Dos juicios ahogan las arcas porteñas

El gobierno nacional no acepta el pedido de ayuda de la ciudad
El gobierno nacional no acepta el pedido de ayuda de la ciudad
Adrián Ventura
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9 de junio de 1998  

La deuda de la ciudad de Buenos Aires por el juicio del ex Parque Interama, el económicamente más importante de la justicia argentina, supera los 1500 millones de dólares y pronto podría duplicarse si la ciudad es condenada en otro proceso judicial por indemnización de daños.

La historia del complejo conocido actualmente como Parque de la Ciudad comenzó hace veinte años, cuando el último gobierno militar decidió trasladar a Villa Lugano los parques zoológico y botánico y erigir uno de diversiones, que recaudaría fondos para mantenerlos.

El proyecto nunca se completó y las numerosas empresas y profesionales que prestaron bienes y servicios demandaron el pago de sus créditos. Ahora acaba de entrar a sentencia otra causa, promovida por la firma concesionaria del parque, con lo que el riesgo para la ciudad se duplica.

El Estado nacional es el principal acreedor y el gobierno de Fernando de la Rúa, hace un año, pidió al Poder Ejecutivo que le perdonara el pago de buena parte de la deuda. Pero el presidente Carlos Menemno parece interesado en ceder este elemento de presión, que compromete el presupuesto porteño.

Todo ocurre mientras la ciudad y la Nación discuten el traspaso de la policía y la Justicia.

Una deuda que jaquea a los porteños

El gobierno de De la Rúa reclamó al Poder Ejecutivo Nacional, su principal acreedor, que le condone US$ 1300 millones

La deuda de la ciudad de Buenos Aires por la construcción del Parque Interama -hoy Parque de la Ciudad-, que trepa actualmente a los 1500 millones de dólares y que puede duplicarse; el pedido de las autoridades porteñas alEstado nacional para que se haga cargo de esos compromisos; la presión de los acreedores -la Nación lo es del 80 por ciento de aquella suma-; la intención del jefe del gobierno local, Fernando de la Rúa, de privatizar el parque, y la campaña por las elecciones de 1999, se mezclan para formar un cuadro de situación que puede explotar en cualquier momento.

La enorme deuda de la ciudad de Buenos Aires comenzó a gestarse hace 20 años y se incrementó incesantemente al ritmo de los avatares de la nunca concluida construcción del parque de diversiones y de los vaivenes de la economía nacional.

Actualmente, la deuda reconocida por la Justicia sobrepasa los 1500 millones de dólares y según fuentes judiciales podría alcanzar los 3000 millones de esa moneda si la ciudad es condenada en otro proceso judicial por el pago de una multimillonaria indemnización.

Problema financiero y político

Esto plantea un grave problema para la ciudad de Buenos Aires, cuyo presupuesto anual ronda los 2600 millones de pesos.

Paralelamente al conflicto financiero se plantea un problema político. Según fuentes de primer nivel consultadas por La Nación el tema ha sido ya motivo de diversas conversaciones entre De la Rúa y el presidente Menem. No puede pasar inadvertido que todo esto ocurre cuando las autoridades nacionales y las porteñas discuten temas urticantes para la autonomía de Buenos Aires, tales como el control de la policía y el traspaso de los tribunales. Y un dato todavía más delicado: la discusión transcurre con un telón de fondo eminentemente electoralista: la pelea por una segunda reelección consecutiva del presidente Menem para los comicios del año próximo.

Una larga historia

La historia del Parque Interama es muy compleja. Se enreda en una trama de varios juicios que llevan más de una década de trámite y que amenazan con asfixiar a la ciudad si ésta no les pone fin saldando sus deudas -según afirman quienes conocen este asunto-, pues los intereses por las sumas impagas crecen exponencialmente día tras día.

En 1977, en pleno proceso militar, durante la gestión del brigadier Osvaldo Cacciatore como intendente de la ciudad, se comenzó a instrumentar un proyecto que implicaba trasladar el Jardín Botánico y el Zoológico, desde sus actuales emplazamientos, hasta las tierras del Parque Almirante Brown, situado en Villa Lugano.

La idea era liberar aquellos terrenos, próximos al Regimiento I de Infantería Patricios, para construir edificios de viviendas para militares.

Para afrontar los gastos que generaría ese nuevo parque zoológico y botánico, que iba a tener 60 hectáreas, se decidió construir un parque de diversiones, el Interama, que ocuparía otras 40 hectáreas.

