En Diputados, el kirchnerismo convirtió en ley el cambio de sede de pago a los bonistas de la deuda

Pese al rechazo opositor, el oficialismo impuso su mayoría en la Cámara baja; había sido aprobado la semana pasada en el Senado; en qué consiste la norma; cruces durante la sesión que se extendió por más de 14 horas
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11 de septiembre de 2014  • 08:40

En una maratónica sesión, el oficialismo y sus aliados convirtieron en ley en la Cámara de Diputados el proyecto que propone cambiar de jurisdicción el lugar de pago a los bonistas que ingresaron en los canjes de deuda de 2005 y 2010. Los legisladores de la oposición rechazaron la iniciativa al advertir que tienen defectos técnicos y no sirve para solucionar el problema que generó el fallo del juez de Nueva York, Thomas Griesa .

Tal como había sucedido hace una semana en el Senado, el kirchnersimo impuso su mayoría en el recinto y aprobó el proyecto con el respaldo de 134 diputados. Hubo 99 votos en contra y 5 abstenciones.

En el final del extenso debate, la jefa del bloque del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio , cuestionó con dureza a los dirigentes del arco no oficialista por no acompañar el proyecto del Ejecutivo: "La verdad que no le creo nada a la oposición. Ahora Griesa es malo, pero nosotros lo obligamos a ser malo. Están confundidos. El rol de la oposición debería haber sido acompañar al pueblo de la Nación en su conjunto y no hacer mera oposición a un gobierno", enfatizó la diputada.

Qué propone la ley

Con la nueva ley, el Gobierno pretende crear un nuevo agente fiduciario, el Nación Fideicomisos, donde desembolsará los 200 millones de dólares correspondientes al próximo vencimiento de la deuda, que se producirá el 30 de este mes.

Con la remoción del Bank of New York (BoNY) como lugar de pago, Cristina Kirchner busca sortear el fallo de Griesa, quien frenó el cobro de sus acreencias a los bonistas reestructurados hasta tanto la Argentina llegue a un acuerdo con aquellos que no ingresaron en los canjes de deuda y que litigaron contra el país, los famosos fondos buitre. Para esquivar ese bloqueo, el Gobierno propone la jurisdicción local o la de Francia como nuevos lugares de pago.

La oposición, entre el rechazo y la abstención

La sesión comenzó al mediodía de ayer con la presencia 138 legisladores del Frente para la Victoria y aliados. A ellos se sumó el ahora massista Facundo Moyano , mientras el resto de la oposición bajó al recinto y se sumó una vez que el oficialismo tenía garantizado el quórum.

En minoría, los bloques de la oposición votaron en contra del proyecto oficial y confluyeron en un argumento: el proyecto del Poder Ejecutivo tiene defectos técnicos y no sirve para solucionar el problema generado por el fallo judicial. Pero las posturas fueron diversas y dejaron al descubierto las diferencias en la oposición, incluso en el interior de algunas bancadas o interbloques. El caso más claro fue el del Frente Amplio UNEN , que se dividió entre el rechazo, la abstención y el ausentismo.

Los bloques de la oposión coincidieron en que la ley podría generar nuevos litigios

La nota distintiva la dio la Coalición Cívica. Tras denunciar que la ley perseguía la impunidad de los funcionarios, Elisa Carrió anunció que su bloque abandonaría el recinto.

Salvo el Frente Renovador, que lidera Sergio Massa , todas las demás bancadas argumentaron que la ley no es necesaria, pues el Poder Ejecutivo ya cuenta con las atribuciones necesarias para modificar el contrato de canje de deuda.

La oposición criticó la dicotomía "patria o buitres" a la que recurría el discurso oficialista. En rigor, todos los bloques criticaron el fallo de Griesa y a los fondos buitre , pero coincidieron en que el proyecto oficial podría generar nuevos litigios y agravará el problema.

"En el contrato [con los bonistas] se establece que el agente fiduciario esté radicado en Manhattan o Columbia, lo que no sucede con Nación Fideicomisos, que tampoco reúne el capital mínimo de 50 millones de dólares que se le exige. A diciembre pasado, el Nación sólo tenía un capital de 14 millones", advirtió Enrique Vaquié (UCR).

En esa línea, Martín Lousteau (Sumá +) alertó que la remoción del BoNY como agente fiduciario "podría detonar un nuevo default por decisión de este Congreso", ya que los bonistas reestructurados no podrán cobrar sus acreencias. "El Nación Fideicomisos no cumple con las condiciones contractuales", dijo.

El Nación Fideicomisos no cumple con las condiciones contractuales (Martín Lousteau)
Las posturas más alejadas a la propuesta del Gobierno las encarnaron, por derecha, el macrismo, y por izquierda, Unidad Popular y el FIT. El bloque de Pro fue el único que sostuvo que había que cumplir con el fallo de la justicia estadounidense. "Lo que el país tiene que hacer es acatar la sentencia y quedar liberado de Griesa", afirmó Pablo Tonelli, y argumentó que eso no significaba pagar ahora, sino a partir del 1º de enero, cuando no se aplicará la cláusula RUFO.

El FIT y el bloque de Claudio Lozano denunciaron la ilegalidad de la deuda. Néstor Pitrola y el resto de los trotskistas pidieron suspender los pagos. Lozano planteó que era el momento de "forzar" el cambio de jurisdicción y declarar la inconstitucionalidad de la prórroga de la jurisdicción.

El único punto del texto oficial que la mayoría de los opositores estaba dispuesta a avalar es el de la creación de una comisión bicameral investigadora de la deuda externa. Fue una concesión que hizo el Gobierno en el Senado para captar algún voto opositor, pero sin éxito.

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