El poder de Vázquez excedía la Secretaría de Transporte

El lobbista nombrado por Jaime hacía gestiones para otras dependencias del Gobierno
Hugo Alconada Mon
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5 de diciembre de 2010  

MADRID.– Manuel Vázquez era el secretario de Transporte; Ricardo Jaime, en la capital española. Quien hablaba con el lobbista sabía que sus palabras excedían las de un intermediario. Pero también excedía, y en mucho, los intereses, proyectos y negocios del polémico secretario, según relataron a La Nacion tres empresarios españoles que negociaron con él durante años. También consta en numerosos correos electrónicos que la justicia argentina recuperó de sus computadoras.

“Que nieguen que Vázquez era el Gobierno es absurdo. El decía que venía a negociar en nombre de Kirchner [Néstor]”, rememoró ante La Nacion un ex ejecutivo del Grupo Marsans, que controló Aerolíneas Argentinas hasta perderla a manos del Gobierno. Otro empresario recordó: “A veces, las reuniones eran con Jaime y Vázquez, y que Rafael Llorens también estaba en esas reuniones”, en alusión al secretario legal y técnico del Ministerio de Planificación, a las órdenes de Julio de Vido.

Los vínculos entre Vázquez y Llorens quedaron plasmados por escrito, en los mails que el lobbista le envío al colaborador de De Vido, por ejemplo, el 16 de julio de 2009, 15 días después de la renuncia de Jaime, por la posible compra de aviones para Aerolíneas. “Rafael, te mando el mail recibido de Air Bus, con la traducción, como te comenté telefónicamente”, le indicó Vázquez, que a continuación le reenvió un correo de un director de ese fabricante de aviones, Benoît de Saint-Exupéry.

Del intercambio de mensajes entre Vázquez y Saint-Exupéry queda claro que el otrora intermediario de Jaime se mantuvo a cargo de algunas negociaciones comerciales de la Secretaría de Transporte tras la salida de su ex jefe. Entre otras, para la posible compra “de 2 o 3 aeronaves A340-600 nuevas, en el 2009” para Aerolíneas.

La relación entre Vázquez y Llorens comenzó, no obstante, cuando Jaime aún lideraba la Secretaría de Transporte. En diciembre de 2008, cuando la relación entre el Gobierno y Marsans ya era durísima y la Justicia había ordenado la intervención de la compañía aérea, Vázquez negoció el borrador de un fallido acuerdo con los españoles, representados por el entonces subdirector general corporativo del Grupo, Vicente Muñoz Pérez.

Según los mails, Muñoz le enviaba la posición de la compañía a Vázquez, que le respondía en coordinación con Llorens –a quien incluyó entre los destinatarios de sus mails– y otro funcionario, Alberto Daniel García, por entonces asesor en materia de transporte y gestión judicial del Ministerio de Planificación.

“Ministros, secretarios, etc.”

La foja de servicios de García incluye un paso previo por Economía por el que fue procesado por la Justicia por su presunto papel en el caso Greco, por el cual Economía estuvo a punto de pagar una controvertida deuda por $ 500 millones. Luego llegó de la mano de la mujer de De Vido, Alessandra Minnicelli, a la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo.

García no sólo fue receptor pasivo de los correos electrónicos de Vázquez. El 3 de diciembre de 2008, él también le envió un mail desde su cuenta @minplan.gov.ar al directivo de Marsans, Muñoz, a Llorens y a la cuenta de correo de la consultora de Vázquez, Cyaes. El título del correo: “Proyecto contrato”.

Los vínculos de Vázquez con Jaime, Llorens y García, reflejarían sólo parte del acceso que el lobbista tuvo o tiene a la administración kirchnerista. En otro correo, el gestor de negocios aludió también a su relación con el entonces interventor del Comité Federal de Radiodifusión (Comfer), Julio Barbaro. “Yo lo controlo totalmente”, le reportó a su socio en esta capital, Miguel Angel Lorente, para alentarlo a buscar otros posibles negocios dentro de esa órbita para ofrecer en España.

“Debo pensar qué cosas podemos hacer juntos”, le planteó en otro correo a Lorente, tres años antes, en abril de 2005. “Lo que ocurre es que hoy tenemos una gran oportunidad con este gobierno, no sólo en el área de Transporte –señaló-, pues tenemos la capacidad de contactar a diferentes señores ministros, secretarios, etc. y venderles proyectos factibles”.

Esa “capacidad” del lobbista resultaba evidente a quienes se cruzaban con él en esta capital, incluso durante las giras presidenciales. “Vázquez no viajaba en el Tango 01, pero porque él decía que no quería –rememoró el tercer empresario español consultado–. Pero se movía en la comitiva oficial y participaba de las reuniones con los funcionarios y nosotros.”

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