Diferencias en el PJ por el presupuesto

La mayoría propone dilatar la sanción parlamentaria, pero un grupo liderado por Puerta quiere aprobarlo a libro cerrado
Laura Serra
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19 de diciembre de 2001  

El proyecto de presupuesto del año próximo desató una ardua discusión interna entre las filas de los legisladores del PJ. Mientras la mayoría propone dilatar los tiempos y no darle el gusto al Gobierno de apurar su sanción parlamentaria, otro sector -impulsado por el presidente provisional del Senado, Ramón Puerta- impulsa cuanto antes su aprobación a libro cerrado.

En medio de la incertidumbre, un dato aparece como el más certero: tanto el oficialismo como el PJ consideran "muy difícil" que el proyecto de presupuesto de 2002 se apruebe antes de fin de año, tal como había reclamado el Ministerio de Economía. El apuro oficial obedece a que el FMI condicionó el desembolso de 1260 millones de dólares (destinados a afrontar futuros vencimientos de la deuda pública) a la sanción de la norma.

El PJ ya expresó su disconformidad con el proyecto diseñado por el Poder Ejecutivo, que prevé un ajuste de 4200 millones en el gasto público.

"No entiendo la postura de (Chrystian) Colombo, que urge la sanción del presupuesto. Los radicales ni siquiera se apuran para conformar la comisión respectiva", enfatizó anoche, durante la reunión de bloque, su titular Humberto Roggero.

Según este legislador, el PJ debería tomarse su tiempo e invitar a todos los sectores involucrados a la Cámara baja para expresar su posición.

Darío Alessandro, jefe de la bancada aliancista, también estimó "complicada" la sanción del presupuesto "contra reloj".

"La Cámara de Diputados debe estudiarlo con profundidad", alegó, al tiempo que insistió en que, más que aplicar ajustes, el Gobierno "debería ser más exigente en el ahorro en intereses de la deuda", dijo.

Una reunión privada

La discusión sobre los tiempos parlamentarios para tratar el presupuesto no es menor: su rápida sanción podría significar un salvavidas para el Gobierno; de lo contrario, lo empujaría hacia el abismo.

El PJ, al controlar ambas cámaras parlamentarias, tiene la llave para decidir sobre cualquiera de los dos destinos. Y lo sabe.

Estas alternativas fueron discutidas durante una reunión reservada que ayer mantuvieron sindicalistas de la CGT dialoguista liderada por Rodolfo Daer junto con la conducción parlamentaria de ambos bloques. Participaron, además de Puerta, Eduardo Camaño, titular de la Cámara baja; José Luis Gioja y Roggero (jefes de las bancadas de senadores y diputados respectivamente); el senador Juan Carlos Maqueda y el diputado Alfredo Atanasof.

El debate de fondo de la reunión se podría sintetizar con este interrogante: ¿deberá el PJ apuntalar al Gobierno o bien prepararse para un eventual escenario de crisis terminal? No hubo una postura unívoca.

El senador Puerta enfatizó que el justicialismo debería aprobar el presupuesto de 2002 en un rápido trámite. En esta postura contaría con el aval de algunos de los once gobernadores del Frente Federal Solidario, temerosos de que se profundice la crisis económica -con la agudización de la tensión social reflejada en los recientes saqueos a supermercados- afecte aún más sus administraciones.

Pero el problema es aún más profundo, y así lo sugirieron los sindicalistas agrupados en la CGT dialoguista que estuvieron presentes en el encuentro con las conducciones de diputados y senadores del PJ.

Si el presupuesto no se sanciona rápidamente y la crisis económica y social se agudiza, ¿estará en condiciones el PJ de asumir las riendas del Poder Ejecutivo en un eventual escenario de acefalía?

El peronismo afronta dos problemas: la falta de un liderazgo único y de un proyecto económico unívoco, capaz de sacar al país de cuatro años de recesión.

Puerta, al plantear la rápida aprobación del presupuesto ("sería el costo menor para el PJ", argumentó), provocó la inmediata reacción de Roggero y de Gioja. "No podemos aprobar un presupuesto repleto de recortes. Ni siquiera el oficialismo lo avala, no podemos hacerlo nosotros", enfatizaron.

Por ello, y para demostrar cierta actitud de responsabilidad ante la crisis, tanto Roggero como Gioja propusieron que el PJ se aboque a la discusión del proyecto de presupuesto, pero sin ningún apuro.

"No va a quedar ningún sector sin ser invitado a la comisión para que exprese su postura", insistió el diputado Atanasof de extracción gremial.

Esta es la posición que alentaría el flamante presidente de la Comisión de Presupuesto, el salvavidas pampeano Jorge Matzkin. El legislador incluso sugiere que la discusión sobre el presupuesto no se limite a una mera disputa de cifras, sino que apunte a un debate más profundo: la conveniencia o no de que la Argentina salga de su sistema de convertibilidad.

No es un secreto que en el justicialismo varios legisladores alienten esta posibilidad, aunque lo hacen en estricta reserva: saben que la palabra "devaluación" provoca resistencias generalizadas no sólo en la sociedad, sino en el propio peronismo.

"Urgencia patriótica"

  • El presidente Fernando de la Rúa realizó anoche un enfático pedido a los legisladores para que aprueben cuanto antes el Presupuesto 2002. De la Rúa dijo que "el país precisa el Presupuesto cuanto antes para avanzar en la negociación con el Fondo Monetario, que es fundamental para el país para continuar con el programa del canje de la deuda e impulsar el crecimiento. Les hemos transmitido a los legisladores la necesidad, la urgencia, incluso patriótica, de tratarlo lo más rápido posible".
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