De la Sota logró la aprobación de la reforma del Estado

Clave: la Cámara baja cordobesa convirtió en ley una de las iniciativas más urgidas por el gobernador; rechazo de la Alianza.
Clave: la Cámara baja cordobesa convirtió en ley una de las iniciativas más urgidas por el gobernador; rechazo de la Alianza.
Orlando Andrada
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26 de marzo de 2000  

CORDOBA.- La Legislatura local puso ayer en manos del gobernador José Manuel de la Sota los instrumentos jurídicos que le permitirán privatizar el Banco de Córdoba, dar en concesión la Empresa Provincial de Energía (EPEC) y los juegos de azar (casinos) y modernizar el Estado, al convertir en leyes las normas para reformar el sector público.

En una rápida y tranquila sesión, muy diferente al escandaloso debate que el jueves último se celebró en el Senado, la Cámara de Diputados cerró el trámite legislativo abierto a fines de enero y que dio lugar a serias disputas entre el justicialismo y la Alianza y una dura resistencia de los gremios.

En las inmediaciones de la Legislatura, con bombas de estruendo y quema de bolsas de residuos en la calle, aunque sin provocar enfrentamientos, hicieron oír sus protestas un poco más de 100 activistas de los sindicatos Luz y Fuerza y de empleados públicos. Más de un millar de policías fuertemente pertrechados custodiaban el lugar.

Durante las horas previas a la sesión, el PJ negoció y obtuvo el aval de los bloques de Acción por la República (AR) y del vecinalismo, para obtener los dos tercios de los votos necesarios para tratar los proyectos sobre tablas, es decir, sin el previo paso por las comisiones de trabajo parlamentario.

Después de un debate sin mayores fricciones, los diputados aliancistas rechazaron en la votación general los tres proyectos, contrarios no sólo a su contenido, sino también al trámite acelerado impuesto por el PJ.

"Con este procedimiento se está agraviando al Parlamento", sentenció el jefe de la bancada radical, Alfredo Blanco. De inmediato, los integrantes del interbloque UCR-Frepaso se levantaron del recinto y no participaron en la votación del articulado.

Sin este obstáculo, los legisladores oficialistas y sus aliados no demoraron más de cinco minutos para transformar en leyes las iniciativas de reforma del Estado que, con urgencia, requería el gobernador José Manuel de la Sota.

Principales puntos

La iniciativa aprobada ayer prevé, entre otras, las siguientes medidas:

  • El Banco de Córdoba podrá ser privatizado hasta un 87%. Un 7% se destinará al Programa de Propiedad Participada, un 5% para la venta al sindicato y el uno por ciento restante será una "acción dorada" en manos del Estado que le concederá poder de veto.
  • Concesión por 35 años de los servicios de la empresa de energía (EPEC), excepto la generación, por lo cual el Gobierno podrá cobrar un canon anticipado.
  • Se garantiza la estabilidad laboral a los trabajadores de EPEC, ya que la concesionaria será multada si en los primeros cinco años produce despidos.
  • Los casinos, bingos y demás juegos de azar podrán darse en concesión y se permitirá la instalación de máquinas tragamonedas. Los casinos privados deberán funcionar en hoteles de alta categoría.
  • El Poder Ejecutivo podrá consolidar la deuda pública generada hasta el 12 de julio del año último y saldarla con bonos a 16 años de plazo. Además, se prevén límites para contraer endeudamiento público.
  • Se fija un régimen de retiros voluntarios y de jubilación anticipada de empleados públicos.
  • La Carta del Ciudadano garantiza los derechos a la educación, salud y seguridad y crea un ente regulador de los servicios públicos.
  • Se crea una oficina y un fuero anticorrupción.
  • De la Sota, quien inauguró su gestión con rebajas de impuestos, se propone ahora una "Reinvención del Estado". Múltiples y vanos fueron sus esfuerzos por obtener el respaldo de la Alianza, ya que si bien firmó un pacto con el ex gobernador radical Ramón Mestre, los aliancistas le dieron la espalda y votaron en contra.

    En esta línea se plantaron primero los adláteres al ex gobernador Eduardo Angeloz y después se sumaron los "mestristas" y los frepasistas. Horas antes de la sesión de ayer, Angeloz desautorizó el pacto firmado por Mestre y rechazó los proyectos de De la Sota porque sostuvo que están "a contrapelo de la historia".

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