El PJ impulsa el rechazo al juicio político a la Corte

Convocó a una sesión para el 10 del mes próximo; resistencias
Convocó a una sesión para el 10 del mes próximo; resistencias
Laura Serra
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30 de junio de 2002  

El juicio político a los nueve miembros de la Corte Suprema de Justicia parece condenado al naufragio final.

Este es el compromiso que asumieron en los últimos días encumbrados miembros del oficialismo, dispuestos a lo que sea para obtener un fallo que tapone, de una buena vez, el drenaje de fondos del corralito financiero.

La Corte, en recientes mensajes reservados -y últimamente no tanto-, se mostró dispuesta a favorecer al Gobierno, revelaron a LA NACION fuentes parlamentarias. Pero han hecho saber que hasta tanto no se despeje la amenaza del juicio político en su contra, permanecerá paralizada.

En la Cámara de Diputados, donde se impulsa el enjuiciamiento, la reacción del PJ no se demoró: Eduardo Camaño (PJ-Buenos Aires), presidente del cuerpo, convocó a discutir este tema el 10 del mes próximo. En esa sesión, el oficialismo espera sepultar de una vez todo el proceso.

Este gesto podría generar una retribución extra de la Corte: la posible renuncia de alguno (o algunos) de sus integrantes. Al menos, éste es el deseo de los oficialistas.

En el PJ tienen motivos -y votos- para sentirse confiados de cumplir sus propósitos. Para que el dictamen de acusación contra la Corte prospere se necesita el apoyo de los dos tercios de los legisladores presentes. Como buena parte del PJ votaría en contra, lograr ese número será como escalar el Everest para el grupo de legisladores que fogonea el juicio político. Y Camaño lo sabe.

Estrategias cruzadas

A mediados del mes último, la Comisión de Juicio Político emitió un dictamen acusatorio contra los nueve miembros de la Corte por mal desempeño en sus funciones. Lo suscribieron la totalidad de los miembros radicales, el interbloque ARI, el Frepaso y, por el PJ, el presidente de la comisión, Sergio Acevedo, José Falú, Guillermo Johnson y Franco Caviglia. Los restantes peronistas no lo firmaron.

Ante la cerrada oposición del PJ, la comisión frenó sus pasos y procuró demorar, como sea, la discusión del dictamen en el recinto. Temía que no sumaran los votos suficientes para aprobarlo. Pero las urgencias financieras del Gobierno desbaratan sus planes.

El apuro del PJ es evidente. Ya entabló negociaciones con los bloques del radicalismo y los provinciales para sumarlos a la convocatoria. También ordenó editar un disco compacto con todo el dictamen (de varios cientos de hojas), para ahorrar tiempo de impresión y agilizar el debate.

Las reacciones de los opositores no se demoraron. "El fin del juicio político es una clara extorsión de la Corte -asestó Acevedo-. Por eso insisto en una total renovación de las instituciones; un Congreso con esta conformación no puede tratar este tema."

Desde ARI, su líder, Elisa Carrió, atribuyó a un "pacto" entre el Gobierno y la Corte la intención de acabar con el juicio político, mientras que Carlos Iparraguirre (UCR) enfatizó que los miembros del alto tribunal sólo buscan impunidad.

"La actitud de la Corte Suprema quizá sea la muestra más cabal del mal desempeño, ya que una vez más se evidencia que no actúan en base a un criterio jurídico", afirmó.

Acevedo procurará convencer a la UCR de que no preste quórum en la sesión convocada por el PJ. Esa sería una de las llaves para demorar el tratamiento del tema. Pero la UCR -que apoyó la acusación- desconcierta a propios y ajenos; sin ir más lejos, hace dos semanas convocó a una sesión especial para este miércoles para discutir la cuestión de la Corte. Cuando se les advirtió que podrían perder la votación, inmediatamente la levantaron.

¿Actuaron por ingenuidad? Esa es la pregunta que se formulan algunos de los legisladores que impulsan la acusación. Las suspicacias están a la orden del día: versiones periodísticas ya comenzaron a dar cuenta de reuniones reservadas entre oficialistas y radicales en las que el tema de la Corte, al parecer, no estuvo ausente.

El PJ se muestra confiado. La Corte Suprema, también. Un encumbrado legislador del oficialismo supo decir alguna vez, en estricta reserva: "A la Corte se la echa en cinco días, o no se la echa". Ya pasaron más de seis meses desde que se impulsó el proceso. El final parece anunciado, pero se anticipa conflictivo.

Al borde del naufragio

  • El juicio político a la Corte se inició en febrero en la Cámara de Diputados a instancias del oficialismo, luego de que el máximo tribunal declarara inconstitucional el corralito financiero.
  • Si bien el proceso comenzó con ímpetu en la Comisión de Juicio Político, que preside Acevedo, el PJ desalentó luego las investigaciones porque, según las versiones, negociaba con la Corte la crisis financiera.
  • Pese a la reticencia del PJ, la comisión emitió su dictamen acusatorio en mayo último. Sin embargo, para su aprobación se necesitan los dos tercios de los votos en el recinto, una cifra difícil de alcanzar.
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