De pronto, el país giró hacia el centro

Desde el lunes último, contribuyeron a formalizar ese viraje José Luis Machinea, Domingo Cavallo y Raúl Alfonsín
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26 de octubre de 2000  

Quizá sea ésta la semana política más importante del año.

Por las medidas anunciadas por Machinea; por el restablecimiento de la concordia dentro de la coalición gobernante tras el alejamiento de Fernando de Santibañes; por la inesperada reunión Alfonsín-Cavallo, que marca una luz de esperanza para quienes creen que el verdadero progreso de un país se construye sobre una convivencia política adulta y racional.

Pero, sobre todo, por lo siguiente: porque, de pronto, todo el país parece haber girado hacia el centro.

Lo hizo José Luis Machinea al lanzar, el lunes último, señales inequívocas de que la economía es entendida por el Gobierno, como en cualquier país moderno y liberal, como la obligación de favorecer la inversión para aspirar al desarrollo y el crecimiento.

Lo hizo Domingo Cavallo, desde su perspectiva de economista y político de oposición, al brindar un apoyo abierto a Machinea en su visita de anteayer al ministro de Economía.

Lo hizo, por fin, Raúl Alfonsín, en un gesto político de enorme alcance al recibir a Cavallo para analizar en conjunto las dificultades de hoy.

Si se buscan las causas de ese repentino fenómeno, podría decirse que el susto siempre suele aconsejar moderación. La marcha económica no era buena, y los mercados comenzaban a hacer sonar sus alarmas. Había que mostrar señales de confianza, que nunca pueden estar lejos de la moderación y la racionalidad que caracterizan a las expresiones de centro.

Pero también hay que mencionar lo que significa, en política, la separación de aquellos elementos que, de algún modo, significan polos opuestos y extremos.

Como en un efecto de simetría casi propio de la ciencia física, el alejamiento del poder de Carlos "Chacho" Alvarez, primero, y de Fernando de Santibañes, después, permitió que las otras fuerzas políticas, liberadas de esos extremos circunstanciales, se dirigieran automáticamente hacia el centro, movidas por un nuevo imán que se hará notar por largo tiempo desde esta semana clave en adelante.

Todo eso ayudará naturalmente a De la Rúa, cuya propensión por el centro es propia de su visión política esencial y hasta de su estilo de acción cotidiano. Nada sería más benéfico para su gestión que una nueva etapa de posturas más cercanas al centro en todo el arco de la política del país.

Pero éste es, además, un fenómeno de gran dimensión para el futuro de la política y de la economía en la Argentina.

El giro hacia el centro es siempre un salto de madurez en la evolución de todas las democracias modernas. A lo largo de los siglos XIX y XX, las democracias exitosas fueron aquellas que se consolidaron por medio de largos períodos de vida democrática concentrados, básicamente, en posturas de centro, donde se discuten matices y acentos, pero donde se parte de un consenso esencial sobre las grandes líneas económicas básicas.

El grueso de la sociedad argentina recibirá hoy con más aprobación que reprobación la noticia del encuentro Alfonsín-Cavallo. No se verá allí un pacto en secreto, sino una mínima base de consenso.

Es, quizá, apenas una señal. Pero las verdaderas democracias maduran sobre esas señales que colocan, gradualmente, a la gran política en el centro de las opciones y no en la tentación de huir hacia los extremos.

También como en la física, la estabilidad gana cuando predominan las fuerzas centrípetas y no las centrífugas. Y las democracias maduran cuando el grueso de la política se discute en el centro y no en los extremos.

Las especulaciones acerca del posible ingreso de Domingo Cavallo al gabinete del presidente Fernando de la Rúa ante una eventual crisis económica, causan rechazo en la tienda del jefe político de la UCR, Raúl Alfonsín; un clima hostil en la mayoría del radicalismo, y cierta simpatía en la cúpula del Frepaso.

El líder frepasista, Carlos Alvarez, entiende que Cavallo puede resultar el hombre de emergencia para una posible crisis, según confiaron ayer algunos allegados.

La sorpresiva reunión que Alfonsín mantuvo ayer con Cavallo provocó perplejidad en su grupo más cercano. El alfonsinismo sostuvo que Cavallo solicitó la reunión para expresar su respaldo al ministro de Economía, José Luis Machinea, en lo que coincidió con Alfonsín.

Los cavallistas aseguraron que el diputado y líder del partido Acción por la República (AR) "le explicó a Alfonsín la importancia de mantener la convertibilidad".

Todos, por ahora, desestiman el ingreso en el gabinete gubernamental del ex ministro de Economía de la gestión de Carlos Menem. Pero con más énfasis lo hicieron los alfonsinistas. Para Alfonsín, Cavallo es un adversario político e ideológico del radicalismo. Sin embargo, un economista alfonsinista señaló a La Nación que el jefe de la UCR le reconoce a Cavallo la condición de interlocutor de la Casa Rosada en el diálogo con los bloques parlamentarios para sancionar leyes, como la del presupuesto. "Una cosa son las políticas de Estado. Otra, que se sume al gobierno", dijo ese informante.

Estallaría la Alianza

Otra fuente muy cercana a Alfonsín conjeturó que la consecuencia política del ingreso de Cavallo en el gabinete delarruista supondría "el estallido de la Alianza". Alfonsín alienta además el crecimiento de la figura del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, como superministro .

En la UCR sospechan que el promotor de Cavallo en el delarruismo es Fernando de Santibañes. El ex jefe de la SIDE simpatiza quienes gozan de prestigio en los sectores financieros internacionales, como el ex ministro.

En el Congreso, ayer, el justicialismo alentó el rumor de la inminencia del desembarco de Cavallo en el gabinete, en reemplazo de Machinea. Cavallo y Machinea se reunieron el lunes último y el ex ministro le manifestó su respaldo al actual.

El caldo de cultivo para intensificar esas versiones, que causaron reuniones y agitación entre peronistas, fue el panorama de nerviosismo que se registró ayer en los mercados locales debido a la caída de la Bolsa, de los bonos, el aumento de las tasas, y la suba del riesgo país.

Como muestra de respaldo, los diputados de AR harán hoy en una conferencia de prensa en apoyo del proyecto de ley de presupuesto 2001; algo similar hará el PJ, aunque lo condicionará a algunas reformas.

Sin embargo, en el radicalismo es generalizada la preocupación por la exhibición de Cavallo en reuniones en las que el Gobierno busca transmitir confianza al exterior. Así opinó el senador Leopoldo Moreau (Buenos Aires). "Los políticos terminan pagando los costos de los desaguisados de los técnicos", dijo.

Es muy posible que ese creciente malestar se manifieste en la reunión plenaria del comité nacional de la UCR, que se realizará pasado mañana a las 16, con la asistencia de todos los delegados radicales del país.

Paradógicamente, esta preocupación no existe en el Frepaso, donde el equipo de Alvarez, y el mismo ex vicepresidente, sostienen que si se produjera una crisis, el mismo escenario de emergencia disiparía las objeciones políticas a Cavallo.

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