El Papa reclamó al Gobierno que actúe contra el aborto

Lo hizo ante el embajador de Kirchner; pidió responsabilidad frente a la deuda externa
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29 de febrero de 2004  

El papa Juan Pablo II exhortó ayer al gobierno de Néstor Kirchner a "custodiar el valor de la vida humana", en lo que constituyó un sorpresivo pedido al Presidente para que frene cualquier intento de despenalizar el aborto.

"Es preciso que el valor de la vida humana sea custodiado con esmero, atajando prontamente los múltiples intentos de degradar, más o menos veladamente, el bien primordial de la vida", manifestó el Santo Padre en el acto en que recibió las cartas credenciales del embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Custer. El Papa también se refirió a la deuda externa al afirmar que valora los esfuerzos de la Argentina para "aminorar los factores externos que influyen gravemente en la coyuntura económica" y alentó a superar "estas espinosas cuestiones" con imaginación, aunque "sin eludir responsabilidades ni escatimar esfuerzos".

El Sumo Pontífice, que nunca utilizó en su alocución la palabra "aborto", realizó estas sorpresivas declaraciones mientras el Gobierno analiza las impugnaciones a la candidata a ocupar una vacante en la Corte Suprema, Carmen Argibay. La jurista se declaró públicamente en favor de no penalizar el aborto y se definió como una "atea militante".

El canciller Rafael Bielsa expresó la réplica del Gobierno a los dichos del Papa: "El proyecto de ley de salud reproductiva es la respuesta más elocuente a lo que pide el Santo Padre", afirmó.

En el mes de marzo, la comunidad católica argentina iniciará una activa campaña para defender su posición contaria al aborto. El próximo 25 se celebrará el Día del Niño por Nacer y está previsto un acto multitudinario frente al Ministerio de Educación en defensa de la vida.

De todas maneras, ministros y secretarios de Estado de la intimidad del Presidente señalaron que el derecho a la vida está protegido desde la concepción por la Constitución Nacional.

El Santo Padre también advirtió a los legisladores, a los católicos en particular, que "no pueden contribuir a formular o aprobar leyes contrarias a las normas primarias y esenciales que regulan la vida moral, expresión de los más altos valores de la persona humana".

En su discurso, el Papa también reclamó que la Argentina continúe en la defensa de las instituciones del matrimonio y de la familia en los foros internacionales.

"Hoy, más que nunca, las autoridades públicas han de proteger y favorecer la familia, núcleo fundamental de la sociedad, sabiendo que así promueven un desarrollo social justo, estable y prometedor", enunció.

Silencio de Kirchner

El presidente Kirchner no opinará acerca del mensaje del Papa, según advirtieron ayer voceros oficiales a LA NACION, a bordo del avión Tango 01, durante el viaje de regreso de Caracas, Venezuela.

De todas formas, los funcionarios de la primera línea del Gobierno reaccionaron ayer con moderación. Señalaron que no se trató de una exhortación dirigida particularmente a la administración nacional, sino la manifestación de una posición histórica de la Iglesia Católica.

El canciller Bielsa descartó que los dichos de Juan Pablo II se traten de una intromisión en los asuntos internos del país. "El Papa es el padre de una religión y no me parece ni fuera de lugar ni una intromisión en asuntos internos", afirmó.

"El tema no es lo que diga el Papa sino la actitud que tome la Argentina respecto de esas manifestaciones, y la actitud más clara es la ley de salud reproductiva", dijo Bielsa. Esa norma busca garantizar el acceso a la educación y a la prevención en materia de reproducción.

El flamante embajador ante la Santa Sede optó por la cautela al referirse a las declaraciones del Santo Padre. "El Papa no habló de aborto, no mencionó esa palabra en todo su discurso. Lo suyo fue apelar en positivo, como siempre lo hace, por la preservación de la familia", dijo Custer a LA NACION, desde Roma.

Destacó, además, que el mensaje de Juan Pablo II no afectará en lo más mínimo los vínculos entre el país y el Vaticano. "No habrá ningún problema. En los dos primeros párrafos de su discurso, el Papa habló del clima de respeto y estima mutuos que hay con la Argentina. Son muchos más los puntos de coincidencia que los de disidencia", dijo Custer.

En la misma línea, dirigentes políticos del oficialismo y de la oposición también consideraron que las declaraciones del Papa responden al tradicional pensamiento de la Santa Sede y que no constituyen un cuestionamiento a la política nacional.

El obispo de Morón, monseñor Justo Laguna, dijo a LA NACION: "No me llama la atención que el Papa diga eso. Lo que me sorprende es que lo haga al recibir las cartas credenciales del embajador argentino en la Santa Sede".

"Creo que el Papa ni debe saber acerca de la posible designación de Argibay como jueza de la Corte Suprema. Estoy seguro de que él no se metería. Es algo que le compete al Gobierno y no a la Iglesia", agregó el prelado.

El ministro del Interior, Aníbal Fernández, expresó a LA NACION que el Sumo Pontífice no fue una exhortación al Gobierno, porque "no está en debate en nuestro país la posibilidad de modificar la reglamentación del aborto".

Por otra parte, marzo es un mes en el que sectores católicos se mostrarán particularmente activos para defender su posición en contra del aborto. El 25 del mes próximo se celebrará el Día del Niño por Nacer, una fecha que se instituyó en 1998, impulsada por el entonces embajador argentino ante la Santa Sede, Carlos Caselli, en respuesta al compromiso asumido por el gobierno de Carlos Menem de respaldar la defensa a la vida desde el momento mismo de la concepción.

Ese día, que coincide con la celebración de la fiesta católica de la Anunciación del Señor, distintas organizaciones católicas realizarán un Rosario por la vida naciente en la plaza Pizzurno, frente al Ministerio de Educación , mientras que el cardenal Jorge Bergoglio participará del cierre de una jornada en la Universidad Católica Argentina (UCA).

Juan Pablo II alertó también sobre la tendencia a "reducir el matrimonio a un mero contrato individual y a degradarlo a simple forma accesoria en el cuerpo social". Y abogó por que las autoridades públicas "protejan y favorezcan a la familia, núcleo fundamental de la sociedad, sabiendo que así promueven un desarrollo social justo, estable y prometedor".

Exhortó, además, a que la Argentina siga defendiendo estos valores en los foros internacionales. "La Argentina fue y es sensible en estos aspectos, sabiendo que se trata de cuestiones en las que se decide el futuro de la humanidad. Por eso deseo expresar agradecimientos por los esfuerzos realizados en favor del matrimonio y de la familia en ocasión de algunos foros internacionales, invitando, al mismo tiempo, a proseguir en esta trayectoria."

Juan Pablo II

"Los legisladores no pueden contribuir a formular o aprobar leyes contrarias a las normas primarias y esenciales que regulan la vida moral, expresión de los más altos valores de la persona humana"

"El valor de la vida debe ser custodiado con esmero, atajando los intentos de degradar, más o menos veladamente, el bien primordial de la vida, convirtiéndolo en mero instrumento para otros fines"

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