"El aumento salarial no se puede postergar más"

El jefe de la CGT oficial dice que hay comprensión empresarial
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24 de junio de 2002  

El secretario general de la CGT oficial, Rodolfo Daer, dijo que en los empresarios "hay comprensión con el reclamo sindical" de un aumento de sueldos, y agregó que una definición "no se puede postergar ni dilatar".

En rigor, el líder sindical apuesta a sus coincidencias con la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, para obtener la semana próxima un acuerdo con la Unión Industrial Argentina (UIA). A la vez, Daer fue duro con el Fondo Monetario Internacional (FMI): "Es indigno que le pida más al Gobierno", y criticó que el organismo "convierta sus reclamos en una pulseada con un gobierno de transición cuando lo que está en juego es el sufrimiento del pueblo".

Y amenazó: "(El FMI) está jugando con fuego y pagará caro los desaciertos que tuvo con la Argentina", con relación a la repercusión que la crisis tiene en la región.

-Si bien la ministra de Trabajo quiere dar un aumento salarial, otros funcionarios dudan y el propio presidente Eduardo Duhalde no se define. ¿Para usted el Gobierno tiene voluntad de otorgarlo?

-Tenemos la firme convicción de que el Ministerio de Trabajo, que es donde se discuten las relaciones obrero-patronales, quiere canalizar los consensos con los empresarios. Así, lo que la CGT pretende es que se otorgue una actualización fija del poder alimentario de los sueldos de entre 50 y 100 pesos para todos los trabajadores privados. Y aunque somos defensores de las negociaciones paritarias, rechazamos cualquier mecanismo que pretenda aplicar el aumento sector por sector porque en esta situación de emergencia ello traería negociaciones a la baja salarial y porque no podemos permitir que ganen algunos y pierdan otros. Tiene que haber una gran responsabilidad de los empresarios que se vieron favorecidos por la pesificación mientras los sueldos se pulverizaron frente a esta permanente escalada inflacionaria que es la devaluación.

-¿Y si la ministra Camaño no logra el apoyo oficial necesario?

-El Poder Ejecutivo tiene que llevar adelante los marcos de coincidencias que la CGT pueda alcanzar con otros sectores, como la Unión Industrial Argentina (UIA), con quienes nos reuniremos el martes próximo. No conozco las posturas del jefe de Gabinete (Alfredo Atanasof) y del ministro de Economía (Roberto Lavagna) -evitó polemizar Daer sobre sus posturas de no definir el incremento-, pero Camaño es consciente de cómo se pulverizaron los sueldos. La Argentina se va a recuperar si la gente tiene plata para consumir. Se van a favorecer los sectores de menores recursos, y esos salarios no se volcarán a la especulación del dólar sino a la canasta familiar.

-¿Pero los empresarios, cuando se reunieron con la CGT, expresaron la voluntad de otorgar un aumento salarial?

-Hubo comprensión con el reclamo de la CGT y esperamos la semana próxima, con la UIA, darle una propuesta conjunta a la ministra Camaño. Estoy convencido de que una definición salarial no se puede dilatar ni postergar.

-Pero después dicen que no tienen dinero para darlo. Por ejemplo, en la reunión con Duhalde, la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA) dijo que debería haber discusiones salariales sector por sector.

-En esa reunión estuvieron los empresarios que se beneficiaron con la pesificación. No pueden hacerse los distraídos en una situación dramática de caída salarial y del crecimiento de la pobreza no sólo de los desocupados sino de los que tienen trabajo pero sus sueldos no les alcanzan ni para comer. Estamos hablando de una cifra accesible.

-Otra lectura que hacen en el Gobierno es que habrá que esperar a un acuerdo con el FMI antes de avanzar con un aumento salarial, ¿usted qué opina al respecto?

-Los tiempos del FMI no son los de la gente. Por eso, cuando el Fondo se pone intolerante con la Argentina, tengamos cuidado de que no sea la gente la que lo haga con este tipo de organizaciones. El FMI debería facilitar que el pueblo argentino salga de esta desgracia porque ellos también son culpables de las políticas que se instrumentaron en estos años y que terminaron con el estallido del 20 de diciembre pasado y con la caída de un gobierno.

-Si el FMI no llegara a un acuerdo con el Gobierno y éste no se animara a dar el aumento que ustedes reclaman, ¿qué pasaría?

-El Gobierno tiene que aplicar el consenso que acordemos con los empresarios y no oponerse. El aumento de salarios será un verdadero acto de ética y de justicia.

-¿Quizás el FMI demore el acuerdo porque quiere acordar con otro gobierno y no legitimar a Duhalde?

-Creemos que está jugando con fuego. El Fondo va a pagar caro los desaciertos que tuvo con la Argentina y las repercusiones que eso está teniendo en otros países. Semanas atrás, los propios voceros del organismo dijeron que la crisis argentina no salpicaría a Uruguay y Brasil, y sin embargo pasó. Tampoco el FMI supo prever la crisis en el sudeste asiático ni en Rusia.

-Pero el Gobierno cumple con las pautas que le pide el FMI.

-El Gobierno y el Congreso cumplieron con todo lo que les exigieron. Está fuera de discusión que debe haber un proceso electoral en la Argentina, pero antes tiene que estar la economía en un marco ordenado. Es indigno que el FMI reclame más al Gobierno y también lo es que ello repercuta negativamente en la gente. Porque esto no puede convertirse en una pulseada con un Gobierno de transición cuando lo que está en juego es el sufrimiento del pueblo.

-¿Cree que habría que convocar en lo inmediato a elecciones presidenciales para legitimar a un gobierno que pudiera discutir con más fuerza?

-Las encuestas marcan un gran porcentaje de ausentismo y de votos en blanco. ¿De qué legitimidad estamos hablando cuando puede haber un presidente elegido por el 25 por ciento de la gente? Los plazos electorales se tienen que cumplir como está previsto y antes dejar ordenada la economía. Hay que evitar que el dólar llegue a niveles inmanejables y se desencadene una hiperinflación cuando hay millones de personas por debajo de la línea de pobreza.

-Ahora que empezó la discusión interna en el justicialismo para definir a su candidato presidencial para el año que viene, ¿a quién va a apoyar la CGT?

-Sería bueno que los candidatos presidenciales de todos los partidos vinieran a la CGT a exponer cuáles serán sus planes políticos y económicos, sobre todo los vinculados con el crecimiento y que tengan la producción y el trabajo como metas estratégicas. La CGT no estará necesariamente vinculada a lo que haga el peronismo. Se acabaron las épocas en que un liderazgo como el de Juan Perón daba por sentado que fuéramos la herramienta sindical del PJ. Si un nuevo presidente, sea quien fuere, convoca a un pacto social con obligaciones y derechos claros y justos, lo vamos a respaldar.

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