El gasto fue récord en el año electoral

Se dio el mayor déficit de la era kirchnerista
Laura Serra
(0)
12 de febrero de 2012  

Es la cifra más elevada de toda la era kirchnerista: en 2011 las cuentas públicas cerraron con un déficit financiero récord que superó los 37.000 millones de pesos. Así lo consignó un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) sobre la base de la ejecución presupuestaria del año pasado, en el que destaca como dato también llamativo el aumento sideral del gasto público, que se amplió en más de $ 88.000 millones de lo previsto originalmente.

Como consecuencia de esta escalada en el gasto en el año electoral, el déficit financiero (ingresos menos gastos incluido el pago de la deuda) fue casi siete veces mayor al que estimó originalmente el Ministerio de Economía en el presupuesto 2011, que lo calculó en $ 5800 millones. La propia cartera económica debió rectificar los números hace pocos días cuando, en conferencia de prensa, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, reconoció que el déficit financiero superó los 30.000 millones. Acompañado por el vicepresidente Amado Boudou, Lorenzino buscó relativizar este agujero en las cuentas públicas y lo atribuyó al pago del cupón del PBI por unos 14.000 millones de pesos en diciembre. Además resaltó el superávit fiscal alcanzado al finalizar el año que, precisó, llegó a los 4900 millones de pesos.

Claro que la oposición criticó las apreciaciones optimistas del ministro. "Si se removieran del cálculo del déficit los aportes que realizan el Anses y el Banco Central al Tesoro, el bache alcanzaría el 5 por ciento del PBI, lo que es una monstruosidad -advirtió el jefe de bloque de diputados de Pro, Federico Pinedo-. Este déficit más el aumento del gasto, que desde 2003 fue de 50.000 millones de dólares, provocan la inflación enorme que hoy tenemos y que financian los más pobres."

En su informe, ASAP puntualizó que el déficit de 2011 fue muy superior al de 2009, otro año en que la economía local sufrió los vaivenes de la crisis internacional.

Otro de los puntos llamativos del informe se refiere al aumento del gasto: según precisó, el presupuesto se amplió en 88.575 millones de pesos (un 23 por ciento), el guarismo también más alto de la era kirchnerista.

De esa cifra, la presidenta Cristina Kirchner repartió 50.586 millones entre los distintos rubros presupuestarios por decreto de necesidad y urgencia (DNU), es decir, sin autorización del Congreso.

El resto se asignó por sucesivas decisiones administrativas en virtud de la llamada ley de superpoderes, que permite al Gobierno esquivar sin problemas al Parlamento.

Cambio de planes

Según precisó ASAP, el mayor gasto estuvo destinado atender gastos que no estaban contemplados en el presupuesto original, como por ejemplo los aumentos salariales a estatales y jubilaciones.

De todas maneras, buena parte de la ampliación presupuestaria se lo llevaron los subsidios.

Según el informe privado, el Poder Ejecutivo destinó cerca de 74.500 millones de pesos para financiar subsidios económicos, un 50% más que lo que se gastó en 2010.

Buena parte de esas erogaciones se destinan al sector energético (15.050 millones) y al transporte (8240 millones).

Estas subas considerables en los subsidios económicos contrasta, por comparación, con el exiguo aumento que percibieron los subsidios sociales: según ASAP, el Gobierno incrementó en un 7% este rubro respecto de 2010.

Contempla, entre otras cosas, la asignación universal por hijo y para el embarazo; programas de vivienda y ayuda directa a instituciones y personas, todos éstos subsidios que reparten distintas áreas de la administración pública.

"La oposición visualizó todos estos desfases cuando se discutió el presupuesto 2011 y por eso no lo votó. Lamentablemente el Congreso no tiene facultades para controlar la ejecución del gasto porque la Presidenta administra por decreto. Ahora se ven las consecuencias", sostuvo el diputado Eduardo Amadeo, del peronismo disidente.

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.