El gobernador de Tucumán justificó los linchamentos a ladrones: "Hay que estar en el cuero de la gente"

"No sé cómo reaccionaría uno, si me pasara", confesó José Alperovich; los arrebatos callejeros constituyen el 30% de los hechos delictivos
Fabián López
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17 de noviembre de 2014  • 17:42

SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- Domingo por la noche, zona sur de la capital provincial, dos menores en moto le arrebatan el celular a una mujer que se encontraba con su bebé en brazos. Alertados por los gritos de la señora, dos hombres no dudan en arrojarse sobre los ladrones, que pierden el equilibrio y caen sobre el pavimento. Uno logra escapar corriendo, pero su cómplice no tiene la misma suerte, y en cuestión de minutos es rodeado por un grupo de vecinos que le propinan una feroz golpiza. Mientras tanto, otras personas, indignadas por la situación, deciden prenderle fuego a la moto en la que se trasladaban los motochorros. Cuando llegaron los policías, tuvieron que rescatar al chico atrapado para evitar que lo linchen. Más tarde, por orden judicial, se lo entregaron a sus padres.

Lunes por la mañana, microcentro de San Miguel de Tucumán, un arrebatador le quita la cartera a una mujer que hacía cola para ingresar a un banco en San Martín al 800, donde tenía previsto depositar $ 10.000. Las personas que estaban en la fila y otros ocasionales transeúntes reaccionaron y se abalanzaron sobre el delincuente. Según informó el diario La Gaceta , entre varios hombres golpearon al sujeto y lo inmovilizaron, hasta que minutos más tarde llegaron agentes del Sistema de Emergencia 911 para llevárselo detenido.

Este tipo de hechos, en los que los ciudadanos deciden hacer justicia por mano propia, agobiados por la inseguridad, se repiten cada vez con más frecuencia en Tucumán. Fotos y videos de ladrones atrapados y golpeados por los vecinos antes de que la Policía pueda intervenir son compartidos a diario en las redes sociales y en los medios locales.

La verdad es que hay que estar en el cuero de la gente cuando a uno le roban. No sé cómo reaccionaría uno, si me pasara

Al ser consultado sobre los linchamientos, el gobernador José Alperovich apañó implícitamente la reacción popular frente al avance incesante del delito. "La verdad es que hay que estar en el cuero de la gente cuando a uno le roban. No sé cómo reaccionaría uno, si me pasara. Hay que estar en el cuero de la gente", expresó el mandatario tucumano en rueda de prensa.

Desde la oposición, el legislador provincial Federico Romano Norri (UCR) lanzó el programa "Mapa del Delito", para que los ciudadanos denuncien hechos de inseguridad ante "la falencia de las políticas oficiales para prevenir el delito". Esta herramienta virtual permite a la gente denunciar robos, arrebatos o cualquier otro delito cometido en la vía pública a través del sitio web. En esa misma dirección, los vecinos pueden cotejar las denuncias "para tomar precauciones en sus recorridas por la ciudad capital", según explicó el parlamentario.

"La mayoría de los ciudadanos no tienen confianza en el Estado y se siente desprotegidos. Desde nuestro lugar de legisladores, lo que buscamos es habilitar un mecanismo para canalizar las denuncias y para ayudar a la gente a estar prevenidas ante los delincuentes. Nuestra consigna es parar a los ladrones", argumentó el legislador.

Los arrebatos callejeros constituyen el 30% de los hechos delictivos que investiga la Justicia tucumana, con un promedio de entre 20 y 30 denuncias diarias y más de 80 detenciones por mes. No obstante, se estima que a diario hay una veintena de casos de arrebatos que no son denunciados por las víctimas.

Frente a un aumento del 20% en el número de causas de 2013 a 2014, el oficialismo impulsa un proyecto de ley de reforma del Código Procesal Penal para que desde el Poder Judicial se pueda dictar la prisión preventiva a los arrebatadores, ya que en la actualidad se trata de un delito excarcelable.

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