pública en la gira, el ministro proyectó un horizonte de crecimiento basado "en el compromiso con la solvencia fiscal, la previsibilidad cambiaria, la solidez del sistema financiero y en medidas de aliento a la inversión".

"España es un espejo de nuestro futuro próximo. Nos vemos reflejados en sus procesos de transición política y económica y en los resultados que ha cosechado", dijo, en tono convencido.

Con el Presidente sentado a su lado, ante un auditorio de empresarios españoles y argentinos que lo escuchó con atención, enumeró de ese modo las razones que a su juicio valen para "recuperar la confianza y mejorar la rentabilidad inversora".

Puso énfasis en el esfuerzo fiscal y en la señal que implica negociar el endeudamiento externo "con plazos de contratación superiores a los de cualquier país emergente".

Para el ministro, ese nuevo escenario y el aliento del aumento del 14 por ciento en las exportaciones "consolidan una base sólida para esperar a partir de ahora un crecimiento menos volátil que el experimentado por el país en la segunda mitad de los noventa".

Por si el gesto de respaldo no quedaba claro, De la Rúa lo hizo explícito para los 130 empresarios argentinos que lo acompañan. "Yo les agradezco que estén aquí conmigo. Ustedes son los que hacen la economía. Y les pido que le transmitan a los que no pudieron venir que éstas son las reglas del juego. Vamos a salir adelante, siguiendo el ejemplo de España."

De la Rúa exploró luego una razón de oportunidad para hacer negocios en el país y les habló a los empresarios en su propio idioma: "Estamos en el momento de romper con dos años de recesión. Los precios de los activos son atractivos y, por esa misma razón, la renta potencial es elevada", dijo.

Auguró que el futuro de la Argentina "será brillante" y le dedicó un elogio a los empresarios: "También queremos seguir el ejemplo de ustedes, que aprendieron a moverse y perseverar a lo largo de las dificultades que tuvo el país".

El mensaje de aliento les llegó a los hombres de negocios cuando ya habían hecho los primeros esfuerzos por lanzar sus redes. Durante la mañana, más de 300 empresarios argentinos y españoles convergieron en la Cámara de Comercio de Madrid para participar en cuatro mesas de debate sobre turismo, comunicaciones, agroalimentación y proveedores para grandes empresas. Esa era la oportunidad montada por la embajada argentina para facilitar las relaciones entre ambas partes.

"Bueno, si alguien quiere hacer negocios con nosotros, escuchamos encantados", bromeó Enrique Pescarmona (Impsat) al sincerar lo que era el ánimo de la mayoría. Hubo generosos intercambios de tarjetas y una seguidilla de presentaciones de documentos y proyectos.

La mesa más complicada fue la de la agroalimentación, donde la política de subsidios que aplica la Unión Europea tensó más de una vez los ánimos entre argentinos y españoles y complicó al moderador, Alberto de las Carreras.

"Señores, a ver si nos atenemos al tema y dejan de contestarse unos a otros", pidió, harto ya de los cruces.

Pocos se llevaron algo concreto. Y muchos comprendieron que el camino, por abierto que esté, hay que recorrerlo. Lo presintieron bien temprano, cuando constataron que--más allá de las páginas contratadas- los principales diarios españoles desarrollaron con moderación la presencia argentina. Y ninguno hizo llamada o mención en su primera página.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.