El nuevo presidente podrá elegir un bastón de mando "criollo"

Se están confeccionando uno tradicional y otro "sin símbolos de las monarquías" La iniciativa es del orfebre Pallarols, que desafía al próximo jefe del Estado a que elija "un bastón con raíces argentinas" La ley no establece nada al respecto
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12 de mayo de 2003  

El orfebre Juan Carlos Pallarols desafiará al próximo presidente argentino. Lo retará a que el día de su asunción acepte recibir, por primera vez, un bastón de mando "criollo".

"Me parece importante que el bastón de un presidente argentino tenga raíces argentinas", dijo el orfebre a LA NACION desde su taller-museo, en el barrio porteño de San Telmo.

El 25 próximo, el candidato elegido en el ballottage podrá optar entre dos bastones confeccionados por Pallarols para la ceremonia de la entrega de mando. Uno de ellos es el clásico bastón de estilo europeo, que han recibido siempre los presidentes, y el otro es uno de estilo criollo diseñado por él.

Al prestar juramento, cada presidente de la Nación recibe un nuevo bastón especialmente confeccionado para él, además de una flamante banda celeste y blanca, que constituyen los atributos del mando. Aunque ha habido excepciones a esta tradición.

El ex presidente Arturo Illia prefirió asumir con la banda y el bastón que habían pertenecido a Roque Sáenz Peña, padre de la ley electoral. A su vez, éste había elegido los atributos del mando de su padre, el también ex presidente Luis Sáenz Peña.

Para las asunciones del ex mandatario Adolfo Rodríguez Saá y del actual jefe del Estado, Eduardo Duhalde, no hubo tiempo de confeccionar las nuevas bandas y los bastones. Por eso, ambos recibieron los que habían pertenecido a Raúl Alfonsín. A Duhalde le hicieron llegar su propia banda y bastón durante su gestión. Pero Rodríguez Saá los recibió cuando ya había terminado su corto mandato.

Según Pallarols, el bastón clásico que tradicionalmente hizo la joyería Ricciardi (el último fue el de Fernando de la Rúa) es de línea francesa y de caña de Malaca, un material proveniente de la India. Su empuñadura es de oro y tiene dos borlas doradas. "Ese modelo no es el más adecuado para la Argentina. Un bastón republicano no puede llevar borlas, que son un símbolo de las monarquías", opinó el orfebre.

El bastón que él diseñó, en cambio, es de una madera del norte argentino, el urunday rubio. "Es un material que no se dobla, no atacan los gusanos y brilla por su propia savia. Yo sugiero que el presidente imite las virtudes de esta madera. Que no se corrompa, que se mantenga recto y que brille por su propio mérito", dijo Pallarols.

A diferencia del bastón clásico, la empuñadura del criollo es de plata. "Me parece más apropiado usar plata que oro porque nuestro país tomó su nombre del latín argentum , que significa plata", explicó. La empuñadura tiene dos guardas decorativas con un cardo por cada provincia argentina y tres pimpollos de esa flor por las tres islas del Atlántico Sur: Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. "Elegí el cardo y no el ceibo porque es una flor que está en todas las provincias del país y sólo crece en tierra fértil", contó.

El orfebre explicó que, al no existir una ley que indique cómo debe ser el bastón, no debería haber ningún impedimento para que el próximo presidente recibiera el modelo criollo. Ricardo Ruiz, investigador del Museo de la Casa Rosada, confirmó que el uso del bastón no está reglamentado, sino que responde a una tradición que viene desde la época de los virreyes.

Sergio Grillo, director de Ceremonial de la Presidencia, coincidió en que el bastón debería ser "más autóctono", pero aclaró que "será una decisión personal" del nuevo presidente.

La banda presidencial no ha generado ideas innovadoras. Es que para su confección sí hay un decreto de 1944 que establece qué características debe tener. Según esa norma, la banda, que siempre hace la Sastrería Militar, debe tener dos fajas celestes y una blanca con un sol amarillo como el oro "con 32 rayos flamígeros y rectos colocados alternativamente".

Los atributos del mando son objetos personales de los presidentes. Sólo cinco bastones y once bandas fueron donadas por los ex mandatarios y están en exposición en el Museo de la Casa Rosada. El último en donar su bastón fue Alfonsín. Pero éste todavía no se exhibe. Para eso, tienen que pasar 30 años de finalizado su mandato.

El 25 próximo, uno de los dos candidatos al ballottage tendrá el bastón presidencial en la mano. Habrá que esperar para ver cuál de los postulantes es el que sale. Y con qué bastón.

Con público

  • No es cosa de todos los días ver, en vivo y en directo, cómo se hace un bastón presidencial. Pero desde el jueves próximo y hasta el 24 del actual, quienes quieran hacerlo y, al mismo tiempo, efectuar un aporte simbólico a su confección, el orfebre Juan Carlos Pallarols dará los retoques finales a su particular trabajo a la vista del público presente. Será en el subsuelo de Galerías Pacífico, ubicada en San Martín 768.
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