El Gobierno prepara el terreno para aplicar la doctrina de la "mano justa"

Santiago Dapelo
Santiago Dapelo LA NACION
(0)
7 de diciembre de 2018  

Tres medidas, un mismo hilo conductor. El nuevo protocolo de seguridad que firmó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que permite a los policías federales, entre otras acciones, disparar sin dar la voz de alto. El proyecto de ley para endurecer las penas para los delitos cometidos en espectáculos deportivos, que ayer se empantanó en la Cámara de Diputados. Y la inminente sanción en la ciudad de Buenos Aires de una norma que prevé penas de arresto para los "trapitos".

¿Llegó la hora de la batalla por el orden público? Una de las banderas del macrismo, que durante tres años no logró imponerse en el discurso y aun menos en la estrategia, gana terreno a paso firme. "Mano justa", así lo definen en la Casa Rosada, frase que patentó el ministro de Justicia, Germán Garavano.

La campaña electoral está en marcha y, ante una economía deprimida, el Gobierno necesita mostrar resultados positivos en otras áreas. La seguridad, la lucha contra el narcotráfico y recuperar el control de la calle serán parte del discurso oficial.

Las tres medidas confluyeron en un mismo tiempo y espacio por varias cuestiones: la más evidente, el contraste entre el escándalo del River-Boca frente a la organización de la Cumbre del G-20.

Si bien se trata de dos cuestiones incomparables, la cercanía del fracaso del operativo, que le costó la cabeza al exministro de Seguridad Martín Ocampo, en contraposición a los cuatro días en los que los principales líderes del mundo se pasearon por las calles porteñas sin incidentes fue clave para que el presidente Mauricio Macri se decida a avanzar contra las barras bravas.

Pero en la misma secuencia, la decisión de que Diego Santilli se haga cargo de la policía porteña fue un guiño de Horacio Rodríguez Larreta para el Presidente y Bullrich. El vicejefe de gobierno ya avisó que desde ahora la Nación y la Ciudad actuarán de forma coordinada y complementaria. Algo que hasta ahora sucedía con cuentagotas.

"Estamos recuperando el concepto de orden", dijo Bullrich.

Pese a las críticas que recibió de Carrió y de la oposición, Macri no dará marcha atrás con el cambio del protocolo para la policía. Es parte del "ordenamiento" de la fuerza que encaró Bullrich hace tres años.

Lo de los "trapitos" viene de larga data. El macrismo intentó avanzar muchas veces, pero nunca lo consiguió. La reforma al Código de Contravenciones, para la que el oficialismo tiene los votos necesarios, se tratará el próximo jueves. Así, un viejo anhelo de Macri y Rodríguez Larreta se materializará.

"Nos estamos animando a avanzar con las promesas que hicimos en 2015", se sinceró un integrante del gabinete nacional.

En ese escenario también se incluye el cambio de postura de Carolina Stanley con las organizaciones sociales. Lejos de su postura negociadora, la ministra de Desarrollo Social acusó a los dirigentes sociales de "extorsión" y anticipó que no recibirá a los que corten calles como método de presión.

Todo esto es evaluado en detalle por el laboratorio electoral que lidera Marcos Peña. En el Gobierno vislumbran que la agenda de la "mano justa" es una de las opciones para confrontar con Cristina Kirchner, la única figura política opositora en el imaginario de la gente, según los focus group que presentó en los últimos días Santiago Nieto, socio del consultor Jaime Durán Barba, según adelantó Clarín.

Los que aconsejan a Macri de radicalizar este discurso ya le propusieron nuevas medidas, entre ellas volver a poner el foco en los "motochorros". Pero con un ojo en la Justicia. Ahí el objetivo es claro: terminar con la "doctrina Zaffaroni".

ADEMÁS

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.