Duhalde se distanció de Menem y de Domínguez

Por imagen: el gobernador no fue al acto del PJ anteanoche para no respaldar a un candidato que estima será perdedor.
Mariano Obarrio
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20 de junio de 1996  

Eduardo Duhalde sacudió con emociones las intrigas internas del justicialismo. Se enteró de que el acto de renovación de autoridades del PJ nacional anteanoche en el teatro Alvear iba a ser utilizado por Carlos Menem para reforzar al candidato a intendente porteño peronista Jorge Domínguez. Y rehusó quedar ligado a quien estima será un perdedor en las elecciones del 30.

A todos sus "compañeros" les sorprendió la ausencia del gobernador bonaerense en el multitudinario mitin en el que con liturgia peronista él mismo asumió -lo representó su vicegobernador Rafael Romá- la vicepresidencia partidaria. Menem ratificado como titular partidario pedirá licencia como de costumbre y Duhalde quedará a cargo.

El desplante de Duhalde se leyó como un desaire al PJ y al jefe del Estado. El bonaerense prefirió concertar una reunión amistosa y estirarla alevosamente con el ajedrecista norteamericano Bobby Fischer. Sus colaboradores Rubén Citara y Carlos Ben fueron testigos de bromas y movidas de ajedrez.

El gobernador en su ropaje de precandidato "natural" peronista a la presidencia en 1999 también pretendió demostrar fortaleza política frente a sus archienemigos internos ultramenemistas comandados por Alberto Kohan. De ellos percibe incesantes y sofisticadas operaciones para instalar la sensación de que Menem intentará una segunda reelección dentro de tres años.

La movida ultramenemista es real. Se profundizará si los índices macroeconómicos mejoran. Duhalde drásticamente tomó distancia.

No perturbó visiblemente a Menem el desaire del gobernador al Presidente. Pero un incondicional del primer mandatario analizó el faltazo duhaldista como "un problema psicopolítico". La mordacidad esconde cierto resentimiento.

Hoy la inauguración de un hospital en Moreno resultará algo más que un acto formal. Se prevé -anoche seguía agendado- que Menem y Duhalde cortarán juntos la cinta.

Picardías en alianza

La historia oficial cuenta que el gobernador avisó al Presidente su ausencia de anteanoche y que éste la consintió sin problemas. Así lo afirmó Duhalde y los allegados a Eduardo Bauzá. "Para el Flaco Duhalde es el mejor presidenciable pero señala que hay otros y que tendrá que ir a una interna" recitó un bauzista. Pero advirtió: Bauzá actúa con libreto de Menem.

La sórdida pelea se recalienta. Duhalde apuntó ayer que desea un compañero de fórmula del interior en 1999 y que el 18 17 16 por ciento de desocupados no les puede ser indiferente. Si Duhalde previno su ausencia a Menem ¿por qué se instaló el estupor en el teatro Alvear? Lo concreto: Duhalde no asistió.

Tampoco su aliado Carlos Ruckauf. Desairó a Domínguez. Aunque el vicepresidente de la Nación no asumía un cargo partidario. A muy pocas cuadras del acto Ruckauf ocupó dos horas en la confitería Del Molino donde se presentó "El Congreso en la trampa" libro del periodista Armando Vidal. Todos se sorprendieron también allí por su despreocupada sonrisa.

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