Descargo de Baladrón por una fiesta que terminó en bochorno

Camaño anticipó que pedirá que se sancione a legisladores
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11 de diciembre de 2001  

SANTA ROSA.- El diputado nacional Manuel Justo Baladrón (PJ-La Pampa) confirmó que asistió a controvertida la fiesta celebrada por el justicialismo pampeano en el restaurante Michelangelo, de la Capital Federal, pero aclaró que sólo fue un invitado más y que se retiró antes de los incidentes.

En tanto, el flamante titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, pedirá que sean sancionados los legisladores justicialistas que protagonizaron los desmanes en el citado reducto gastronómico.

"Yo asistí a esa cena en carácter de invitado y me retiré antes" de que comenzara el escándalo, refirió el legislador pampeano en diálogo con LA NACION. Baladrón reveló que estuvo esa noche en Michelangelo "porque me invitó el senador Carlos Verna".

La fiesta en cuestión terminó en un vergonzoso episodio, protagonizado por funcionarios provinciales y simpatizantes justicialistas de La Pampa que destrozaron parte del restaurante, se robaron las bebidas y le rompieron la nariz a un empleado.

"Quiero aclarar que no organicé ninguna fiesta ni participé de incidente alguno. Yo asistí a esa reunión en Michelangelo como invitado y me retiré del lugar antes de la medianoche, junto a Oscar Jorge (intendente de Santa Rosa) y su esposa", aseguró el diputado. ¿Usted presenció los incidentes?, le consultó LA NACION. La respuesta fue: "No, hasta que yo me fui, estuvo todo bien, no pasó nada. Yo no sé de qué incidentes hablan. Mientras yo estuve no pasó nada".

La intención de Baladrón fue aclarar que no tuvo "nada que ver en esto; me incluyen -agregó- como organizador de la fiesta, pero no es así".

Con su aclaración, el legislador (ex gobernador en los períodos 1983-1987 y 1991-1995) negó responsabilidades en la organización, pero se convirtió en el primer protagonista que reconoció públicamente la existencia de la escandalosa velada.

"Asistí por compromiso"

El segundo fue Raúl Rodríguez, secretario de Obras y Servicios Públicos de La Pampa, que en una entrevista radial dijo ayer lo mismo que Baladrón: "Asistí por compromiso, fui porque me invitaron". El funcionario añadió que al llegar a la fiesta sufrió una descompensación y que se vio obligado a retirarse "poco después de haber llegado, antes de comer".

La fiesta del escándalo fue celebrada el 29 de noviembre, en Balcarce 433 del barrio de San Telmo, después de la ceremonia en la que Ramón Puerta fue consagrado presidente del nuevo Senado; y denunciada en La Pampa por la publicación mensual Lumbre, que en su número de diciembre editó un suplemento especial con seis fotografías de aquella noche, en las que se observan militantes y funcionarios en pleno festejo.

La repercusión nacional que el episodio obtuvo tras su publicación en la edición dominical de LA NACION despertó aquí una verdadera conmoción.

Es que Verna y Marín son como el agua y el aceite, y después de soportar sucesivas postergaciones por causa de las reelecciones del actual mandatario, el senador piquense exige ser el próximo gobernador. Marín, en cambio, aspira a que su sucesor sea un referente de su línea interna, Convergencia Peronista.

La cuestión se convirtió en un problema para el PJ en La Pampa, ya que las fotografías publicadas por Lumbre demostraron que en la mencionada celebración, en Michelangelo, había muchos "marinistas", como Baladrón, Jorge Rodríguez y Elsa Lluch. Quienes estuvieron cerca de Marín aseguraron que "se viene una semana agitadísima" en el gabinete provincial.

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