Detalles decisivos y millonarios

Hugo Alconada Mon
(0)
8 de agosto de 2012  

Tras el anuncio del Gobierno sobre la ex Ciccone Calcográfica resta conocer los detalles, la letra chica, de cómo se impulsará su expropiación. Detalles que pueden resultar multimillonarios o por demás incómodos. Entre otros, los siguientes ocho:

Primero, según cómo se expropie la ex Ciccone (es decir, cómo se calcule lo que vale y se apunte a los "activos físicos" –es decir, las máquinas–, al "valor empresa en marcha", al "fondo de comercio", al "valor llave" o las acciones), puede significar que los misteriosos dueños de la imprenta completen su último gran negocio antes de entregarle las llaves de la empresa al Estado.

Segundo, hay que ver también quién terminará por cobrar el cheque del Estado (si es que debe resarcirla, según cuál sea la tasación que se fije y restado su pasivo tributario con la Nación y la provincia de Buenos Aires, que supera los $ 400 millones).

La madeja de los dueños de la ex Ciccone abarca, hasta ahora, una sociedad ignota (The Old Fund), un prófugo de la justicia de Estados Unidos (Sergio Martínez), un fondo holandés disuelto hace meses (Tierras International Investments) y una sociedad uruguaya (Dusbel SA) con acciones al portador, a los que se sumaron Raúl Juan Pedro Moneta y, al parecer, el banquero Jorge Brito.

Tercero, resta precisar qué ocurrirá con sus empleados. Según adelantó el Gobierno, se incorporarán a la planta de personal de la Casa de Moneda. Pero muchos no quieren ser empleados públicos. Y, en cualquier caso, se avecina otra tormenta porque los operarios de uno y otro lado quieren que los salarios se equiparen, pero para arriba.

Cuarto, ¿quién custodiará desde hoy y durante las próximas semanas toda la documentación sensible –y eventualmente comprometedora– dentro de la ex Ciccone para evitar su eventual destrucción? Basta recordar que el juez de la quiebra, Javier Cosentino, y el síndico Martín Stolkiner pugnan desde hace meses por saber quiénes son los dueños de la ex Ciccone y quiénes aportaron cerca de $ 50 millones para financiarla durante los últimos dos años.

Quinto, ¿qué cambió entre el 16 de abril, cuando la Casa de Moneda firmó un contrato por $ 160 millones con la ex Ciccone para alquilarle sus máquinas e imprimir billetes, y ahora, cuando se decidió intervenirla e impulsar su expropiación?

Sorpresa impostada

Sexto, el Gobierno fundamentó la intervención y expropiación en la necesidad de recuperar para el Estado "competencias indelegables e insustituibles como es la acuñación de moneda", lo que el Ministerio de Economía recordó que había sido tercerizado en los 90. ¿Recién ahora "descubrió" el Gobierno la tercerización en una empresa con antecedentes de vínculos con la dictadura, con Alfredo Yabrán y con casos de presunta falsificación de moneda en Africa y de bonos provinciales?

Séptimo, ¿quiénes son los "ganadores" y "perdedores" de esta movida? Tras seis meses de negarlo todo y aludir a una supuesta campaña mediática alentada por la firma rival de Ciccone, Boldt, el vicepresidente Amado Boudou no asistió la semana pasada a una ceremonia festiva en la Bolsa de Comercio. La protagonizó la Presidenta junto a Adelmo Gabbi, a quien él había denunciado por supuestamente ofrecerle una coima en nombre de Boldt. ¿Entre su vicepresidente y el supuesto coimero Boudou llevó las de perder?

Sin embargo, al mismo tiempo la presidenta de la Casa de Moneda, Katya Daura, una estrecha colaboradora de Boudou, será quien secundará al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, al frente de la intervención de la imprenta. Es decir, todo queda, al parecer, entre unos pocos.

Octavo y último: reivindicado Gabbi e intervenida la ex Ciccone, ¿se viene un pedido de disculpas oficial para el ex procurador Esteban Righi?

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.