Duhalde pidió comprensión a la gente

El Presidente admitió que la situación de la Argentina es límite, pero dijo que la crisis no puede resolverse en tres semanas
El Presidente admitió que la situación de la Argentina es límite, pero dijo que la crisis no puede resolverse en tres semanas
(0)
27 de enero de 2002  

El presidente Eduardo Duhalde pidió ayer a los argentinos "comprensión" y que evitaran "creer que los problemas se solucionan haciendo líos o barullos", tras el masivo cacerolazo que se realizó en todo el país durante la noche del viernes último.

En la primera emisión (grabada) del programa que se emite por Radio Nacional mediante el cual el Presidente intenta acercar a la gente al diálogo social, Duhalde dijo que "los países no toleran la anarquía" y aseguró que su gobierno busca "un gran cambio, pero sin sangre y sin sobresaltos".

Si bien admitió que "la situación de la Argentina es límite", reclamó paciencia, ya que "en tres semanas no podemos resolver los problemas que nos acosan hace décadas", dijo.

Su vocero, Eduardo Amadeo, se alegró de que el cacerolazo haya sido "masivamente pacífico", a pesar de los incidentes que dejaron como saldo 45 heridos y 67 detenidos.

"Sólo sobre el final, los habituales doscientos hombres que tratan de empañar estas cosas hicieron lo que hacen siempre", sostuvo Amadeo en declaraciones radiales, y destacó la actuación policial, que "consiguió aislar a quienes intentaron desnaturalizar el reclamo".

El funcionario reconoció que la protesta "muestra el estado profundo de insatisfacción" de la gente "con el funcionamiento de las instituciones".

"La gente tiene derecho a protestar y hacerlo de esta manera frente a la suma de problemas que tenemos en esta Argentina que hemos heredado", dijo.

Para el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, "preocuparse por una expresión de bronca no tiene mucho sentido. Hay que respetarla como tal y saber tomar el contenido de esa bronca".

"La queja hay que escucharla, pero hay que accionar porque este país no da señales de políticas coherentes e inteligentes hace años", dijo en declaraciones a un programa radial durante la mañana de ayer.

"Se puede mejorar"

El secretario de Seguridad Interior, Juan José Alvarez, se refirió puntualmente a los incidentes ocurridos durante la desconcentración pacífica del cacerolazo que se alteró abruptamente cerca de la medianoche, cuando la policía arrojó gases para despejar la Plaza de Mayo. El funcionario dio detalles ayer, durante una conferencia de prensa.

Al principio, Alvarez también se mostró satisfecho por el operativo de seguridad que aplicó la Policía Federal durante el cacerolazo, pero luego reconoció que "se pueden hacer mejor las cosas".

"Hasta ahora podemos decir que desde el punto de vista de las personas y los daños materiales han sido realmente bajos" y que "el costo fue mucho menor".

Según pudo constatar LA NACION, tras la manifestación no hubo saqueos, vidrios rotos ni comercios incendiados, aunque sí numerosas pintadas en los frentes de los bancos situados a lo largo de Plaza de Mayo.

Los violentos habían tenido poco lugar durante la protesta, pues la misma gente que se manifestaba en forma pacífica expulsaba a los infiltrados.

"Hechos similares terminaron de manera cruenta y estos hechos no lo han sido", dijo Alvarez en alusión a los hechos que terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa y la muerte de 30 personas.

De todos modos, el funcionario advirtió que "esto no justifica el exceso" y consignó que el área de Asuntos Internos de la Policía Federal analiza "filmaciones de los medios periodísticos y propias" para determinar la eventual responsabilidad que pudieran haber tenido miembros de esa fuerza en los incidentes que se produjeron tras el cacerolazo en Plaza de Mayo.

En tanto, el gobernador de San Juan, Alfredo Avelín (PJ), consideró que hay que darle "una tregua (a Duhalde) porque tampoco es cuestión de creer que sobre los escombros que hemos tenido y tenemos vamos a reconstruir de un día para el otro, todo".

A medianoche se acabó la paz

La primera protesta que soportó el gobierno de Eduardo Duhalde fue pacífica hasta la medianoche, cuando se registraron algunos incidentes con grupos de no más de 200 manifestantes; no hubo saqueos, pero sí pintadas y algunas vidrieras rotas.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.