Se llamó a una licitación internacional y, en 1978, se adjudicaron las obras a Parques Interama SA -una empresa a la que se vinculaba con los militares-, para que los explotase por 35 años.

Al mismo tiempo, la intendencia asumió la obligación de avalar las deudas que el consorcio contraería con terceras personas para ejecutar las obras, para lo cual la ciudad afectó sus fondos del porcentaje que le correspondía en concepto de coparticipación federal.

En medio de sospechas de manejos poco claro de dinero, de la inflación que siempre tornaba los capitales insuficientes para erigir el parque y del reemplazo de Cacciatore por Guillermo del Cioppo, los nuevos accionistas de la firma Interama SA demandaron a la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (MCBA) para que cumpliera el contrato.

Cuando regresó la democracia, ante un cuadro de situación que para ese momento parecía caótico e inmanejable, el entonces intendente radical JulioCésar Saguier rescindió el contrato y, con el auxilio de la policía, se incautó de los bienes del parque.

Fue cuando la citada empresa cambió el objeto de aquel reclamo y demandó a la MCBAel pago de los beneficios que hubiera obtenido en los 31 años de explotación que no iba a poder realizar por esa decisión -lucro cesante-. El caso tramita en el juzgado civil número 11.

Pero, al mismo tiempo, Parques Interama SA, que había contraído grandes deudas con empresas privadas y profesionales, se presentó en 1988 en concurso preventivo, que tramitó en el juzgado comercial 24. En 1991, éste le decretó la quiebra.

Esas empresas y los profesionales acreedores, por una presentación de la sindicatura que tuvo éxito en primera instancia y que fue confirmada por la Cámara Comercial, obtuvieron que se les reconocieran sus créditos, que deben cobrarse sobre los bienes del parque, en el que se realizaron importantes obras civiles.

Montos

En este juicio, las deudas del Gobierno de la Ciudad, que heredó las de la MCBA, ascienden a 1500 millones de dólares, según el cálculo efectuado en 1996.

Aproximadamente, unos 1300 millones de dólares deben ser pagados al Estado nacional, que es el principal acreedor de la ciudad, en tanto que el resto es reclamado por numerosos acreedores particulares (empresas y profesionales), que prestaron bienes y servicios y que legítimamente demandan que se les pague lo que les debe.

Pero, ahora, el juicio civil queInterama SApromovió contra la MCBA para que le reconozca el lucro cesante por haberse visto privada de explotar el parque durante 31 años -proceso que estuvo largo tiempo suspendido-, reanudó su trámite y la justicia civil podría condenar a la ciudad autónoma a pagar otros 1500 millones de dólares, según confió a La Nación una fuente judicial muy cercana al expediente.

En diversas oportunidades, muchos involucrados en esos juicios hicieron gestiones para cobrar esos créditos, aun ofreciéndole a la ciudad aceptar quitas -le perdonan parte de la deuda con tal de cobrar finalmente el resto.

Pero la municipalidad, antes, y la ciudad, ahora, por falta de dinero o por motivos políticos, siempre postergó cualquier definición.

Nombres y cifras

  • Quiebra: los acreedores de la quiebra tienen derecho a cobrar US$ 1583 millones a la ciudad.
  • Acreedores: el Estado nacional, por medio de la Secretaría de Hacienda y de otros organismos; la provincia de Buenos Aires y la Caja de Ahorro son los principales acreedores institucionales;el mayor acreedor particular es un contador, hermano del ministro de la Corte Adolfo Vázquez, a quien se le deben 43 millones de dólares. También lo son conocidas empresas.
  • Indemnización: a raíz de la decisión de la MCBA de rescindir el contrato, la empresa explotadora del parque reclamó el pago de una indemnización, que con actualización e intereses podría trepar a otros US$1500 millones.
  • Dos errores

    Un error actual.De la Rúa dice con frecuencia que privatizará el Parque de la Ciudad, pero no puede hacerlo, porque existe una medida judicial que se lo impide.

    Otro error, pero histórico. La ex MCBA se había comprometido a otorgar ayuda financiera al concesionario Interama SA, al decidir que avalaría las obligaciones que éste asumió para realizar los trabajos.

    La ex MCBA tuvo que pagar muchas deudas, pero cometió un error:no verificó la mayor parte de esos créditos (ínfimos, en comparación con el total de su deuda) en el juicio de quiebra, un requisito ineludible para poder cobrarlos. Por eso, ahora, no puede reclamar la devolución del dinero.

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