Denuncian que la Presidenta fue amenazada

Interfirieron la radio del helicóptero que la trasladaba desde Olivos
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15 de diciembre de 2009  

El Gobierno denunció ayer que Cristina Kirchner fue amenazada el viernes pasado durante un vuelo de siete minutos a bordo de uno de los helicópteros presidenciales, que la trasladaba de la quinta de Olivos a la Casa Rosada.

"¡Maten a la yegua!", es la primera de las frases que aparecen en la grabación del vuelo, que quedó registrada y que el Gobierno aportó a la denuncia judicial que presentó ayer a la mañana.

Sin identificarlos, la Casa Rosada no tardó demasiado en señalar a posibles autores de las interferencias. La Presidenta se refirió a los "dinosaurios que todavía están". El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, relacionó el hecho con el inicio, ese mismo viernes, del juicio a los responsables de los asesinatos en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Anoche, Néstor Kirchner aportó lo suyo. "Son dos o tres gerontes", dijo en un acto en Rosario.

En total, el sistema de comunicación del helicóptero presidencial sufrió cuatro interferencias durante los minutos en los que Cristina Kirchner estuvo en vuelo. "¡Boludos, maten al pescado!" y "¡Mátenla!", se vuelve a escuchar hacia el final del viaje, en medio de las comunicaciones que mantienen los dos pilotos con la base de operaciones de Aeroparque. Además, esos diálogos se interrumpen una vez más, con la conocida marcha militar "Avenida de las Camelias", que suena durante cinco segundos.

"Será la justicia [la que determine los responsables]. Pero muchos episodios de los últimos días nos dan muestra de que los dinosaurios todavía están", contestó la Presidenta a los medios, al salir de un acto en la Casa de Gobierno cuando se la consultó por las amenazas. No quiso abundar. Sonriente, pero esquiva, se despidió: "Ustedes los conocen mejor que yo. Gracias".

El 25 de noviembre pasado, en medio de las denuncias de desestabilización lanzadas por el Gobierno, el ex presidente Néstor Kirchner había advertido en un acto con militantes en el hotel NH: "¡Cuidado que se vienen provocaciones más fuertes; preparémonos!". Lo había dicho en referencia al comienzo del juicio contra represores de la ESMA.

El Gobierno difundió la noticia ayer, tres días después de que ocurriera el hecho. Llamó la atención la visita de Aníbal Fernández a la sala de periodistas de la Casa Rosada, al mediodía, la primera y única que hizo el jefe de Gabinete desde que asumió su nuevo cargo, para dar una información.

Pero los diálogos con las interferencias ya habían sido difundidos por el canal de noticias C5N. Recién poco después el jefe de los ministros confirmó la información por todas las radios. "Lo que pasó es muy grave. Estamos hablando de equipos que solamente se pueden usar desde otra aeronave o desde un lugar desde donde se administre información de algún aparato VHF, que son los que permiten meterse dentro de la misma frecuencia", ahondó Aníbal Fernández.

La Justicia ya comenzó desde ayer a investigar el hecho. Según supo LA NACION, para hoy ya fueron citados a declarar como testigos los dos pilotos que trasladaron ese día a la jefa del Estado. Son el vicecomodoro Alejandro Galliani Mazzuchi y el copiloto, el mayor Oscar Juan Luzardo. Ambos son pilotos de la Fuerza Aérea.

Por pedido del Gobierno, el procurador Esteban Righi presentó ayer la denuncia judicial, que recayó en manos del juez federal Ariel Lijo. Lo hizo después de que el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, le presentara un informe de cuatro carillas con el detalle de los hechos, en los que se redacta que la Presidenta había recibido "epítetos irrespetuosos".

En el Gobierno tomaron con "preocupación" el tema, pero descartaron hacer cambios en la seguridad presidencial, por lo menos, hasta que avance la investigación.

Procurador

El incidente ocurrió el viernes pasado. Según consta en la presentación que hizo Parrilli, el helicóptero, una nave marca Sikorsky denominada H03, despegó a las 11.34 de la quinta de Olivos. Con la primera presentación de los pilotos como "Fuerza Aérea 1" ante la base de Aeroparque (es la denominación que anuncia que viaja la Presidenta), apareció la primera interferencia con el "Maten a la yegua". En todas las interferencias aparece una voz de hombre.

Según contaron a LA NACION fuentes de Balcarce 50, la Presidenta no escuchó las amenazas porque los únicos que tenían los auriculares puestos eran los pilotos. La jefa del Estado viajaba con sus dos secretarios privados, Isidro Bounine y Fabián Gutiérrez. Según informaron en la Casa Rosada, los pilotos dieron aviso de las interferencias al jefe de la Agrupación Aérea Presidencial, Héctor Tissoni, que se comunicó con el jefe de la Casa Militar, a cargo de la seguridad, Alejandro Graham. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) aportó las grabaciones. Con la información reunida, Parrilli hizo el informe que Righi llevó ayer a la Justicia.

A pesar de las amenazas, la Presidenta volvió a subirse al H03 a las 14 de ese viernes para volver a Olivos, después de haber cancelado sorpresivamente un acto que tenía que presidir aquel mediodía.

Un sistema de comunicación vulnerable

El sistema de comunicaciones de los transportes aéreos de la Presidencia no están encriptados y pueden resultar vulnerables a la hora de sufrir interferencias externas. De hecho, tanto el helicóptero presidencial como el resto de las aeronaves que trasladan a la jefa del Estado se manejan con la frecuencia VHF. No cuentan con sistema encriptado de seguridad especial porque esa comunicación está sujeta a los parámetros de la navegación aérea comercial común al resto del transporte por aire. En rigor, hasta las torres de control de los aeropuertos Ezeiza y Jorge Newbery sufrieron ya varias veces interferencias en otras oportunidades.

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