El juez se mostró tranquilo pese a ser el eje de las críticas

Se defendió ante los cuestionamientos por la investigación en el Consejo de la Magistratura
Hugo Alconada Mon
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27 de febrero de 2015  

"Estoy tranquilo con lo que hice", repitió, por enésima vez, el juez federal Daniel Rafecas. Apenas había pasado el mediodía, pero el rostro del magistrado que acababa de desestimar la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman contra Cristina Kirchner por presunto encubrimiento del atentado contra la AMIA mostraba ya signos evidentes de tensión.

Traje gris, camisa blanca y corbata desajustada, Rafecas le comunicó a su secretaria que no recibiría a nadie de la prensa. Un par de horas antes les había explicado su decisión a referentes de la comunidad judía, a colegas de los tribunales de Comodoro Py y a algunos miembros de su propio juzgado. A todos les repitió la misma premisa: que la denuncia de Nisman carecía de "sustento" y que abrir una pesquisa en esas condiciones hubiera causado un "innecesario daño institucional".

"Sé que tendré un costo por tomar esa decisión, pero el destino quiso que me tocara la denuncia a mí", argumentó Rafecas entre sus colaboradores, según reconstruyó LA NACION sobre la base de los testimonios de fuentes judiciales de extrema confianza del juez, que mantiene sobre su cabeza un pedido pendiente de juicio político en el Consejo de la Magistratura por su actuación en el caso Ciccone.

Rafecas era consciente del impacto de su decisión, tanto por su contenido como por la oportunidad en que la firmó. Pero avanzó igual. "Estoy tranquilo porque hice lo correcto", le planteó a un colega, al que le mostró los dos escritos que Nisman firmó poco antes de su muerte y que, según la visión de Rafecas, contradecían sus acusaciones contra la Presidenta y el canciller Héctor Timerman, entre otros.

En su resolución de ayer, Rafecas remarcó la importancia de ambos documentos, que descansaban sobre su escritorio, repletos de subrayados con marcador fluorescente amarillo.

Fechados en diciembre de 2014 y enero de este año, Nisman firmó cada página de ambos escritos, cuya autenticidad confirmaron todos sus secretarios en la Unidad. Y en ambos, según afirmó Rafecas en su resolución, Nisman presentó "una postura diametralmente opuesta" a la que expuso en su acusación. Al punto que Nisman llegó a destacar la política de Estado que adoptó el Gobierno desde 2004 y que continúa vigente, y adjudicar a una cuestión de "erosión" y "desgaste" -y no a un plan delictivo- las negociaciones que la Casa Rosada mantuvo con Irán.

Pese a que insistía entre sus allegados que se sentía "tranquilo", Rafecas descontaba las críticas que comenzaron a caerle de diversos referentes de la oposición e incluso de colegas y funcionarios de los tribunales de Comodoro Py. En particular, por comunicar su decisión sólo dos días hábiles antes del discurso de la Presidenta ante la Asamblea Legislativa de este domingo, y por desestimar la denuncia sin abrirla a prueba. Con picardía, otro magistrado en ese mismo edificio lo definió ante LA NACION como "la gran Oyarbide", en alusión a la premura con que el juez federal Norberto Oyarbide sobreseyó en 2009 al matrimonio Kirchner en el expediente por presunto enriquecimiento ilícito.

"Me da igual lo que otros piensen", previno Rafecas entre sus íntimos. "El informe del entonces secretario general de Interpol, Ronald Noble, los escritos del propio Nisman y otras evidencias muestran que la denuncia carecía de sustento. ¿Qué tenía que hacer? ¿Disponer unas medidas de prueba, generando conmoción nacional e internacional sólo para evitarme críticas ante algo que estaba mal?", desafió.

Las críticas hacia Rafecas abarcaron otros dos puntos. El primero lo señaló ayer la diputada Lilita Carrió, al sostener que el juez pudo negociar la firma del desistimiento a cambio del cierre del pedido de juicio político en su contra que impulsa el kirchnerismo desde mediados de 2012 en el Consejo de la Magistratura. Quiere -o quería- su cabeza por el polémico intercambio de mensajes de texto sobre el caso Ciccone con un abogado.

El otro motivo para las críticas fue que, al final de su resolución, Rafecas ordenó la "habilitación de la feria judicial", lo que algunos tomaron como indicio de que otra persona, dentro o allegado al Gobierno, le redactó el fallo, o que él lo hizo de apuro durante enero.

"Lo de la habilitación de la feria fue apenas un error material porque se utilizó un archivo viejo para ese tramo del escrito, nada más. Y en cuanto a lo del Consejo, estoy tranquilo", insistió Rafecas ante un letrado. "La prueba muestra de manera contundente que lo que planteó Nisman no es delito", dijo.

Aun así, Rafecas buscó reducir las fricciones. Por eso, a media mañana convocó a su despacho al presidente de la DAIA, Julio Schlosser; su vice, Waldo Wolff, y el secretario, Jorge Knoblovits.

Para Rafecas, además, su decisión de ayer sumó un nuevo capítulo a la puja que mantiene con el grupo que rodeaba a Nisman. Entre otros, con el ex jefe operativo de la SIDE, Jaime Stiuso, el auditor general Javier Fernández, y los abogados Darío Richarte y Diego Pirota. Con ellos ya se había enfrentado en las causas por las presuntas coimas en el Senado y Ciccone. Ahora, en AMIA.

Fragmentos de una decisión polémica

"Respecto de la Dra. Fernández de Kirchner, la situación es alarmante, en cuanto a la ausencia de elementos de prueba que respalden la grave imputación que aquí se ha formulado"

"Si la grave acusación del Dr. Nisman fuera cierta, habría que admitir que una figura política, que actualmente reviste la Presidencia, que a lo largo de 20 años de trayectoria ha sido consecuente en la búsqueda en proveer verdad y justicia a las víctimas del atentado, conciba dar un giro en sus convicciones de 180 grados e instruya a sus subordinados a traicionar esos valores, a su país y, especialmente, a las víctimas"

"Los elementos de juicio reunidos siquiera por vía de hipótesis permiten circunscribirlos o conectarlos con un pretendido plan criminal urdido desde el seno de las más altas autoridades de la República Argentina"

"No hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual jefa de Estado"

"Ninguna de las dos hipótesis de delito sostenidas por el fiscal Pollicita en su requerimiento se sostiene mínimamente"

"El presunto delito de crear una Comisión de la Verdad para esclarecer el atentado a la AMIA nunca se cometió"

"La baja de notificaciones rojas de Interpol quedó desmentida"

"El Memorándum de Entendimiento con Irán nunca cobró vida, de modo que tampoco podía encubrir a nadie"

"Todas las supuestas gestiones, tratativas y negociaciones que la denuncia les adjudica a distintas personas que no integran organismos públicos -reflejadas en las escuchas telefónicas aportadas- quedan -en el mejor de los casos- circunscriptas a la antesala del comienzo de ejecución que requiere el derecho penal para su intervención"

Cómo sigue el expediente

Notificación

Una vez que el fiscal Gerardo Pollicita se notifique del fallo, cosa que seguramente ocurrirá hoy, empiezan a correr los plazos para la apelación

Apelación

Pollicita ya había empezado ayer a trabajar en la apelación. Debe presentarla antes del miércoles

Cámara Federal

Si el juez concede el recurso, el caso será tratado por la Cámara Federal, que deberá revisar la decisión del juez Rafecas. No se sabe qué sala intervendrá, pues se decide por sorteo

Sentencia

Si la Cámara Federal revoca la desestimación, seguramente apartará a Rafecas, dado que ya opinó sobre el fondo del asunto

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