Duhalde, garante de la futura gestión

La renuncia de Menem a competir en el ballottage no modificará la relación entre el Presidente y el gobernador santacruceño
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14 de mayo de 2003  

El Gobierno comenzó a tomar recaudos ante el panorama político que suscitaría la virtual renuncia de Carlos Menem al ballottage. En las más altas esferas de la Casa Rosada buscaron relativizar el nivel de condicionamiento que Néstor Kirchner podría sufrir de parte de Eduardo Duhalde por el hecho de tener que asumir la presidencia con apenas el 22 por ciento de los votos, el resultado que obtuvo en la primera vuelta.

Durante toda la jornada, mientras las versiones sobre la declinación de Menem se hacían más fuertes, en el Gobierno se esforzaron por reforzar la idea de que la relación entre Duhalde y Kirchner no se verá modificada por las circunstancias, y dijeron que la futura gestión que este último encarne no estará debilitada.

Enfatizaron que el santacruceño gozará de total independencia y aseveraron que la nueva administración estará conducida exclusivamente por hombres de su confianza.

A tal punto se puso énfasis en esas posturas que tanto en la Jefatura de Gabinete como en el Ministerio del Interior aclararon que ni siquiera se involucrarán en el llamado a las fuerzas políticas que quedaron afuera del ballottage, una medida que se analiza tomar con el claro propósito de fortalecer a Kirchner ante la ciudadanía.

Si bien dijeron que esa tarea debe ser uno de los pasos ineludibles que se den en los próximos días, fuentes calificadas destacaron que llevarla a cabo responderá exclusivamente a lo que determine el virtual presidente electo.

"A nuestro juicio hay que hacerlo en los próximos días porque es un gesto de tranquilidad hacia la sociedad, no porque Kirchner aparezca débil. Pero eso depende sólo de lo que él decida. Nosotros lo acompañaremos", dijo amparado en la reserva un miembro del gabinete que estuvo fuertemente involucrado en la campaña.

En rigor, en el Gobierno buscaban ayer destacar que de ningún modo y bajo ninguna circunstancia Duhalde habría estado detrás de la anulación del ballottage para tener un mayor control sobre el santacruceño, tal como lo habían denunciado en la última semana los operadores políticos del ex presidente.

"Duhalde fue el primero en pedir que se realice el ballottage. Para eso salió a denunciar las intenciones de Menem de bajarse. Pensar lo contrario es muy perverso", afirmó un duhaldista de la primera hora.

Aunque subrayan que la declinación del ex presidente no provocaría un mayor condicionamiento de Kirchner para con Duhalde, en el Gobierno reconocen sin embargo que en las actuales condiciones el virtual presidente patagónico necesitará del apoyo de aquél por lo menos en la misma medida que antes.

"Ahora va a necesitar posicionarse claramente en el poder como un candidato del peronismo, porque, si no, no va a poder gobernar. Y para eso necesitará, por medio de Duhalde, recomponer vínculos con el interior del partido, construir consensos desde allí con otras fuerzas y posicionarse, con el aval de Duhalde, como el único administrador del poder", reconoció un secretario de Estado que prefirió el anonimato.

De cualquier modo, las fuentes aseguran que el hecho de que esto sea así no implica que la relación entre ambos haya cambiado en algún sentido.

Sin condicionamientos

Entre quienes así lo interpretan está el ministro de Justicia y Seguridad, Juan José Alvarez. "En absoluto creo que Kirchner pueda llegar a estar más o menos condicionado por Duhalde si es que Menem renuncia. El Presidente lo apoyó en la primera vuelta nada más que por convicción política, y su intención es seguir haciéndolo de ahora en adelante... nadie va a hacer un pase de facturas", dijo Alvarez a LA NACION.

El titular de la cartera de Justicia aseguró además que "pensar que porque Kirchner no pasa por el ballottage no cuenta con el apoyo de la ciudadanía no es algo tan acertado, porque aunque no se haga la segunda vuelta y se atente contra la institucionalidad, el 70 por ciento de apoyo de parte de la gente que le dan las encuestas lo tiene en los hechos".

La idea de que el virtual gobierno de Kirchner podría verse debilitado por tener que asumir en estas circunstancias se descartó en distintos despachos de Balcarce 50. El vicejefe de gabinete, Julián Domínguez, dijo a LA NACION que un eventual gobierno del santacruceño "se terminará de legitimar con la gestión que haga".

"Ejemplos de que la legitimidad se constituye en gran medida por la acción de Gobierno están en esta gestión, que asumió en completa debilidad y supo obtener el apoyo necesario para gobernar el país", dijo el funcionario.

El viceministro de Interior, Cristian Ritondo, coincidió con la visión. "Se necesitarán consensos para lograr la legitimidad, y éstos se conseguirán sobre todo con la acción de gobierno", concluyó.

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