Derrotas duras e inesperadas para varios caciques peronistas

Schiaretti perdió en Córdoba, Bordet en Entre Ríos y Verna enLa Pampa; fin de los ciclos hegemónicos en Santa Cruz y San Luis
Lucrecia Bullrich
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14 de agosto de 2017  

Noche negra para parte de los gobernadores peronistas que pretenden encarnar la renovación del peronismo.

El PJ ortodoxo en sus versiones locales perdía anoche en seis de las 12 provincias donde hoy gobierna.

La derrota más estrepitosa ocurrió en Córdoba, donde los candidatos de Juan Schiaretti perdían por más de 16 puntos. Con más del 90 por ciento de las mesas escrutadas, Cambiemos obtenía 44,5 puntos y el frente oficialista Unión por Córdoba, 29,6. La provincia es la segunda en importancia por su peso en el padrón electoral.

En las últimas semanas, el cordobés Schiaretti se puso al frente de los jefes provinciales que aspiran a reeditar la liga de gobernadores de los años 90 para tallar en la reorganización del PJ de cara a 2019: endureció su discurso contra Mauricio Macri y volvió a advertir sobre la "gobernabilidad".

Cerca del gobernador, intentaron minimizar el golpe. "Hace 18 meses, Cambiemos sacó el 72 por ciento. Hoy sacaron poco más de 40", sopesaron ante la consulta de LA NACION. Avalaron así la lectura nacional de la puja provincial que el Gobierno quiso imponer en los últimos días. Negaron sin embargo que el resultado ponga en riesgo el capital político de Schiaretti o el de sus pares. "La liga no se rompe", dijeron.

El PJ también perdió en Entre Ríos, donde había logrado competir unido en una lista apadrinada por el gobernador Gustavo Bordet y sus antecesores Sergio Urribarri y Jorge Busti. Cambiemos se imponía por más de cuatro puntos (47,4% a 42,2%). Bordet integra la mesa chica de los gobernadores que aspiran a liderar el peronismo tras la derrota de 2015.

Otro revés inesperado fue el del pampeano Carlos Verna. Sus candidatos perdieron por 11 puntos. Verna y el formoseño Gildo Insfrán integran el tándem de los más duros con la Casa Rosada.

En Chubut, la lista apadrinada por Mario Das Neves quedó segunda, por décimas, detrás de la del Frente para la Victoria. El gobernador, de vínculo zigzagueante con sus pares, admitió que también en su provincia se sintió el peso de la nacionalización.

Resultados históricos

Menos sorpresivas, aunque de fuerte peso simbólico y por diferencias más amplias de lo que indicaban los pronósticos, fueron las derrotas del peronismo en San Luis y Santa Cruz, dos de las ocho provincias que ayer eligieron candidatos a senadores, además de a diputados.

En el primer revés desde 1983, en tierra puntana, Adolfo Rodríguez Saá perdía la puja por la candidatura a senador a manos de su ex delfín Claudio Poggi por 17 puntos.

En Santa Cruz, con más del 90 por ciento de las mesas escrutadas, el postulante de Cambiemos Eduardo Costa conseguía el 46,3% de los votos y desplazaba a la candidata del Frente para la Victoria Ana María Ianni, que cosechaba 28,4%.

Alineados con Cristina Kirchner, Alberto Rodríguez Saá y Alicia Kirchner se mantuvieron hasta el momento al margen de los movimientos en bloque de los gobernadores peronistas.

En la otra vereda, del lado de los ganadores, quedó el salteño Juan Manuel Urtubey. Las seis listas del PJ reunieron 38,1% de los votos, 10 más que las dos nóminas de Cambiemos.

Urtubey, de buen vínculo con Macri y acercamientos intermitentes con sus pares peronistas, es el único que habla abiertamente de sus intenciones presidenciales para 2019. El triunfo de ayer lo deja bien posicionado.

Como se esperaba, las victorias más contundentes se dieron en Tucumán, Santiago del Estero y Formosa, donde Juan Manzur, Claudia Ledesma y Gildo Insfrán, respectivamente, blindaron sus territorios. También ganaron Sergio Uñac (San Juan), Lucía Corpacci (Catamarca), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Casas (La Rioja), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). Todos accedieron al poder en 2015 y aspiran a participar de la renovación partidaria.

La de ayer fue una primera foto. Habrá que esperar a octubre para ver cómo queda configurado el mapa definitivo del poder peronista para los dos últimos años del gobierno de Macri. Y sobre todo para la reorganización del partido con la mira en 2019.

Para el ínterin, los gobernadores delinean una agenda de trabajo común: seguirán actuando en bloque frente al reclamo de María Eugenia Vidal por el Fondo del Conurbano y esperan poder hacer lo mismo frente al presupuesto, que el Gobierno debe presentar en el Congreso a mediados de septiembre.

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