El PJ ganó con el voto de cavallistas y bussistas

Ese aval fue clave para aprobar la elección con ley de lemas El rechazo de la oposición hizo peligrar la designación Febriles negociaciones También apoyaron los hombres de Patti, de Avelín y de Tato Romero Feris
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24 de diciembre de 2001  

La negociación para que la Asamblea convalidara el llamado a elecciones bajo la ley de lemas había sido extenuante. El peronismo trabajó un día entero en imponer el resistido método para resolver su disputa interna, pero en la mañana de ayer, en el recinto, los legisladores luchaban contra el sueño para no perder la cuenta de los votos.

Media hora duró la elección. "Ya está; 169", dijo Eduardo Duhalde, en medio de un remolino de senadores que esperaba el resultado de la suma de palotes que el ex gobernador había marcado en un papel a medida que se conocían las voluntades. La trama de alianzas había funcionado.

El plan completo del PJ (y, en definitiva, la designación de Rodríguez Saá) se aprobó ayer gracias al aval de los legisladores que responden al ex ministro Domingo Cavallo, al ex gobernador de Tucumán Domingo Bussi y al detenido ex gobernador de Corrientes Raúl "Tato" Romero Feris.

También avalaron los miembros del bloquismo de San Juan y los del partido del ex comisario Luis Patti.

En total, sumaron 17 votos afirmativos a los 152 del PJ, que de haber sido negativos hubieran obligado al nuevo oficialismo a desechar la convocatoria a elecciones con ley de lemas y hasta a complicar el nombramiento del presidente interino. La UCR, el Frepaso, ARI y el resto de los partidos provinciales (que calificaban como inconstitucional la ley de lemas) juntaron 138 voluntades.

El justicialismo superó por cuatro votos la mayoría absoluta del cuerpo, con lo que aspira a ampliar la validez del trámite legislativo de ayer.

Llegar a eso fue traumático. Anteayer, antes de reanudarse la sesión de la Asamblea, hubo momentos en los que el PJ no tenía asegurada la aprobación del plan completo y se estudió eliminar el proyecto de ley de lemas.

"Hagan lo que sea, pero que salga", les dijeron los gobernadores peronistas a los líderes parlamentarios, a media tarde del sábado. El primer paso fue apelar a un reglamento empleado en 1868 por la Asamblea Legislativa que convalidó la fórmula Sarmiento-Alsina, como antecedente para justificar que las votación se definiera por mayoría simple de los presentes.

El espíritu de Sarmiento

Con eso, el justicialismo podía eludir el imposible trámite de cambiar la ley de acefalía y el Código Electoral para habilitar elecciones por el sistema de lemas: hubiera requerido dos tercios en las dos cámaras.

Pero aún no tenía la victoria asegurada. Primero debía resolver una puja interna: los 15 legisladores que responden a Carlos Menem se negaban al llamado a elecciones. La promesa del nombrar de Daniel Scioli, amigo del ex presidente, como secretario de Deportes destrabó el conflicto, a eso de las 19. Mientras, el senador José Luis Gioja lograba el sí de sus comprovincianos del bloquismo.

Los tres correntinos del PANU rompieron su unión con el interbloque federal. Fuentes del PJ indicaron que en el diálogo con ese sector hubo pedidos para que se aceptara a Romero Feris en el Senado. Más previsible fue el compromiso de Miguel Jobe y del futbolista Antonio Rattin, del partido de Patti, tradicional aliado del PJ.

El número decisivo lo entregó el cavallismo, pese a que el ex ministro es odiado en el justicialismo. A las 20, los siete diputados de Acción por la República confirmaron su aval.

La sesión empezó a las 21.45 sin que los peronistas tuvieran la certeza de poder avanzar con los lemas. Si no tenían la mayoría absoluta sería posible que las decisiones de la Asamblea fueran luego cuestionadas ante la Justicia, argumentaban.

La negociación seguía. Apuntaron a los tres tucumanos de Fuerza Republicana, el partido del general (R) Bussi, cuyo hijo Ricardo es diputado y criticó la ley de lemas al comienzo de la sesión. Pasó toda la noche y Bussi volvió a hablar: "Creemos importante que el gobierno sea elegido por el método menos traumático", dijo.

Elisa Carrió (ARI), gritó: "Que conste que ese cambio de posición del diputado Bussi puede estar relacionado con la entrega de un lugar en el Consejo de la Magistratura".

Casi era hora de votar. El PJ tenía el número justo. De repente, un murmullo; desesperación. "Un médico", gritó Juan Carlos Maqueda, que presidía la sesión. La senadora del PJ formoseño Azucena Paz se había desvanecido. Silvia Martínez sacó del recinto a su colega, medio atontada.

La votación fue nominal, de viva voz. En medio de la elección, volvieron Paz y Martínez. La suma llevó 5 minutos de tensión. Los radicales se quejaban. Se leyó el resultado y explotó el júbilo entre los justicialistas.

"¡Qué grande es el peronismo! -se regodeaba uno de los máximos referentes del PJ en el Senado- Cuando arrancamos no nos paran con nada, ni ley ni reglamento ni nada."

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