El Presidente llamó a dirimir las diferencias en las elecciones

Tras el paro de la CGT, Macri lanzó un desafío a la conducción sindical y al peronismo; pidió priorizar el diálogo y someter a la voluntad popular los modelos en pugna; fuerte apuesta a la polarización
Mariano Obarrio
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8 de abril de 2017  

Luego de la tensión que rodeó al paro de la CGT, el presidente Mauricio Macri fijó ayer la estrategia política y electoral del Gobierno. Les envió un mensaje a la central obrera y al peronismo: dijo que seguirá apostando al diálogo con todos los sectores, pero los desafió a que las diferencias se van a dirimir sólo en las elecciones legislativas del 22 de octubre.

"Las cosas en que tengamos diferencias, ¿dónde las vamos a dirimir? En las elecciones de octubre", advirtió el jefe del Estado, al presidir en el Banco Nación el lanzamiento de créditos hipotecarios a 30 años con tasas de interés entre 3,5 y 4,5%, indexados por la inflación.

Macri desafió ayer al movimiento sindical y al peronismo
Macri desafió ayer al movimiento sindical y al peronismo Crédito: Presidencia de La Nación

Según pudo saber LA NACION en la Casa Rosada, Macri profundizará la estrategia de "polarización" entre el Gobierno y el conjunto del peronismo, que según él comprende al PJ, a la CGT, los piqueteros y el kirchnerimo. Así se resolvió luego de la "marcha por la democracia" del 1-A y del paro de anteayer.

El Presidente considera que logró deslegitimar a la CGT, al asociarla con la violencia y las mafias, y a los piqueteros, al despejar los accesos a la ciudad y provocar que fueran criticados por la propia CGT.

La decisión de jugar a fondo con la estrategia "nosotros contra ellos", el cambio contra el populismo, se definió en la mesa chica política que integran Macri, el jefe del Gabinete, Marcos Peña ; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal ; el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta , y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio .

Una encuesta telefónica de Isonomía, que según el diario Clarín Macri recibió el día anterior al paro, contribuyó a ratificar esa estrategia: sobre 800 casos, el 56% de los ciudadanos de la Capital y el conurbano bonaerense no estaba de acuerdo con el paro y el 37% lo apoyaba.

"El 1-A y el paro nos abrieron una ventana al electorado que apoya la institucionalidad y la democracia, y que en 2015 votó a Sergio Massa o Margarita Stolbizer. Vamos a endurecer el discurso y avanzar sobre esa franja que rechaza al viejo peronismo y al sindicalismo violento, patotero y mafioso, y que encontrará en Cambiemos al mejor vehículo para castigarlo", dijo a LA NACION un alto funcionario del primer piso de la Casa Rosada.

La polarización no sólo será respecto del kirchnerismo, sino de todo el peronismo que agita la protesta social: la CGT, los piqueteros y los seguidores de Cristina Kirchner.

La Casa Rosada aprovechó mediáticamente los intentos violentos de algunos sindicatos para forzar la adhesión al paro, como las amenazas de Omar Viviani, de los taxistas o los aprietes a varias estaciones de servicio de los estacioneros que responden a Carlos Acuña, uno de los tres jefes de la CGT. "Esas fotos y las del kirchnerismo nos favorecen", dicen al lado del Presidente.

No obstante, en el plano gremial, Macri le ordenó al ministro de Trabajo, Jorge Triaca , que abra el diálogo con todos los sindicatos, sector por sector. Luego de dirigirse a pie desde la Casa Rosada hacia el Banco Nación para lanzar los nuevos créditos hipotecarios, el primer mandatario volvió a mojarles la oreja a los jefes de la CGT, Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid. "Siento que no paró el país; al contrario, se activó lo más importante, una toma de conciencia y profundización del debate, lo que sirve para construir futuro", dijo el Presidente.

Y destacó que es "positivo seguir debatiendo cuáles son las verdaderas herramientas para construir ese país que todos queremos, porque los que pararon, los que no pararon, todos queremos una Argentina con más oportunidades".

Y fue allí cuando Macri señaló que "ese debate tiene que profundizarse y abonar a construir más diálogo", luego de lo cual concluyó que "las cosas en que tengamos diferencias, ¿dónde las vamos a dirimir? En las elecciones de octubre".

Dentro de la profundización de la polarización con miras a la campaña electoral, en la Casa Rosada hicieron notar que dos candidatos que se mencionan para octubre por la provincia de Buenos Aires en Cambiemos son Esteban Bullrich y Gladys González. Bullrich es ministro de Educación y está en una pulseada con los sindicatos nacionales docentes que sostienen con vehemencia un paro. González, titular de Acumar, fue interventora del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y su gestión terminó con el titular de ese sindicato, Omar "Caballo" Suárez, detenido y con prisión preventiva. "Es algo positivo lo que pasa. La herramienta más importante que tenemos que poner en valor es el diálogo", dijo Macri para contrastar con el paro de la CGT.

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