Duhalde quiere reforzar la ayuda social

Impulsará planes para desocupados; la primera beneficiada será Buenos Aires, donde temen estallidos
Mariano Obarrio
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26 de febrero de 2002  

SANTIAGO DEL ESTERO.- El Gobierno volcará una masa crítica de los nuevos planes laborales para jefes y jefas de hogar desocupados a la provincia de Buenos Aires porque el presidente Eduardo Duhalde y sus ministros consideran que es el distrito con mayor densidad de pobreza y que está a punto de entrar en un estallido social.

Duhalde anunció en Tucumán que se repartirán dos millones de programas, y no uno como se pensó originalmente.

Los primeros 1000 millones de pesos, previstos en el presupuesto 2002, se distribuyeron de acuerdo con un índice combinado de coparticipación de pobreza.

Pero la segunda etapa, que completará hasta 3000 millones, se hará sólo sobre el índice de necesidades básicas insatisfechas, lo que beneficiaría a la provincia bonaerense. Así lo confirmó ayer un ministro que gestiona el área social a LA NACION.

Revela la fuerte preocupación por el caos social potencial en el conurbano y en la Capital. "Es un polvorín. Hay gran preocupación", confió, con cierto dramatismo.

Contacto con la gente

Duhalde; la primera dama, Hilda "Chiche" González, y varios ministros se reunieron ayer aquí con el gabinete provincial, como parte de su primera gira a las provincias. No vinieron Jorge Remes Lenicov, de Economía, ni Rodolfo Gabrielli, de Interior, que gestionaban el acuerdo por la coparticipación federal que se firmaría hoy con los gobernadores.

Precisamente, la preocupación de Duhalde por la inestabilidad social y política que observa en Buenos Aires y en la Capital, con cotidianos piquetes y cacerolazos, es origen de la gira política por Tucumán y Santiago del Estero, en este fin de semana. "El Presidente busca generar un contagio de calma social desde afuera hacia la Capital", reveló otro de los ministros que más conversan con Duhalde.

"Quiere acotar los cacerolazos", añadió, demostrando que no rehúye el contacto con la gente y que éste no necesariamente produce enfurecidas expresiones de "que se vayan todos".

Claro, eligió para comenzar dos provincias cuyos gobernadores controlan a raya los desbordes, con asistencialismo y con actos de apoyo "espontáneo" en los que los asistentes, pobres e indigentes, son recompensados con una suma de entre 10 y 30 pesos, y acarreados en micros.

El periplo podría continuar por La Pampa o Misiones.

"Voy a continuar recorriendo las provincias con el gabinete", dijo ayer Duhalde.

También se supo aquí que el sistema de financiamiento del fondo social que asistirá con dos millones de planes laborales para padres de familia desocupados no está definido todavía. Duhalde ratificó ayer que habrá un impuesto extraordinario para empresas que tuvieron ganancias excepcionales en los últimos 10 años. Pero no se descartó aún, según altas fuentes, el mecanismo de "aportes patrióticos" de esas compañías, voluntarios y no compulsivos.

"Duhalde no lo definió, pero se resolverá esta semana, no más tarde", confió una fuente muy cercana al Presidente.

El equipo de Remes Lenicov se opone al impuesto inspirado en el que aplicó en el Reino Unido el primer ministro Tony Blair. Sería rechazado por el Fondo Monetario Internacional, dicen, y por ende empantanaría la negociación de ayuda financiera internacional.

Sin embargo, Duhalde admitió ayer en la Casa de Gobierno local que "es un tema que estamos trabajando, que fue recomendado por el Diálogo Argentino", donde lo reclamó la Iglesia. También, ante una pregunta de LA NACION, confirmó que se estudia un impuesto a las empresas deudoras beneficiadas por la pesificación.

"Respecto de las pesificadas, hay un proyecto del Ejecutivo nacional que tiene en cuenta a las pesificadas de más 3 millones de pesos", dijo.

Los ministros recibieron el mensaje de empresarios que rechazan estos tributos, o cuando menos los condicionan. Piden que la distribución de los fondos quede fuera del Estado y bajo control de la Iglesia; altas autoridades eclesiásticas declinaron el ofrecimiento, por ahora. También exigen que no se apliquen retenciones generales a las exportaciones, a cambio de contribuir con aportes extraordinarios.

En la reunión de gabinete de ayer, los ministros nacionales explicaron los detalles de los futuros planes sociales.

Por la provincia, el ahora ex senador Carlos Juárez -renunció hace pocos días- llevó la voz cantante y describió que aplicará esos planes en emprendimientos apícolas y caprinos. Quedó claro que en Santiago del Estero sigue mandando el ex gobernador, porque el actual mandatario y delfín de Juárez, Carlos Ricardo Díaz, casi no abrió la boca en la reunión.

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