EE.UU. cree que la renuncia de Menem afectaría la democracia

Fuentes del gobierno de Bush mencionan una eventual inestabilidad institucional
Jorge Rosales
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14 de mayo de 2003  

WASHINGTON.- "La firme posibilidad de que Carlos Menem retire su candidatura en la segunda vuelta electoral genera una gran preocupación por el impacto que tendría en la consolidación de la estabilidad institucional en la Argentina", dijo a LA NACION una calificada fuente del gobierno de los Estados Unidos.

"Políticamente sería un desastre", agregó anoche la fuente de la administración norteamericana.

El embajador argentino ante la Casa Blanca, Eduardo Amadeo, dijo ayer a LA NACION que no había recibido ninguna consulta de parte de la administración de George W. Bush sobre la marcha del proceso electoral y sobre la eventual renuncia de Menem a competir con Néstor Kirchner.

"Una eventual renuncia de Menem sería una amenaza a la gran oportunidad que tiene la Argentina en las elecciones para consolidar la estabilidad institucional, después de la profunda crisis que vivió", señaló un funcionario del gobierno estadounidense que pidió no ser identificado.

El Departamento de Estado no ha hecho ningún comentario sobre esta cuestión.

Golpe a la democracia

Michael Shifter, experto en América latina de Interamerican Dialogue, un foro de pensamiento político con sede en esta capital, dijo que una renuncia de Menem "sería un golpe para el avance democrático de la Argentina". Un hecho de esa naturaleza no haría otra cosa que confirmar los peores presagios que se han levantado sobre los dirigentes políticos argentinos, en el sentido de que "anteponen los intereses personales sobre los del país y los de las instituciones", comentó Shifter.

Después de la primera ronda del 27 de abril, en la que Menem ganó por un escaso margen a Kirchner, el gobierno de Bush destacó el compromiso del pueblo argentino con la democracia y la transparencia de las elecciones.

Lo único que espera EE.UU de los comicios en la Argentina es que el presidente que resulte elegido tenga la capacidad política necesaria para poder gobernar, señaló la fuente.

La administración republicana no tenía candidatos favoritos en la primera ronda electoral, ni para la programada para el domingo próximo entre Menem y Kirchner. "El mejor candidato para la Argentina es el que pueda manejar el país y tener el respaldo suficiente para poder seguir adelante con el proceso de recuperación después de la crisis. Y no necesariamente quien tenga coincidencias ideológicas con Estados Unidos", había señalado un funcionario de la administración republicana a LA NACION antes de la primera vuelta.

En el gobierno de Bush estiman que si Menem renuncia, obligará a Kirchner a redoblar sus esfuerzos para fortalecer el sistema institucional.

Shifter, del Interamerican Dialogue, coincide con esa interpretación. Dijo que la salida del ex mandatario no sería fatal pero sí representaría un desafío considerable para Kirchner. "Lo va a obligar a armar un gobierno muy amplio, con fuerte consenso", expresó.

Sin embargo, un diplomático dijo en reserva que la eventual renuncia de Menem le provocaría al país un "daño institucional enorme".

Para Shifter, el retiro de Menem podría tener un efecto psicológico importante en la Argentina porque significará un paso atrás.

"Estas son las reglas del juego y cuando uno acepta jugar tiene que aceptar que puede ganar o puede perder. Y si esto no se respeta es una demostración de que no hay respeto por las reglas", opinó el experto.

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