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Diez horas de confesión: Manzanares contó cómo salieron los fondos de Santa Cruz

Análisis de Hugo Alconada Mon sobre la declaración de Manzanares

14:22
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Hugo Alconada Mon
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19 de febrero de 2019  • 20:31

El excontador de los Kirchner, Víctor Manzanares, aportó este martes detalles sobre cómo fue la verdadera operatoria doméstica e internacional de los cientos de millones de dólares conocidos como los "fondos de Santa Cruz " y cuya gestión siempre se mantuvo en las sombras según confirmaron fuentes de su entorno y tribunalicias a LA NACION.

El contador confesó su participación en esa y otras operaciones en su intento por lograr que la Justicia lo acepte como "imputado colaborador" y, de ese modo, reducir sus problemas en las investigaciones que afronta: desde los " cuadernos de las coimas ", hasta el " caso Hotesur ", donde se encuentra procesado y rumbo al juicio oral.

Detenido desde julio de 2017 por orden del juez federal Claudio Bonadío en un tercer expediente –"Los Sauces", en el que se investigan presuntas maniobras de lavado a través de los alquileres de propiedades de los Kirchner–, Manzanares ingresó en los tribunales de Comodoro Py minutos antes de las 9, y declaró ante el fiscal Carlos Stornelli durante cerca de diez horas.

"Polo", como lo conocen en la Patagonia, "tiró varias [bombas] de 100 megatones, hasta sobre los fondos en el exterior de Santa Cruz", indicó a LA NACION una fuente de llegada directa y diaria con Manzanares, quien ya se encuentra dentro del sistema de protección de testigos.

El contador también aportó datos sobre cómo fue la operatoria diaria de Hotesur, la sociedad controlante del hotel Alto Calafate, donde Lázaro Báez alquiló cientos de habitaciones y salones cada mes durante años, sin utilizarlos, en una presunta maniobra de lavado que LA NACION reveló en diciembre de 2013.

Esposado y enfundado en un chaleco antibalas y un casco, Manzanares ingresó rodeado por efectivos de fuerzas de seguridad con armas largas a Comodoro Py, donde se reencontró con sus abogados defensores Roberto Herrera, Mariano de Giuseppe y Alejandro Baldini.

Ante Stornelli, el contador decidió ir más lejos que en su intento anterior por ser aceptado como "arrepentido". Por eso, a los datos sobre su interacción con el fallecido secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz, el movimiento de "bolsos" y "valijas", y el presunto sobreseimiento amañado del entonces matrimonio presidencial en la pesquisa por enriquecimiento ilícito, Manzanares sumó hoy dardos sobre Báez y Cristóbal López, entre otros.

Con su confesión bajo secreto de sumario y a la espera de que el juez Bonadío defina la homologa o lo rechaza y le exige más datos –como ocurrió con el financista Ernesto Clarens–, Manzanares también busca aliviar sus problemas en el "caso Hotesur", que instruyen el juez federal Julián Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita, y en el que ya se encuentra procesado, junto a la expresidenta Cristina Fernández , sus hijos Máximo y Florencia Kirchner y Báez, entre otros acusados.

La meta del contador es obtener el arresto domiciliario, con tobillera electrónica. Pero afronta varios obstáculos, como reveló ayer LA NACION. El primero, que el "caso Hotesur" se encuentra muy cerca de pasar a juicio oral. Así lo pidió Pollicita en diciembre, por lo que el contador debería seguir el mismo recorrido que Alejandro Vandenbroele adoptó en el "caso Ciccone", cuando tras ser hallado culpable obtuvo una pena baja del tribunal por su colaboración, a último momento, en la primera instancia.

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