El escrutinio aumenta la tensión oficial

Una de las compañías postuladas para el recuento es cuestionada por problemas informáticos en la última elección porteña
Mariano Obarrio
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8 de septiembre de 2001  

El proceso de contratación directa que dirige el Gobierno para el escrutinio de las elecciones del 14 de octubre próximo crece en tensión por el conflicto entre los evaluadores del Ministerio del Interior y una de las empresas invitadas, cuestionada por sus antecedentes.

La empresa es Magic Software Argentina SA (MSA), que prestó equipos técnicos en las elecciones de jefe de gobierno porteño, el año último. El recuento de votos sufrió entonces demoras y generó un escándalo de acusaciones.

En esa elección, Aníbal Ibarra (Frepaso) obtuvo el gobierno porteño al imponerse sobre Domingo Cavallo (Acción por la República), que denunció un fraude electoral, pese a que luego se retractó.

El director nacional electoral, Alejandro Tullio, admitió ayer a LA NACION que ese antecedente es examinado porque, obviamente, una elección nacional es más compleja que una elección de distrito.

Mientras que funcionarios de la cartera de Interior ponen en duda las condiciones de MSA para prestar el servicio, la empresa aseguró que cumple con todos los requisitos técnicos.

El conflicto cobra relieve en virtud de que sólo faltan 36 días para los comicios legislativos y la indefinición aporta no poco nerviosismo a más de uno en el Gobierno.

La Subsecretaría de Interior, a cargo de Cristina Azcueta, remitió la invitación al concurso para la contratación directa a tres empresas, las españolas Indra e Ibermática, y la firma argentina MSA. La contratación directa se hace debido al fracaso de la licitación pública anterior.

En diálogo con LA NACION, Tullio, que además integra la comisión evaluadora, admitió que su área estudia un supuesto vínculo de MSA con Santiago Díaz Ortiz y con Alfredo Moreno, los dos ligados al Frepaso. Ambos coordinaron aquel cuestionado escrutinio porteño de 2000 con la dirección de la Secretaría del Gobierno de la Ciudad.

"En aquel proceso, el problema fue que el software era demasiado perfecto y no leía los formularios de mesa que venían con errores y eran muchos. Pero esperemos que esta vez salga todo bien", dijo ayer a LA NACION el ministro del Interior, Ramón Mestre.

Consultados por LA NACION, Díaz Ortiz y Moreno negaron en forma terminante su vinculación con MSA. "No estamos vinculados y mucho menos integramos esa empresa", aclaró Moreno, en coincidencia con Díaz Ortiz. Ambos confirmaron que actuaron en aquel recuento de votos y que como proveedoras de insumos informáticos participaron, por separado, las firmas MSA, Compaq, Oracle y Telecom.

Tullio, en Interior, señaló otra cosa. "Los asesores que trabajaron en el llamado a contratación fueron informados que el equipo de MSA, junto con Moreno y Díaz Ortiz, organizaron las elecciones de la Capital y que estarían vinculados entre sí", dijo el director nacional electoral.

"Quienes sugirieron al ministerio incluir a MSA en la cotización sugirieron también pedir referencias por su vinculación con Moreno y Díaz Ortiz", añadió Tullio. Por eso, se prevé una instancia de análisis previo en la comisión evaluadora destinado a medir la capacidad de la empresa.

El presidente de MSA, Sergio Angelini, también negó cualquier relación entre su firma y aquellos hombres del Frepaso. "Somos usados para que ellos puedan llamar a concurso de contratación directa, porque necesitan por ley invitar a tres firmas, como mínimo. Y ahora nos atacan para que no ganemos." Confirmó que MSA presentará su oferta el jueves próximo, cuando vence el plazo. Angelini admitió a LA NACION que MSA cedió el "usufructo gratuito" del software con el que se hizo el escrutinio porteño de 2000.

La línea interna

En la Sindicatura General de la Nación (Sigen) atribuyen el conflicto entre Interior y MSA a "disputas internas del ministerio entre radicales y frepasistas". La Sigen confeccionó el precio testigo tope de 9 millones de pesos que el Estado pagará por el servicio, sobre la base de datos de Internet sobre las empresas prestadoras del mercado, entre ellas MSA.

"Nunca fuimos consultados por la Sigen en estos temas", dijo Angelini.

Pero Tullio afirmó que "el ministerio los invitó a cotizar, porque se dijo que habían participado en la formación del precio testigo de la Sigen".

Angelini atribuye la controversia a que comanda una empresa "ciento por ciento nacional" que realizó "exitosamente" las elecciones en Salta (1999), Río Negro (1999), Cipolletti (1999) y, más recientemente, en Córdoba, en los comicios para convencionales constituyentes, la semana última.

Pero la urgencia y los informes que circulan en Interior desataron un fuerte vendaval de suspicacias.

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