El Gobierno lo denunció por contrabando y evasión

Acusó a Stiuso de haber importado mercadería a nombre de la SIDE que nunca llegó al organismo
Mariana Verón
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25 de febrero de 2015  

En un paso más en la interminable guerra que se abrió entre la Casa Rosada y un sector de la Secretaría de Inteligencia, el Gobierno denunció ayer por contrabando agravado y evasión tributaria a Antonio "Jaime" Stiuso, el ex espía todopoderoso que Cristina Kirchner jubiló a fines de diciembre y a quien acusa de estar detrás de la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, presentó la denuncia contra Stiuso y otros dos funcionarios del organismo, Alejandro Osvaldo Patrizio y Nicolás Gastón Mercado, a quienes se les abrió un sumario administrativo y fueron suspendidos de manera preventiva durante 60 días.

La denuncia recayó en el juzgado en lo Penal Económico N° 3, a cargo de Juan Rafael Caputo, a quien se le pidió una serie de medidas de pruebas, entre ellas librar un exhorto internacional al Departamento de Comercio de Estados Unidos para que informe el tipo de mercadería que, según la denuncia, fue parte de la operación de contrabando. El mismo pedido se replicó a Gran Bretaña, Holanda, China, Corea del Sur, Japón y Brasil, desde donde había sido importada la carga denunciada.

Según el escrito presentado por Parrilli y su segundo, Juan Martín Mena, la maniobra consistió en importar a nombre de la Secretaría de Inteligencia, y de Stiuso en particular, mercadería que no fue a ese organismo, por un total de 94.000 kilos entre 2013 y 2014, lo que representaría cerca de tres contenedores.

La operación, según la denuncia, se pudo concretar a partir de las prerrogativas que habilita la ley que rige la actividad de los espías, la 25.520, que permite la importación sin tributar ningún tipo de impuesto y sin control, por tratarse de material técnico secreto. Había desde material informático, oftalmológico, médico y hasta compras de consolas PlayStation. La mayoría de las compras venían desde Estados Unidos, explicó Parrilli en una conferencia en la Casa Rosada.

Pero en medio de la guerra declarada con un sector de la inteligencia, el funcionario aportó un dato, que llamó "una perlita", hasta ahora desconocido, y que acrecienta la trama de la cruda disputa que terminó con la denuncia de Nisman contra la Presidenta y su canciller, Héctor Timerman, por el acuerdo con Irán.

La vinculación vuelve la mirada sobre el supuesto espía Allan Bogado, denunciado por Nisman como partícipe de la maniobra junto a Cristina Kirchner para beneficiar a los acusados iraníes de idear el atentado a la AMIA. Según detalló Parrilli, la Dirección de Migraciones le informó que Stiuso salió del país rumbo a Uruguay por el paso de Paysandú el 18 pasado, un día después de haber declarado ante la fiscal Viviana Fein. Y no lo hizo solo. Estaba en compañía de Damián Sierra, un alto funcionario de la Aduana, pareja de la ex titular de ese organismo Silvina Tirabassi.

Sierra es investigado en Brasil por una posada que tenía en Buzios, que después vendió. Esa información se hizo pública el 8 de noviembre en Clarín. Cuatro días después, Stiuso denunció a Bogado por supuesto tráfico de influencias en la Aduana. En esa causa figura, según reveló Perfil, que Bogado le avisó al jefe de la Aduana, Carlos Alberto Sánchez, que el Grupo Clarín preparaba una supuesta "operación de prensa" contra dos funcionarios del organismo. Eso declaró Sánchez en calidad de testigo.

Lo que quedó firme a partir de la denuncia de Parrilli es el vínculo entre Stiuso y Sierra. En la documentación presentada, figura que ambos salieron del país en una camioneta Cherokee con la patente LLR 992. También se desprende que ese vehículo es de la empresa House to House, según Parrilli, encargada de "transportar parte de la mercadería" denunciada.

Parrilli protegió a sus antecesores Héctor Icazuriaga y Francisco "Paco" Larcher, a quienes Cristina echó cuando hizo los cambios en la secretaría. "No encontramos ningún elemento que indique que hacia arriba había participación o conocimiento. No era toda la secretaría la que estaba en este hecho criminal. Era un sector muy bien identificado, un área específica que dependía de Stiuso", dijo.

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