El oficialismo baja el tono a la pelea entre Kirchner y Duhalde

Carrió habló de "un pacto con el diablo" Anteayer, el Presidente criticó el proceso de devaluación "Es lógico que dos hombres fuertes tengan visiones distintas", dijo Aníbal Fernández Postura crítica de López Murphy
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24 de abril de 2004  

Tras la primera crítica pública que Néstor Kirchner hizo a su antecesor Eduardo Duhalde, el oficialismo intentó ayer minimizar la tensión existente en la relación entre el Presidente y su principal aliado político.

La líder de Afirmación para una República de Iguales (ARI), Elisa Carrió, en cambio, caldeó los ánimos al sostener que la pelea verbal entre el Presidente y Duhalde "es un problema de sobrevivencia" en el régimen político que caracterizó los últimos años.

Anteayer, Kirchner cuestionó, en un acto público, la manera como Duhalde encaró la devaluación del peso, en enero de 2002. Al referirse a la crisis energética que tiene en jaque al Gobierno, el Presidente aseguró que si existe un atraso tarifario es "porque hubo una devaluación muy desprolija". Ante el ataque, el ex mandatario dijo a LA NACION que tomó esa decisión en un momento "crítico" en que se encontraba "muy solo"

"Es lógico que dos hombres de la política y de la estatura que tienen un presidente y un ex presidente tengan dos visiones distintas, y no está mal que así sea", afirmó el ministro del Interior, Aníbal Fernández, en diálogo con Radio Continental.

Fernández negó que existiera un cortocircuito en la relación entre Kirchner y el ex presidente y consideró: "Puede haber matices distintos y los dos tienen posturas políticas distintas". El jefe de la cartera política dijo: "La gente tomó esto como si tuviera características de drama y no lo debe tener".

Sin embargo, el ministro del Interior admitió que el Presidente se sintió molesto por las apreciaciones públicas de Duhalde, cuando dijo que la Argentina no era todavía un país confiable. "El Presidente hizo hincapié en las declaraciones del doctor Duhalde respecto de que el país no era confiable aún, y yo no coincido con esa visión", dijo.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, también procuró poner paños fríos a la polémica, al sostener que la discusión por la devaluación "es una historia vieja" y recordó que ese fue uno de los motivos por los que el entonces gobernador de Santa Cruz no aceptó ser de jefe de Gabinete durante el gobierno de Duhalde. "Kirchner dijo objetivamente lo que dice siempre; esto lo hemos discutido muchas veces con Duhalde", dijo.

Por su parte, Carrió, y Ricardo López Murphy, que conduce Recrear, criticaron por igual al justicialismo y al proceso de devaluación encarado por la gestión de Duhalde.

"Sobrevivencia"

Carrió consideró que la pelea verbal entre el Presidente y Duhalde "es un problema de sobrevivencia" en el régimen político que caracterizó a los últimos años. Respecto de la especie de defensa que el caudillo justicialista bonaerense hizo de su reconocido enemigo político Carlos Menem, la ex candidata presidencial dijo que Duhalde "se mira en su mismo espejo" y advirtió que "su patrimonio podría ser investigado" por supuesto enriquecimiento ilícito.

El ex presidente y su esposa, Hilda González, dijeron en los últimos días que en el pedido de captura internacional declarada por el juez federal Jorge Urso a Menem, "pudo haber un exceso".

La líder de ARI calificó, en declaraciones a Radio Mitre, de "poco ordenada" y "absolutamente irreflexiva" a la devaluación y, en este sentido, advirtió que "Kirchner sabía esto desde que hizo la alianza con Duhalde y ahora no lo puede desconocer". La ex diputada apeló a la ironía para explicar la situación: "El problema es el pacto con el diablo".

Por su parte, López Murphy pronosticó: "El tiempo feliz de la coalición de gobierno se terminó". En diálogo con Radio Hit, el ex candidato presidencial indicó que las críticas del Presidente a su principal aliado político "muestra fisuras y diferencias" en la relación.

El ex ministro de Defensa y de Economía durante el gobierno de la Alianza también objetó el proceso de devaluación. "Yo comparto la idea de que la pesificación asimétrica y la manera en que se declaró el default es lamentable", afirmó, y agregó que "se debió hacer otra cosa desde hace mucho tiempo atrás".

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