El peronismo, más duro en el Congreso

Los diputados rechazaron el presupuesto
Laura Serra
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13 de diciembre de 2001  

El PJ endurecerá su posición en el Congreso y se apresta a demostrarlo mediante dos acciones concretas: rechazar el proyecto de presupuesto 2002 e impulsar el miércoles próximo en ambas cámaras un proyecto para prorrogar las sesiones ordinarias durante el verano. Su objetivo es imponer su propia agenda legislativa.

De concretarse, estas medidas implicarían un severo golpe al Poder Ejecutivo. El PJ ostenta el control del Parlamento y parece dispuesto a ejercerlo sin concesiones mientras perdure su difícil relación con el Gobierno.

¿Hasta qué punto se propone el PJ tensar la cuerda en esta delicada coyuntura económica? No hay una respuesta unívoca por el momento. Por lo pronto, los diputados peronistas decidieron recrudecer su ofensiva a manera de presión hacia el Poder Ejecutivo; así lo plasmaron en el duro documento que coronó el encuentro que compartieron ayer en la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz.

Uno de los puntos de ese documento se refiere al rechazo al presupuesto 2002. Este gesto implica un severo obstáculo en el camino del Gobierno para lograr un acuerdo con el FMI, que condicionó futuros desembolsos a la aprobación del presupuesto.

No menos significativa es la decisión de autoconvocar al Congreso para prorrogar las sesiones ordinarias. No sólo constituye una bofetada al Gobierno, sino también a la Constitución nacional, que estipula que esa facultad sólo corresponde al Poder Ejecutivo. El PJ, sin embargo, entiende que la Carta Magna permite una interpretación más flexible.

¿Por qué tanto interés en sesionar durante los tórridos meses de verano? No los motiva una repentina vocación por el trabajo. Su objetivo central es imponer su propia agenda legislativa, con una prioridad: derogar la ley de facultades especiales que delegó en el Poder Ejecutivo en marzo último.

Esta norma constituye una herramienta fundamental para el Gobierno. Desde que asumió, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, se valió de ella para obviar al Congreso y emitir sus sucesivos programas económicos. Otras medidas que pretenden impulsar son las siguientes:

  • Un subsidio para el empleo y la formación profesional.
  • La libre disponibilidad por parte de ahorristas, asalariados y jubilados de sus fondos en los bancos, hoy restringidos por un decreto del Poder Ejecutivo.
  • La reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia.
  • Preservación de los planes de competitividad.
  • Críticas

    Los diputados no escatimaron críticas hacia el Gobierno durante las ocho horas que insumió el encuentro de ayer en el predio Las Clavelinas, del sindicato gastronómico. Una idea común dominó los discursos: que el presidente De la Rúa no podrá finalizar su mandato si persiste con su política de recorte de gastos.

    ¿Qué política económica alternativa propondrá el PJ? No hay una posición definida, y ése es el problema central que afronta actualmente el partido, coinciden las distintas voces.

    La disparidad de criterios es demasiado amplia: desde quienes alientan la devaluación (aunque en estricta reserva, por el costo político que implicaría) hasta los que impulsan la dolarización, como el menemismo.

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