El kirchnerismo puntano, dividido por cargos y poder

La vieja guardia soporta el embate del intendente de San Luis y La Cámpora
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28 de agosto de 2012  

SAN LUIS.– Este antiguo conglomerado de casas bajas, viento permanente y gris como color predominante es el espacio en el que se aglutina la oposición a los Rodríguez Saá y también, por qué no, la ciudad de la furia kirchnerista.

El intendente Enrique Ponce, llegado recientemente al cristinismo pero de estrecho vínculo con Alicia Kirchner, y su mano derecha, el joven camporista Luis "Piri" Macagno, de vínculo directo con la Casa Rosada, encabezaron días atrás una dura y fugaz ofensiva contra la "vieja guardia K" en la provincia, en busca de quedarse con cargos influyentes como la titularidad de las delegaciones del PAMI y el Anses. Fracasaron en el intento y se resignaron, por el momento, a compartir el poder local con los primeros representantes kirchneristas en la provincia de la más larga hegemonía peronista vigente.

¿Qué ocurre? Desde el triunfo electoral de octubre último, cuando Ponce derrotó a la candidata del PJ Alicia Lemme, los antiguos kirchneristas, encabezados por los ex intendentes Alfonso Vergés y Daniel Pérsico (hoy senador nacional) y Amado Neme (titular de PAMI) comenzaron a sufrir la ofensiva de Ponce y su gabinete. "No nos queremos quedar con todo, pero sí venimos a ordenar el municipio", afirmó Macagno, sobrino de Ponce e hijo de desaparecidos, a La Nacion, desde su despacho con fotos de Cristina y Néstor Kirchner.

Pelea feroz

Los "nuevos K" objetan a los "viejos" ser "conservadores" y "hacer política de la mano de Juan Carlos «el Chueco» Mazzón". Por supuesto, se reservan para sí el copyright del cristinismo. "Ganamos la ciudad porque íbamos con la boleta de Cristina. Y la Presidenta no hubiera bajado a una provincia hostil como ésta si no hubiéramos estado nosotros", afirman desde la intendencia.

"Hay una operación política en marcha […] trataremos de mantener la unidad, hemos tratado de articular pero nos sorprenden estas actitudes por la espalda", afirmó Pérsico a medios locales antes de quejarse, en Buenos Aires, de la movida para desplazar a Neme y otros funcionarios. Sus gestiones –y sobre todo su banca en el Senado– dieron resultado y el "operativo limpieza" quedó para más adelante, a pesar de las gestiones de Ponce con la mismísima Alicia Kirchner para torcer la situación en su favor.

En lo que ambos sectores parecen coincidir es en rechazar el acercamiento del gobernador Claudio Poggi a la Nación. "Hay que ver cuáles son sus intenciones. Y es parte de una gestión que en los últimos cuatro años no hizo una sola obra en esta ciudad", se queja un desafiante Macagno en relación con el gobernador y la gestión de Lemme hasta 2011.

Por orden del Gobierno, el kirchnerismo intentará ganar lugares en la conducción del PJ puntano, que elige autoridades en octubre. Lo harán resignados de antemano a la hegemonía provincial de los Rodríguez Saá.

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