El fenómeno piquetero creció con el desempleo

Rosendo Fraga
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28 de junio de 2002  

En términos políticos, el fenómeno piquetero nace en 1997 con los cortes de rutas que los desempleados llevan adelante en localidades como Tartagal (Salta) y Cutral-Có (Neuquén) en reclamo de ayuda social.

Se trata de lugares donde la tasa de desempleo está muy por encima del promedio nacional y provincial. En ambos casos el cierre de las plantas de YPF -alrededor de las cuales se habían desarrollado ambas poblaciones- fueron el origen de los conflictos.

La entrega de Planes Trabajar, de $ 200 mensuales a los desempleados, fue el mecanismo utilizado durante la administración Menem para controlar este tipo de protesta.

Durante 1999 los cortes de rutas y vías públicas como expresión de protesta social se van ampliando a otros sectores sociales, como los estudiantes y los transportistas, como forma de protesta activa. Las provincias de Tucumán y Jujuy mostraron ese año cortes de rutas como expresión de protesta sindical y de los desempleados.

Pero es en 2000 cuando el movimiento "piquetero" va adquiriendo un encuadramiento político y social y cuando en La Matanza surge un fenómeno de cortes de rutas como protesta que alcanza dimensión nacional.

Por un lado, la Corriente Clasista Combativa (CCC) que lidera el Perro Santillán, organiza a desempleados y jubilados para este tipo de protesta. En La Matanza es el militante clasista Juan Alderete quien lidera el movimiento.

A su vez, desde la Confederación de Trabajadores Argentinos, que encabeza Víctor De Gennaro, surge otro movimiento para encuadrar esta protesta, de desempleados y jubilados, que en el caso de La Matanza es liderado por el entonces del Frepaso y actual legislador provincial Luis D´Elía.

A estos dos ejes -que desde fines de 2000 actúan en forma coordinada- se suman otras agrupaciones, como el Movimiento Teresa Rodríguez (una mujer muerta en 1997 al ser reprimidos los primeros cortes de rutas en la localidad neuquina de Cutral-Có), la Coordinadora Aníbal Verón, el Polo Obrero y el Movimiento Territorial de Liberación, que mantienen posiciones más radicalizadas.

En noviembre de 2000 los cortes de ruta en las localidades salteñas de General Mosconi y Tartagal derivan en incidentes en los cuales son saqueadas las dos comisarías y las dos armerías de ambas ciudades.

Durante 2001 se producen varios hitos en el desarrollo del movimiento piquetero. El 17 de junio, en la localidad salteña de General Mosconi, la represión por parte de la Gendarmería -en función de una orden del juez federal del lugar- de un prolongado corte de ruta genera una reacción de francotiradores que hieren de bala a 27 gendarmes. El 6 de julio, piqueteros cortan simultáneamente 6 de los 8 accesos a la Capital Federal durante 6 horas, reclamando la libertad de los detenidos en Salta, otros lugares del país y la amnistía de los procesados. Ese mes se realiza el primer congreso nacional de los piqueteros, en una capilla de la localidad de La Matanza.

El 31 de julio de 2001 se realiza el primer corte nacional de rutas. Son cortadas ese día 145 rutas y vías públicas en todo el país, con la participación de varias decenas de miles de militantes.

En la administración Duhalde el fenómeno piquetero continúa su desarrollo. El ala liderada por D´Elía y Alderete mantiene canales de comunicación con el Gobierno, negocia con él y amplía su participación en subsidios para jefes y jefas de hogar desempleados con hijos en edad escolar, de 150 Lecop. El movimiento se extiende, pero evita la violencia y éste es el término de la negociación con el poder.

Pero las agrupaciones más radicalizadas se organizan en el Bloque Piquetero Nacional con el apoyo de las agrupaciones de izquierda y los partidos trotskistas, enfrentando al Gobierno e incentivando sus reclamos, adoptando una actitud más combativa. Este sector es el que protagonizó los incidentes de anteayer, en los que se registraron 2 muertos y 90 heridos.

El fenómeno piquetero se ha ido desarrollando en forma paralela al crecimiento del desempleo como fenómeno social. El desempleo, que a fines de 1998 era del 12% y que tres años después, al caer De la Rúa, había llegado al 17%, ahora se aproxima al 25 por ciento. Pero también ha ido adquiriendo formas de organización política y, en algunos sectores, actitudes más violentas.

Desde diciembre del año pasado el conflicto social y sus manifestaciones violentas han pasado a determinar los tiempos de los gobiernos y del proceso político. La historia muestra que, por lo general, la violencia genera más violencia.

En este contexto, probablemente los hechos de violencia social que han tenido lugar antes de que Duhalde cumpla seis meses en el poder muestran por un lado la violencia social subyacente en la sociedad, pero por otro que los tiempos se han acortado dramáticamente.

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