El presupuesto no convence al Fondo

"La situación es más grave de lo que creíamos", dijeron los técnicos de la misión
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23 de enero de 2002  

La conclusión del primer día de reunión entre los técnicos del FMI y funcionarios de Economía fue contundente y negativa.

"La situación fiscal es más grave de lo que creíamos", le dijeron al secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, los técnicos del organismo Luis Cuwedu y Ernesto Ramírez, que ayer llegaron al país para analizar del derecho y del revés las cuentas públicas.

El Fondo ya le hizo saber a Lamberto que las proyecciones de crecimiento que el equipo económico prevé para 2002 se ciñen más a la esperanza de los funcionarios que a lo que en realidad logrará la Argentina, según los números proyectados por el organismo.

En el Palacio de Hacienda esperan que durante el primer semestre del año el PBI se contraiga entre un 4 y 6%, y que a partir de julio, con mucho viento a favor, haya un repunte. En el Fondo, en cambio, creen que el signo negativo será el denominador común durante los 12 meses de 2002 y más allá también.

Aunque la intención del secretario de Hacienda es tener el presupuesto finalizado pasado mañana para su pronta discusión en el Congreso, no es precisamente un campo de rosas el camino que le resta recorrer al Gobierno para lograr consenso en los números finales. Así lo consideró un estrecho colaborador de un gobernador de una provincia que la semana última fue centro de reclamos sociales que desembocaron en graves incidentes.

"Los gobernadores están en guardia, aunque saben que no hay mucho margen para protestar. Duhalde sabe que está en falta por el tema de la coparticipación, y no se lo van a dejar pasar", dijo la fuente a LA NACION. El malestar de los mandatarios provinciales comenzó cuando un emisario del Presidente les dijo que el piso de coparticipación (originalmente de $ 1364 millones mensuales) tendría un recorte extra a la poda del 13% que ya se había acordado con el ex ministro Domingo Cavallo.

"Para que les den los números propusieron un recorte del 25% por encima de ese 13%, entonces los gobernadores dijeron que así ni se podía hablar. Siguen los dictados del FMI, y acá hay muchas cosas sin resolver", agregó la fuente.

Los gobernadores están que trinan porque Duhalde todavía no envió las Lecop comprometidas y a eso atribuyen los estallidos sociales que están sucediendo en el interior en donde los sueldos ni siquiera pudieron saldarse con bonos.

Además, no le perdonan que se haya olvidado de los compromisos asumidos cuando se puso la banda presidencial y les juró que iba a integrar su gabinete con hombres que representen los intereses federales.

"En cambio, nombró a todos bonaerenses que no conocen en absoluto cuáles son las necesidades de las provincias y se rodeó de algunos funcionarios con un pasar lamentable. Eso no se olvida", dijo.

El timón de la negociación con los gobernadores lo tiene el jefe de Gabinete y el ministro del Interior, Jorge Capitanich y Rodolfo Gabrielli, porque así lo determinó Duhalde, y lo prefirieron los gobernadores. El Fondo se quedará hasta pasado mañana, con la lupa sobre los números.

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