Diputados aprobó un proyecto que resguarda los depósitos

La iniciativa apunta a evitar la fuga de dinero de los bancos; accidentada sesión
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23 de agosto de 2001  

La Cámara de Diputados buscó dar ayer un mensaje alentador a los ahorristas al aprobar por unanimidad un proyecto que resguarda los depósitos bancarios ante cualquier eventual decisión del Gobierno o la Justicia.

En una sesión accidentada, que incluyó desde la aprobación de varios proyectos demorados hasta una sorpresiva interpelación al ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, los diputados alcanzaron con el número mínimo exigido por el reglamento a aprobar una norma que apunta a frenar la fuga de depósitos del sistema bancario.

"El Estado nacional no podrá en ningún caso alterar las condiciones pactadas entre el depositante y la entidad financiera", establece el proyecto de ley, que ahora deberá tratar el Senado. Se incluye en la "intangibilidad" a los depósitos en plazos fijos y a la vista, tanto en pesos como en dólares.

Así se prohíbe al Gobierno canjear los depósitos por bonos, prorrogar el pago de ellos, alterar las tasas pactadas o cambiar la moneda de origen.

El proyecto que obtuvo la media sanción fue la síntesis de presentaciones de los radicales Marcelo Stubrin y Víctor Peláez, la cavallista Fernanda Ferrero y la menemista Ana María Mosso. Poco antes de la sesión, el ministro Domingo Cavallo había dado su visto bueno a la norma, pese a que aseguró que "todos los depósitos están ya garantizados".

Factura de crédito

Tras varias semanas con sesiones frustradas, la Cámara alcanzó a aprobar, además, el proyecto que establece la denominada factura de crédito, la exclusión del Fondo Especial del Tabaco (FET) del presupuesto nacional y la ley nacional de ciencia y tecnología.

La primera de estas normas (también girada al Senado) persigue un impulso para las Pyme, al establecer un sistema que garantice el cobro a sus acreedores.

Se dispone que cuando se le venda a empresas con una facturación anual de entre 720.000 y 4.000.000 de pesos, el proveedor podrá emitir una doble factura, que tendrá el valor de un título ejecutivo si el acreedor no cumpliera con los plazos pactados. Entonces podrá cobrar en un banco, que a partir de ese momento se encargará de cobrar la deuda.

Llegar a la aprobación de estos proyectos llevó casi cuatro horas, pese a que hubo muy poco debate. La explicación: la escasa concurrencia de diputados obligó a reiteradas demoras para conseguir el quórum necesario para votar.

De hecho, la sesión estuvo a punto de caerse antes de votar la ley de ciencia y técnica, que obliga al Estado a desarrollar un plan científico y a crear un organismo encargado de elaborarlo y aplicarlo. Sobre el filo de la suspensión, se alcanzó el número de diputados mínimo y se aprobó. Como hubo modificaciones, el proyecto pasó al Senado para su sanción definitiva.

Previamente, los diputados de las provincias tabacaleras lograron imponer su intención de dar media sanción a otra iniciativa que lleva años en discusión: sacar del presupuesto nacional el FET.

Ese fondo, que en el último presupuesto fue de 250 millones de pesos, es vital para financiar la producción y siempre generó conflictos entre las provincias y el Gobierno. Si se sancionara la ley -propuesta por el justicialista Marcelo López Arias-, el dinero recaudado por el impuesto al precio de los cigarrillos se redistribuirá directamente a los productores por medio de un organismo especial.

La sesión había empezado a las 18, mientras una protesta de empleados legislativos copaba el Salón de los Pasos Perdidos. El éxito de las normas que iban a tratarse estuvo cerca de fracasar cuando el justicialismo se negó a avanzar con el debate si no se trataba la derogación del decreto 804, de desregulación del sistema de energía eléctrica, considerado por la oposición como violatorio a la ley de delegación de facultades legislativas al Poder Ejecutivo.

Ese punto había agotado la anterior sesión de la Cámara, y la Alianza pretendía postergarlo una semana más. Pero la insistencia de Eduardo Camaño, a cargo del bloque del PJ, llevó al radical Víctor Fayad a anunciar que el ministro Bastos estaba dispuesto a concurrir inmediatamente al recinto antes de tratar la derogación del decreto.

Bastos entró en la sala a las 21, defendió su plan de energía y aseguró que no habrá aumento en las tarifas.

"Buscamos dar más competencia e impulsar más inversiones, como reclama la situación del sector", justificó el ministro.

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