El dólar libre volvió a bajar

Cerró a $ 1,80, pero en varias entidades se vendió a 1,67 peso
Hugo Alconada Mon
(0)
24 de enero de 2002  

Decidido a mantener acotados los márgenes de flotación del dólar libre para evitar que la cotización de la divisa se dispare, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino por séptimo día consecutivo en la plaza cambiaria.

Ayer colocó 30 millones de dólares, según afirmó una alta fuente de la entidad monetaria. En total ya inyectó unos 208 millones de dólares desde que se puso en marcha el mercado libre de cambios. Al igual que en las jornadas anteriores, las partidas fueron de 500.000 dólares, pero a un valor más bajo ($ 1,62), lo que forzó a las entidades que operan con el Banco Central a fijar sus cotizaciones en $ 1,67 para la venta y entre $ 1,57 y $ 1,62 para la compra. Pero varias casas de cambio restringieron el monto máximo por operación a 300 dólares, que en algunos casos se redujo a sólo 200 dólares.

Por su parte, entre las casas de cambio que no operan con el BCRA y que, por lo tanto, no quedan obligadas a moverse en una brecha de sólo 5 centavos con respecto a la cotización fijada por la entidad la divisa también se retrajo levemente. Cerró a $ 1,80 para la venta y a $ 1,65 para la compra.

Con este régimen de "flotación sucia" del dólar libre, destacaron dos operadores, el Banco Central logró retraer la cotización de la divisa norteamericana a valores muy cercanos o incluso menores al $ 1,70 por dólar previsto por el equipo económico.

Largas colas y demoras

De todos modos, las casas de cambio siguieron operando con una gran afluencia de personas pugnando en su mayoría por vender algunos dólares para afrontar obligaciones.

En una de las cajas del Banco Piano, en apenas 5 minutos confluyeron un joven que buscaba regatear la cotización mientras hablaba por celular con un supuesto "socio", un policía que cambiaba pesos "para los chicos", una señora muy arreglada que maltrató al cajero, el joven con celular reintentando regatear y una mujer pidiendo "cambio chico".

Pero la mayoría de los ahorristas optó por las pizarras de la banca estatal -Nación, Provincia y Ciudad-. La posibilidad de comprar dólares a $ 1,67 resultó muy atractiva para muchos, pese a las demoras de hasta 6 horas para llegar a las ventanillas.

En la fila, que a las 14 se extendía por más de 200 metros por el subsuelo de la casa central del Banco Provincia, el fastidio era un sentimiento compartido. Lo mismo ocurrió entre los ahorristas apiñados en el segundo subsuelo del Nación.

"Después dicen que no hay dólares", dijo Carlos Muñoz, de traje y unos 50 años que esperaba desde las ocho. Todavía quedaban unas 20 personas ("cerca de una hora", calculó) para llegar hasta los mostradores. "Parece que en realidad los dólares sobran. Al menos está claro que los bancos tienen y los venden", agregó. De hecho, cerca de las 19 y a cuatro horas del cierre de la casa central del Nación, algunos ahorristas todavía formaban una fila en el segundo subsuelo para cambiar divisas.

Los voceros de la entidad estimaron que, con un tope de 500 dólares por transacción, se vendió al público 760.000 dólares. En el Banco Ciudad, en tanto, se movió 1.340.000 dólares, con un monto máximo por operatoria de 1000 dólares. Por otra parte, el dólar mayorista en la City se cotizó a $ 1,74 para la compra y a $ 1,77 para la venta.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?