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Desafían a Alvarez por el supuesto soborno

En el PJ lo instan a presentar pruebas
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21 de agosto de 2000  

El senador justicialista Jorge Villaverde (Buenos Aires) reclamó al vicepresidente de la Nación, Carlos Alvarez, que aportara pruebas sobre el presunto pago de sobornos a senadores de su partido para que votaran la ley de reforma laboral.

"Yo quiero que sea Alvarez el que me conteste qué sabe sobre este hecho -dijo ayer el legislador a La Nación -. El tiene que tener más conocimientos que yo porque pertenece al Gobierno y, además, es el titular del Senado."

La embestida de Villaverde se produjo luego de que el vicepresidente anunció su decisión de solicitar, a aquél y al senador Antonio Cafiero (PJ-Buenos Aires), que presentaran los datos que habrían obtenido en la intimidad de la Cámara alta sobre esta presunta operación.

Ambos legisladores fueron los primeros en impulsar una investigación a fondo sobre el tema.

"Yo sólo tengo rumores... A mí ningún senador me dijo que cobró", sostuvo Villaverde, tomando distancia de la acusación.

En tanto, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el senador Jorge Yoma (PJ-La Rioja), anticipó ayer a La Nación que enviará un cuestionario al presidente Fernando de la Rúa para que responda por escrito las sospechas que pesan sobre dos de sus funcionarios. Yoma desistió así de su intención original de citar a declarar al primer mandatario a la comisión que preside, propuesta que, por lo inédita, había llamado la atención.

En el Senado se debatirá mañana la forma de investigar. Alvarez quiere discutir esto en la reunión de presidentes de bloque, Yoma avanzará en la comisión de Asuntos Constitucionales y el bloque radical tiene la inten ción de formar una comisión especial.

Piden que Alvarez diga lo que conoce

El Gobierno y el Senado se exigen pruebas mutuamente; mañana se definirá qué comisiones investigarán la cuestión

El senador Jorge Villaverde (PJ-Buenos Aires) quiso salir del lugar de la sospecha. Ayer solicitó al vicepresidente, Carlos Alvarez, que "diga lo que sabe" sobre el presunto pago de sobornos al Senado para aprobar la ley laboral.

"Yo quiero que sea (Carlos) Alvarez el que me conteste qué sabe sobre este hecho. El tiene que tener más conocimiento que yo porque pertenece al Gobierno y, además, es el titular del Senado", aseguró Villaverde a La Nación .

El legislador respondió así a una ofensiva del presidente de la Cámara alta, que exigió públicamente a los senadores Villaverde y Antonio Cafiero (PJ-Buenos Aires) -los primeros en reclamar una investigación a fondo de esta denuncia- que revelaran los datos que confiesan tener en privado.

"Yo sólo tengo rumores. No me pueden venir a pedir pruebas, porque si las tuviera otro sería mi accionar, el de la denuncia -explicó Villaverde-. A mí ningún senador me dijo yo cobré ... No habría podido preguntar eso a un compañero... Pero sí digo que habría que investigar y que tendría que haberse expedido el presidente de mi bloque."

Cafiero, en cambio, eligió ayer el silencio. La Nación intentó comunicarse a su domicilio y, luego de varios intentos, se informó que el legislador estaba "de viaje".

Aparentemente, Cafiero sí tendría más certezas que su colega bonaerense, aunque sus datos serían sólo confidencias de senadores en la intimidad y no elementos concretos.

De esta manera, el Gobierno y el Senado volvieron a profundizar sus diferencias, al exigirse pruebas mutuamente para certificar esta supuesta operación ilícita.

Villaverde parecía ayer molesto por el hecho de que el Gobierno hubiera decidido iniciar una investigación presionando a los únicos senadores que rescataron esta denuncia del olvido, en tiempos en que la propia Alianza miraba para otro lado. "No entiendo por qué nos exigen a nosotros, cuando no fuimos los que echamos a rodar el rumor, sino que sólo planteamos el tema", se quejó el bonaerense.

Cafiero y Villaverde quedaron en el centro de la escena al presentar hace más de un mes una cuestión de privilegio en el recinto, a raíz de un artículo del columnista de La Nación Joaquín Morales Solá en el que deslizaba la existencia de favores personales de dos funcionarios del Gobierno a senadores del PJ para destrabar la ley laboral.

Cafiero se entrevistó con diversas personalidades políticas, como Eduardo Duhalde, Raúl Alfonsín, Alvarez y el jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, para buscar apoyo a su causa. Al principio lo dejaron solo. Ahora todos quieren investigar.

Culpas mutuas

El vértigo con el que se multiplicaron los rumores en los últimos días, que encontraron en un panfleto anónimo su versión más novelesca, hizo que los senadores y la gestión aliancista comenzaran a echarse culpas.

La estrategia de Alvarez, según sus voceros, es obligar a Cafiero y Villaverde a llamarse a silencio cuando quede en evidencia que no pueden conseguir datos comprobables en la Justicia.

Los peronistas, en cambio, creen que la intención del vicepresidente es dividir a la bancada mayoritaria y provocar una pelea de todos contra todos. "Quieren que nos acusemos entre nosotros", se quejó un senador menemista.

En rigor, ésta no es una posibilidad lejana para la bancada del PJ. Uno de sus miembros confesó a La Nación que nunca se había convocado a una reunión de bloque para discutir estas versiones porque se temía una "guerra civil".

Lo cierto es que este escándalo desbordó tanto al Gobierno como a los senadores de la UCR y del PJ.

El Poder Ejecutivo demostró respuestas erráticas. El presidente Fernando de la Rúa opinó, primero, que eran "versiones ridículas"y quedó abrazado al bloque del PJ que lo visitó para aventar sospechas; ahora pidió que el Senado investigue.

Alvarez mantuvo siempre un perfil bajo en este tema. El viernes último decidió salir de su pasividad y se distanció de uno de sus hombres, el ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, que pretendía enterrar los rumores.

Terragno, en su exposición ante los senadores, el miércoles último, les pidió que no se hicieran eco de versiones, aunque al día siguiente acompañó a Alvarez en su cruzada por conocer la verdad.

Los legisladores, en tanto, también pusieron en juego sus propias diferencias internas. Hay quienes impulsan una investigación para deshacerse de enemigos personales que aparecen involucrados en este escándalo.

El Senado se convertirá mañana en un torneo para formar comisiones investigadoras.

Alvarez pretende discutir en la reunión de presidentes de bloque; el senador Jorge Yoma (PJ-La Rioja) va a avanzar con un interrogatorio por escrito al presidente Fernando de la Rúa en la Comisión de Asuntos Constitucionales, mientras que el bloque radical quiere armar una comisión especial.

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