Denunció Boudou que lo hackearon

Dijo en Tribunales que de su casilla enviaron mails apócrifos
(0)
14 de marzo de 2012  

En medio del escándalo por el caso Ciccone, en el que es investigado por "negociaciones incompatibles con la función pública y lavado de dinero", el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, hizo ayer una visita inesperada a los tribunales de Comodoro Py para denunciar que le habían hackeado su casilla personal de correo electrónico.

Según declaró ante la Justicia, lo contactaron en los últimos días el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y la senadora uruguaya Lucía Topolansky, la mujer del presidente José Mujica, para consultarlo sobre el contenido de supuestos correos suyos que él jamás había escrito pero que salieron de su cuenta.

Por sorteo, la investigación de la denuncia fue asignada al juzgado federal de Daniel Rafecas, el mismo que tiene a su cargo aquella causa en la que Boudou es involucrado. Esa investigación, delegada en el fiscal Carlos Rívolo, busca determinar si el vicepresidente "se interesó", en violación de la ley, por la suerte de la compañía Ciccone Calcográfica . Las dos causas avanzarán por separado, cada una a cargo de un secretario diferente del juzgado. Si en el futuro surge alguna vinculación entre ambas, Rafecas conservará la primera y remitirá la de los correos a otro juez, adelantaban ayer en los tribunales.

Boudou llegó al tercer piso del edificio de Comodoro Py 2002 a las 15.30. Hacía dos horas que los juzgados habían cerrado al público y los pasillos de los tribunales de Retiro estaban desiertos. Lo acompañaban su abogado de confianza, Eduardo Durañona, y sus custodios, que llegaron en dos autos.

La audiencia duró media hora. El objetivo de Boudou era ratificar la denuncia que había presentado a primera hora de la mañana: una carilla en la que daba cuenta del presunto hackeo . El vicepresidente no necesitaba ir personalmente, pero decidió hacerlo. Puso a disposición del juzgado todos los datos de su casilla (una cuenta que conserva desde hace años y que no tiene ninguna seguridad especial) y dijo que estaba "muy preocupado" por lo sucedido.

Anteayer, además, fueron secuestrados durante cuatro horas la ex mujer y las dos hijas de Juan Zabaleta, un funcionario del Senado de la máxima confianza de Boudou, por una banda de diez personas en Ituzaingó. Los investigadores de ese hecho no descartan que pueda haber tenido un móvil político.

El secuestro fue el mismo día que allegados de Boudou informaron al diario Crónica que alguien había hackeado los mails del vicepresidente y que él iba a denunciarlo, según informó ayer ese matutino.

Mails de rutina

Durante la audiencia de ayer, Boudou informó que los dos mails que se enviaron en su nombre parecían correos de rutina sobre temas económicos y que ambos tenían sendos archivos adjuntos; el que recibió Topolansky, vinculado con el intercambio comercial con Uruguay, informaron fuentes de la causa. En cuanto a los adjuntos, según supo LA NACION, eran ilegibles.

"Nadie habló del caso Ciccone durante la audiencia -informó una fuente vinculada al caso-. Ni una palabra."

Quien recibió la declaración de Boudou fue el secretario de la causa, Sebastián Ramos, que está ternado -junto con otros cinco candidatos- para ocupar alguno de los cuatro juzgados federales que están vacantes en Comodoro Py.

Rafecas estuvo con el vicepresidente sólo unos minutos. Se acercó al despacho donde se celebraba la audiencia cuando la reunión estaba terminando.

En los tribunales estimaban que hoy el juez le enviará la causa al fiscal Rívolo, que es quien debe decidir si impulsa el caso. A diferencia de la causa Ciccone, en este expediente no se prevé que el juez le delegue la investigación al fiscal.

La idea es darle intervención cuanto antes a la división Delitos Tecnológicos de la Policía Federal, relataron fuentes del expediente a LA NACION. No hay planes de que intervenga la Secretaría de Inteligencia.

El objetivo es que Delitos Tecnológicos determine si la casilla del vicepresidente fue efectivamente hackeada y averigüe, de ser posible, cuál fue el origen de la intrusión denunciada.

Cuando Boudou dejaba ayer el juzgado de Rafecas, dos pisos más arriba, en la fiscalía de Rívolo, el fiscal recibía a los diputados opositores Margarita Stolbizer y Gerardo Milman. Lo fueron a ver para entregarle documentos vinculados al caso Ciccone y avanzar, según anunciaron, sobre la "ruta del dinero".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.