Duhalde no quiere ocupar más cargos

Dijo que no aceptará postulaciones o puestos partidarios; clima de despedida
Pablo Morosi
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20 de mayo de 2003  

SAN MIGUEL DEL MONTE.- "Me voy con la sensación del deber cumplido", señaló, con inocultable satisfacción, el presidente Eduardo Duhalde, que autoelogió su gestión de gobierno, ratificó que en el futuro no ocupará cargos públicos y consideró "imprescindible que se imponga en el país una ideología del trabajo y de la producción".

Lo hizo luego de asistir a una reunión con intendentes de la quinta sección electoral y presidir el acto de inauguración de una oficina de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) en este partido, ubicado 115 kilómetros al sudoeste de la Capital. Fue el sitio que eligió para iniciar su despedida, en la última semana de gobierno.

"Debemos imponer una nueva ideología que supere los postulados de los partidos políticos, que plantee transformaciones sociales y que tenga que ver con la idea del trabajo, de la producción y de la generación de riqueza, así como su distribución equitativa", dijo el primer mandatario ante un auditorio repleto de docentes, alumnos, y funcionarios y empleados municipales.

Para Duhalde, "luego del vía crucis que nos impuso la crisis, son tiempos de resurrección, pero la resurrección necesita de una ideología que nos contenga a todos para, así, superar las antinomias que vienen de los partidos políticos".

El Presidente, acompañado por la ministra de Trabajo, Graciela Camaño; el gobernador bonaerense, Felipe Solá, y la intendente local, Laura Giagnacovo (PJ), elogió el desempeño de los funcionarios de su gabinete, y destacó: "No hubo escándalos, ni despilfarro, ni corrupción, ni tampoco frivolidad".

Duhalde confió luego que "fue un año muy intenso, en muchos momentos uno temía no poder mantener la institucionalidad, sobre todo en los primeros tiempos, pues estaba en riesgo la democracia y corríamos peligro de una disolución o una caída aún más tremenda que la que habíamos tenido".

Al resaltar que cumplió con su promesa de entregar el poder lo más rápidamente posible, el ex gobernador bonaerense señaló: "Tenemos que acostumbrarnos a que cuando un presidente hace una promesa, debe cumplirla, porque si no es simplemente un tramposo y no merece conducir un gobierno".

El primer mandatario reiteró que no aspira a ocupar futuros cargos públicos: "No voy a ocupar ningún cargo partidario en el nivel nacional ni provincial, y tampoco aspiro a ningún cargo ejecutivo como gobernador o como presidente". Y se comprometió a colaborar con su experiencia para aportar a la "recuperación de la patria".

Fracaso de un régimen

Consultado por LA NACION, aclaró que colaborará con el gobierno de Néstor Kirchner "no desde cargos, sino desde el ámbito académico". Aprovechó para criticar el actual sistema presidencialista que, dijo, "ha fracasado en todo el continente americano, menos en Estados Unidos". Por ello postuló la necesidad de promover un régimen parlamentarista, como los existentes en la mayoría de los países europeos.

Además, pidió a la oposición que "por lo menos por este año morigere sus críticas" hacia el nuevo gobierno. "La oposición siempre tiene que hacer saber su voz, generalmente de queja, pero creo que hay que darle un tiempo a este gobierno, porque quiero recordar que (Kirchner) está asumiendo los últimos siete meses que le correspondían al gobierno de la Alianza", enfatizó.

"La verdad -concluyó el primer mandatario- es que estoy deseoso de entregar el próximo domingo la banda presidencial, tal cual nos comprometimos, y después pasar a un segundo plano."

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