El Gobierno disimula el déficit fiscal

Los ingresos tributarios, sin contar aportes a la seguridad social, serían este año un 4% más bajos que en 2008
Jorge Oviedo
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20 de diciembre de 2009  

Los ingresos tributarios de la Administración Nacional resultarían este año alrededor de un 4% más bajos que los de 2008 y ésa es la razón del manotazo a las reservas y de la reapertura de la moratoria.

Los ingresos tributarios, que en 2008 fueron de $ 152.295 millones, este año -según las proyecciones del Ministerio de Economía- apenas llegarían a los $ 145.973 millones, con una caída del 4,15%, muy lejos del aumento del 14,1% previsto cuando se elaboró el presupuesto 2009.

Las cuentas se refieren sólo a impuestos y no a las contribuciones a la seguridad social, que habrían permitido salvar relativamente las cuentas globales, tras la incautación de los ingresos y los ahorros del sistema jubilatorio de capitalización. Así, los Kirchner perderán el invicto que tenían desde 2003 y cerrarán el año con déficit fiscal y una pobre perspectiva para el próximo.

Hasta octubre último, y según las cifras de la Secretaría de Hacienda, los ingresos tributarios de la Administración Nacional alcanzaron a 122.598 millones de pesos. Para no terminar con una caída frente a 2008 haría falta un milagro: que en dos meses los ingresos fueran iguales a los de un trimestre.

Este es el principal motivo por el que los funcionarios han tratado de curarse en salud y por eso el ministro Amado Boudou anunció pomposamente un "fondo del Bicentenario para el desendeudamiento", como si el dinero no se fuera a usar para cubrir un déficit crónico. También la moratoria, presentada como una colaboración al sector privado, no es ni más que menos que otra maniobra de urgencia para tratar de disminuir la caída de los ingresos.

Historia y cifras

En ese contexto, puede resultar razonable que se usen reservas para pagar deudas o que se amplíe una moratoria como mecanismo de emergencia, aunque el modo de presentarlas sea engañosa. Es en cambio un dislate enorme que se decida financiar con recursos públicos y pagando lo que nadie pagaría al "fútbol para todos".

El proyecto de presupuesto 2009 fue elaborado en medio del exitismo kirchnerista, que decía orgullosamente que un plan B necesitaban los países centrales y no la Argentina. Entonces, se previó que los ingresos tributarios de la Administración Nacional llegarían este año a $ 173.768,5 millones, lo que sería un 14,1 por ciento más alto que lo logrado en 2008.

En aquel contexto, el total de la recaudación alcanzaría los $ 329.537 millones. Unos $ 79.342,3 millones corresponderían a las provincias y el resto a fondos fiduciarios y otras jurisdicciones. Eso, por supuesto, incluidas las contribuciones a la seguridad social.

Pero cuando se elaboró el proyecto de presupuesto 2010, el Gobierno parecía haberse dado un baño de realidad y admitía que los ingresos corrientes serían de apenas $ 304.440,4 millones, con una disminución de más de $ 25.000 millones respecto de lo previsto. Pero, claro, no se dijo nada explícitamente, apenas se deslizaron los números, para evitar la comparación con 2008 y para prometer, eso sí, que habría una fenomenal suba en 2010.

De este modo, el cálculo era que la Administración Nacional tendría el año próximo ingresos por impuestos de alrededor de $ 172.974,8 millones, es decir, una cifra inferior a la originalmente prevista para 2009. Pero, con todo, de lograrse ese monto menor, resultaría nada menos que un 18,5 por ciento mayor que lo efectivamente recaudado este año. Que de este modo no superaría los $ 145.973 millones y resultaría 4,15 por ciento más bajo que lo obtenido en 2008.

Esa caída resulta catastrófica si se la mide en términos reales, incluido el impacto de la inflación. Los cálculos privados la ubican en alrededor del 15%, lo que fijaría una caída real de los ingresos cercana al 20 por ciento.

Viejas trampas

Los Kirchner hicieron una tradición de la subestimación de los ingresos al hacer el presupuesto. Luego resultaban más altos y los repartían a su antojo con un decreto de necesidad y urgencia. Pero este año, el presupuesto tuvo groseramente sobreestimados los ingresos y escandalosamente subestimados los gastos. La norma no previó en su sanción aumento de remuneraciones alguno para las Fuerzas Armadas y de Seguridad, por ejemplo, una situación políticamente insostenible en medio de la alta inflación.

Por esa razón, el decretazo de noviembre de Cristina Kirchner echó mano del aumento de la cuota del Fondo Monetario Internacional, de los recursos de la Anses y luego tomó prestado dinero de las provincias y de toda clase de organismos descentralizados. Y además le exigió al Banco Central que monetizara las diferencias de cambio, logrando también un aporte millonario que tiene efectos inflacionarios.

El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, informó anteayer que había cumplido la meta de lograr ingresos corrientes de poco más de $ 304.000 millones. No dijo, claro, que el objetivo original estaba $ 25.000 millones más arriba. Sí, es cierto que, si en verdad se cumple, por una vez una proyección oficial habrá estado bien hecha. Cuando se haga la cuenta final, y se descubra que los ingresos tributarios cayeron fuertemente respecto de 2008, por culpa de la fuerte recesión que el Gobierno decía que no ocurriría, ya será enero y habrá mucha gente de vacaciones.

El Gobierno, que no puede mejorar los indicadores, una vez más, como con el Indec, hace cosmética, esconde los números y se dedica a los anuncios triunfalistas. Por las dudas de que la situación no cambie, el decreto de necesidad y urgencia que les permitió el último manotazo a las reservas le permite volver a hacerlo cuantas veces quiera.

Claves

  • Proyecciones . Los ingresos tributarios llegarían este año, según el Ministerio de Economía, a $ 145.973 millones. Una baja del 4,5% frente a los 152.945 millones de 2008. La cifra no incluye las contribuciones a la seguridad social, que salvarían las cuentas.
  • Inflación . Si se mide la baja en términos reales, es decir, incluida la incidencia de la inflación, que los cálculos privados ubican en un 15% este año, la caída real de los ingresos se acerca al 20 por ciento.
  • Meta . El Gobierno lograría en total, en 2009, ingresos corrientes por $ 304.000 millones. La meta original era de 329.537 millones.
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