"Debemos reforzar el papel de las Naciones Unidas"

Defensa enfática del multilateralismo
Jorge Elías
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27 de abril de 2004  

Cada dos o tres palabras, el vicecanciller de Rusia, Serguei Kisliak, insiste en mencionar una que considera clave: multilateralismo.

Y dice a LA NACION, en una entrevista exclusiva, que está de acuerdo con la posición del gobierno argentino en asuntos de política exterior, sobre todo en fomentar un papel más activo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. "En realidad, la Argentina está de acuerdo con Rusia", repone, sonriente, al lado del embajador Evgeny Mikhailovich Astakhov.

La visita de dos días a Buenos Aires, después de haber estado en Perú, responde al mecanismo de consulta bilateral entre ambos países, iniciado, en el gobierno de Néstor Kirchner, en septiembre del año pasado, con un viaje de su par Jorge Taiana a Moscú.

En esta ocasión, siete directores de sendos países del Mercosur (los permanentes y los asociados) se reunieron con Kisliak, así como Eduardo Duhalde en su carácter de presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del bloque.

"Estoy muy satisfecho con las reuniones que he tenido -dice Kisliak en inglés fluido-. Tenemos posiciones similares sobre diferentes asuntos de política exterior, lo cual nos lleva a tomar decisiones parecidas. En especial, sobre el rol del multilateralismo y de las Naciones Unidas. Debemos reforzar el papel de las Naciones Unidas, precisamente."

Acercamientos

En el controvertido proceso que derivó en la guerra contra Irak, la diplomacia rusa estrechó lazos con China y se ha opuesto al gobierno de George W. Bush, pero ello no ha creado un enfrentamiento con los Estados Unidos, sino, visto desde otro ángulo, un acercamiento hacia Alemania y Francia.

Curiosa parábola en la cual, en el léxico del Kremlin, todo se resume en "similitud de posiciones". Lo mismo sucede, en el otro extremo del mundo, con la Argentina, según Kisliak.

La salida, ahora, es más complicada. Porque complicada ve Kisliak la situación de Irak. Su fórmula, dice, se basa sobre tres frentes: trabajar juntos, legitimar de ese modo una solución política y reforzar el papel del Consejo de Seguridad, alicaído como consecuencia de la guerra.

"Rusia no es sólo un gran territorio, sino, también, una gran nación y jamás se ha sentido aislada de la comunidad internacional", dice.

"Mundo multipolar"

De ahí la apelación frecuente de Kisliak al multilateralismo. O, en otras ocasiones, a un "mundo multipolar" en el cual las Naciones Unidas tengan preeminencia.

"Será más fácil preservar los intereses de Irak sobre la base de la legalidad internacional si se actúa dentro de las Naciones Unidas", dice el vicecanciller.

Rusia, con su conflicto en Chechenia, no es ajena al terrorismo, como España con su ETA y la huella reciente de Al-Qaeda, pero ello no significa que el Kremlin comparta, por ejemplo, la posición del nuevo presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, de retirar cuanto antes a sus tropas de Irak: "La decisión de España es sólo de España", sostiene.

Tampoco cree que influya la inminente ampliación de la Unión Europea, de la que, dice, "nos sentimos parte".

Antes de que estallara el caos de posguerra en Irak, país en el cual Moscú tiene intereses petroleros, la idea del Kremlin era colaborar en la pacificación y, según Kisliak, "devolver la soberanía a los iraquíes", por más que "la situación se haya complicado mucho" y que, en su momento, "nos hayamos opuesto a la salida militar". No ha cambiado de posición, dice Kisliak. En ello, agrega, reside el multilateralismo.

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