Economistas vaticinan un duro trámite legislativo

Dicen que las nuevas cifras presupuestarias son más realistas
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18 de diciembre de 2001  

"Esta es la madre de las batallas", dijo el ex secretario de Política Económica Miguel Bein.

"El recorte de gastos es muy pronunciado y puede ser más recesivo", agregó el economista Arnaldo Bocco.

"Puede ser que funcione el temor al vacío, aunque en general los políticos llaman a la ambulancia demasiado tarde", terció el consultor Carlos Melconian.

Aún al borde del abismo, el Gobierno deberá dar una dura batalla para lograr que el Congreso apruebe el presupuesto 2002, según afirmaron anoche siete destacados economistas consultados por LA NACION.

Los especialistas destacaron que las nuevas proyecciones oficiales son "más realistas" que las anteriores, aunque aclararon que la caída del nivel de actividad podría llegar a duplicar al cálculo oficial.

El titular de la Fundación Capital, Martín Redrado, consideró "difícil" que el Gobierno logre una rápida aprobación aún cuando "trabaja con la sensación del abismo".

"La presión sobre el Congreso va a ir creciendo", sostuvo Redrado.

-¿El Fondo podría adelantar el desembolso aun sin la aprobación legislativa?

-Sin un programa firme, no habrá un peso más-, sentenció el analista.

En la misma sintonía, Carlos Melconian dijo que "el presupuesto es la pieza clave" para resolver la continuidad del blindaje financiero y admitió que teme que la clase política llame a la "ambulancia" demasiado tarde. Tensionado por las dificultades para lograr consenso en torno del presupuesto (y por la definición del campeonato de fútbol, debido a su condición de hincha racinguista), Melconian dijo que "hay que ver quién quiere pagar el costo político que sí o sí hay que pagar".

Según Melconian, tal vez el Ejecutivo tenga que dictar "medidas complementarias" al presupuesto para que el FMI ponga en marcha el programa nuevamente. De todos modos, admitió, los números exhibidos ayer por el Palacio de Hacienda "son más realistas" que las previsiones anteriores.

En ese caso, si el organismo multilateral desembolsara los 1264 millones de dólares correspondientes al último giro del blindaje del año, habría cierto alivio para encarar el canje global de la deuda, agregó el consultor.

De la reactivación, aclaró por si hiciera falta, "hay que olvidarse" por unos cuantos meses. En este sentido, Redrado dijo que el presupuesto "consolida el cuarto año de recesión" y Arnaldo Bocco dijo que "con piloto automático no hay reactivación".

El titular de la Corporación del Sur sostuvo que si el Gobierno no alienta el nivel de demanda "el recorte del gasto será muy pronunciado y puede ser más recesivo".

Más aún, anticipó el analista del Frepaso, la decisión de "recortar el gasto en las provincias puede complicar mucho el debate en el Congreso Nacional".

-Pero el proyecto no recorta demasiados fondos específicos de las provincias.

-Sí, pero obliga a recortes idénticos en las provincias que provocarán más dificultades. Hay provincias que estarán en condiciones de recortar, pero otras grandes, como Buenos Aires, pueden sufrir una transferencia de empresas fuera de su territorio, e incluso fuera del país.

El ex viceministro Orlando Ferreres consideró que las provincias y los municipios deberían acompañar este recorte nacional con movimientos fiscales similares, para garantizar que se cumpla con el déficit cero.

En cambio, Bein dijo que "si los políticos no son capaces de votar este presupuesto, la gente se preguntará para qué vota a sus legisladores".

"El Gobierno eligió un presupuesto no conflictivo, que evita el ajuste sobre las provincias, más allá del ajuste que tiene que realizar el gobierno bonaerense por no haber hecho los recortes previos a los que se comprometió", disparó el ex funcionario de la gestión de Machinea sobre la administración Ruckauf.

Bein pronosticó que el pago del aguinaldo y el porcentaje de recortes a los haberes serán "las prendas de negociación" entre el Ejecutivo y el Congreso Nacional.

Un ex viceministro que prefirió hablar en forma anónima opinó que las proyecciones del Gobierno son "conservadoras", ya que reconocen una caída de la actividad menor a la que presuponen la mayoría de los consultores y los bancos de inversión.

El funcionario, que ocupó un importante cargo en este gobierno, dijo que si no se cumplen las previsiones del proyecto presentado anoche, seguramente el Ejecutivo optará por subir la presión tributaria para compensar la brecha y cumplir con el Fondo Monetario. Además, anticipó un duro debate dentro del bloque de legisladores radicales.

Al respecto, un reconocido consultor con amplios vínculos en el exterior indicó que si el presupuesto no pasa la línea de llegada, la crisis será "fenomenal". Si el proyecto pasara la prueba parlamentaria, agregó, hay chanches de que se cumpla la secuencia esperada por el Gobierno: presupuesto, acuerdo con el FMI, canje y luego una reafirmación del rumbo con una medida monetaria. Puede ser la dolarización total o la ratificación de la actual convertibilidad, anticipó el analista.

Las claves del proyecto

Recorte: el ahorro total será de 9200 millones de pesos. Será una baja del 18,8% en el gasto respecto de la ejecución de este año.

Canje: del ajuste total, unos $5000 millones corresponden al ahorro provocado por la reestructuración de la deuda soberana, según el nuevo cálculo del Palacio de Hacienda.

Recursos: la previsión de recursos, tal como pedía el FMI, es negativa: 3,1%. Se espera una baja del 0,9% en ingresos tributarios.

Impuestos: el resto del ajuste se origina en la anualización de los recortes de este año y en la suspensión del pago a cuenta de una serie de tributos que beneficiaba a las empresas.

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